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lunes, 8 de febrero de 2016

Cine: LOS PREMIOS DEL CINE ESPAÑOL


Con la entrega de los Premios Goya el pasado sábado se cierra el panorama del cine español en el 2015. Un año que nos ha ofrecido un buen puñado de títulos destacados, la mayor parte de los cuales han optado a los diferentes premios que se han repartido en el último mes, los premios Forqué, Feroz y, finalmente los Goya.

Para mí los títulos más destacados del año entre las películas que he visto han sido Truman y La novia.  Como producción destacada por su complejidad, El desconocido y Un dia perfecto. Y una serie de películas realizadas con presupuesto escaso, de directores noveles, como Techo y comida, A cambio de nada, Requisitos para ser una persona normal y Un otoño sin Berlín o con pocas películas en su haber como Negociador. La Academia (Goya), EGEDA (asociación de productores, Premios Forqué) y la crítica (Premios Feroz) han premiado a Truman y La novia. Lógico. Destacar que entre las películas que han aspirado a premios importantes han estado Nadie quiere la noche, de Isabel Coixet,      Ma ma, de Julio Medem, B, la película y La adopción, que no he visto.

Como directores, como es lógico, los de estas películas. Cesc Gay (Truman) y Paula Ortiz (La novia) han sido premiados con los Goya y Feroz, respectivamente. Señalar los nominados como directores noveles para los Goya. El premio lo ganó Daniel Guzmán por A cambio de nada. Me gustó su dirección pero yo se lo habría dado a Dani de la Torre por El desconocