miércoles, 4 de diciembre de 2013

Cine: El consejero, dirigida por Ridley Scott





En el equipo responsable de El consejero (poco adecuado título en español de The counselor, cuya traducción correcta en este caso creo que sería El abogado, ya que el personaje no asesora o aconseja, mas bien desoye los consejos que recibe) se han juntado como guionista uno de los mas destacados novelistas americanos actuales, Cormack Mc Carthy y un prestigioso director, Ridley Scott, si bien su prestigio no se puede decir que venga de sus últimos títulos.
De Cormack Mc Carthy podemos recordar, sobre todo, No es país para viejos, que fue llevada al cine por los Hermanos Coen, ganando varios Oscar en 2007, entre ellos el de mejor película y mejor actor secundario para Javier Bardem; Todos los hermosos caballos y La carretera, ambas también llevadas al cine y ganadora, esta última, del Premio Pulitzer de ficción en 2007. 
Ridley Scott fue el director de algunos títulos notables: Los duelistas (1977), Alien, el octavo pasajero (1979), Blade Runner (1982), La sombra del testigo (1987) o Thelma y Louise (1991). Pero también de algunas películas tan poco atractivas como 1492, La conquista del Paraiso (1992), La Teniente O'Neil (1997) o Prometeus (2012) poco afortunada "precuela" de Alien. Tiene además otras como Gladiator (2000) totalmente sobrevalorada, ganadora de 5 Oscar, American Gangster (2007) y Robin Hood (2010). Se trata de un director de prestigio, candidato a Oscar en tres ocasiones, pero cuya carrera no es, para mi, especialmente distinguida, sobre todo después de Thelma y Louise.


La noticia de que estos dos nombres se reunían en esta película, junto con un equipo de intérpretes populares (Michael Fassbender, Javier Bardem, Brad Pitt, Cameron Diaz y Penélope Cruz) despertó notables expectativas, que en mi opinión se han visto defraudadas.

El consejero cuenta la historia de un abogado (Michael Fassbender) bien situado, muy enamorado de Laura (Penélope Cruz) y a punto de casarse con ella, que se involucra en un negocio de tráfico de drogas de la mano de una serie de personajes un tanto peculiares. 
Reiner (Javier Bardem) es uno de ellos. El mayor riesgo que éste corre es, sin embargo, la mujer con la que vive, Malkina (Cameron Diaz). Otro  es Westray (Brad Pitt), que siempre ha sabido que la codicia podría ponerle en una situación muy complicada. Una cadena de acontecimientos y la actuación de Malkina, provocan que la operación se vaya al traste con violentas y desagradables consecuencias para casi todos ellos.

 Al igual que en No es pais para viejos, la decisión de uno de sus personajes, la irrupción de un aficionado en los negocios sucios, desencadena errores y trae funestas consecuencias, no solo para el, sino también para los demás, incluidos los inocentes. 
 Lo malo es que la historia es algo confusa y excesivamente literaria. No consigue sorprender ni interesar. Los personajes filosofan con unos diálogos que pueden quedar muy bien sobre el papel, pero que resultan poco creíbles en el contexto de la película. Es ciertamente chocante escuchar a un traficante recitar a Machado. Cuenta además con algunas escenas violentas y sexuales un tanto curiosas.


 Y destaca el personaje de Malkina, digna continuadora del "malo" de Bardem en No es pais para viejos (pero bastante mas atractiva). Por cierto que a Bardem le han castigado con otro peinado ...
Javier Bardem en No es pais para viejos
Javier Bardem en El consejero



Destaca la interpretación de Fassbender, pero el conjunto no me convenció en absoluto, mas bien me resultó decepcionante. Y no parece que, en general, haya tenido una buena acogida ni de público ni de crítica.

domingo, 1 de diciembre de 2013

viernes, 29 de noviembre de 2013

Cine: Malavita


Malavita es una película curiosa. Ciertamente no entraba en mis intenciones ir a verla, pero llevé a mi hijo a ver Los juegos del hambre y coincidía en horario. Además la proyectaban en versión original, así que decidí quedarme a verla.

Es la historia de una familia (su titulo original es ese, La familia) de mafiosos que tras denunciar a los miembros de la banda están acogidos a un programa de protección de testigos. Dentro de ese programa están en Francia, yendo de un lugar  a otro. 
La película comienza con la ejecución por parte de la mafia de una familia a la que confunden con ellos y su llegada a un pueblo de Normandia. Allí, vigilados por miembros del FBI tendrán que tratar de adaptarse a su nueva vida. Lo que ocurre es que lo hacen manteniendo los métodos mafiosos que han dominado su actividad anterior. Los padres y los dos hijos, un chico de 15 o 16 años y una chica de 17 que van al instituto, resuelven sus problemas con los compañeros, el fontanero o el tendero recurriendo a métodos propios de la mafia, lo que da lugar a que se produzca una  mezcla de películas de mafiosos con La familia Adams.
 Lo mejor de Malavita (que es el nombre de su perro) son los intérpretes. Robert de Niro y Michelle Pfeiffer son los padres. También anda por ahí Tommy Lee Jones, pero no parece que tenga muy claro que hace allí.


También hay un homenaje a la película de Martin Scorsese (que produce esta) Uno de los nuestros.
En resumen una comedia poco trascendente, pero que resuelve con cierto ingenio algunas situaciones 

domingo, 24 de noviembre de 2013

Cine: Blue Jasmine. Un Woody Allen con poco humor



En su cita anual, Woody Allen nos trae un excepcional retrato femenino. El personaje de Jasmine enlaza con otros personajes de mujeres de películas de Allen, como los de La rosa púrpura del Cairo (1985), Hanna y sus hermanas (1986), Otra mujer (1988), Alice (1990), o Maridos y mujeres (1992).
En esta ocasión nos presenta a una insoportable neurótica, que por una parte nos hace disfrutar de la excelente interpretación de Cate Blanchett y por otra nos hace imposible conmovernos o identificarnos con su historia.

Jasmine es una mujer rica y elegante de la alta sociedad neoyorquina que tras la condena y posterior suicidio de su marido, un adinerado hombre de negocios responsable de una gran estafa, se encuentra sin dinero y sin casa. Decide entonces mudarse a San Francisco a vivir con su hermana Ginger, que trabaja como cajera de un supermercado que vive con su novio y dos poco soportables hijos, en un pequeño apartamento.  La película nos contará su imposible adaptación a su nueva vida, a la vez que mediante "flash backs" nos presenta detalles de su vida en Nueva York, su confianza y habilidad para mirar para otro lado en relación con las actividades de su marido.

Allen se inspira en la historia de Bernard (Bernie) Madoff,   el presidente de una firma de inversión que llegó a ser una de las más importantes en Wall Street. En diciembre de 2008 el banquero fue detenido por el FBI  y acusado de un fraude que alcanzó los 50.000 millones de dólares. En 2009 fue sentenciado a 150 años de prisión. 

Creo que esta película es  el negativo de Match Point (2005). Si la recordáis, allí nos presentaba la historia de un "trepa" que no dudaba en llegar al asesinato de su amante con tal de medrar. 


Pero de acuerdo con el punto de partida de Allen, tenía suerte (la pelota que tocaba la red, caía en el otro lado) y no era descubierto. En esta ocasión, la pelota cae en el propio lado de Jasmine, a la que vemos en el último plano de la película en una situación muy poco esperanzadora.

 Una serie de personajes secundarios bien construidos e interpretados acompañan la historia.

En resumen, Woody Allen se rehace tras el enorme patinazo de A Roma con amor (2012) y nos entrega una película que, sin ser redonda, le sitúa en su buena línea habitual. Eso sí, con poco humor esta vez.

viernes, 22 de noviembre de 2013

Más sobre Tirano Banderas

Los intérpretes y el director, Oriol Broggi


Adaptar una novela al cine o al teatro supone trasladarla a un lenguaje diferente. Esto, que es evidente en el caso del cine, puede no serlo tanto cuando nos referimos al teatro. Al fin y al cabo, ambos medios, el escrito y el representado son dos formas de literatura y parten de un texto escrito.
Probablemente la diferencia fundamental entre novela y teatro es la presencia-ausencia del narrador. En la novela siempre existe un narrador. En primera persona o en tercera, omnisciente o  integrado en la acción, pero siempre está presente. En el teatro, no es así. La narración surge de los diálogos y de la actuación (o de las acotaciones, cuando no es representado). Y cuando se incorpora la figura del narrador a la representación, suele degenerar en situaciones poco teatrales, como ocurre en las dos adaptaciones actualmente en los escenarios de Madrid, Doña Perfecta y Tirano Banderas.
Sobre Doña Perfecta, de Pérez Galdós ya escribí hace unas semanas. Ahora acabo de ver Tirano Banderas, de Valle Inclán, en el Teatro Español. La he visto sin conocer la novela ni la película que se hizo sobre ella hace unos años. La novela la estoy leyendo actualmente. Aunque me gustó la obra, tengo que señalar que al leer la novela se aprecia como el lenguaje narrativo y literario  de Valle Inclán prácticamente no se encuentra sobre el escenario. Y no solo se trata de  la gran dificultad que entraña convertir una novela tan complicada como es Tirano Banderas, en una obra de teatro con las limitaciones que ofrece una representación teatral. Es que la forma de narrar de Valle es irreproducible. Además, está el hecho de que la presencia de muchos personajes obliga a que los actores interpreten varios personajes (en este caso, una de las actrices interpreta ¡10 personajes distintos!) lo que produce una relativa confusión, al obligar al espectador a estar muy atento, a lo que contribuye igualmente, sobre todo en el primer acto, la simultanea presentación en el escenario de diferentes conflictos. No obstante en mi opinión todo ello está bastante bien resuelto. Se utilizan adecuadamente las posibilidades que ofrece un escenario ampliado mediante la retirada de dos filas de butacas y los primeros palcos y se sigue con atención.


Se trata de un proyecto llamado "las dos orillas" en el que colaboran diferentes países sudamericanos ademas de España, lo que da lugar a un reparto multinacional. Esto podía haber sido un problema al tener que coexistir diferentes criterios de interpretación e incluso acentos, pero lo cierto es que no crea ningún problema e incluso las diferencias de acentos están bien insertas en la representación.


Creo que pese a la dificultad de adaptación se trata de un espectáculo correcto y valioso, bien interpretado, que al menos en mi caso, me ha inducido a leer la novela original y que merecería una respuesta del público mayor que la obtenida. El domingo que asistí a la representación, la entrada no llegaba ni a la mitad del aforo.

Espero que a los que asistáis a la representación el próximo jueves os interese y promueva la lectura de la novela, si aún no lo habéis hecho.

lunes, 18 de noviembre de 2013

Tirano Banderas



Para todos los que vais a ir a ver Tirano Banderas en el Español, (y para los que no, también, por supuesto), os incluyo un enlace con el cuaderno pedagógico editado sobre la obra. Aunque probablemente no nos diga muchas cosas nuevas, os recomiendo su lectura, es interesante para saber lo que se va a ver.

http://www.teatroespanol.es/descargas/diabla14_a.pdf

Yo estuve viéndola ayer y vale la pena. Ya escribiré una entrada sobre ella.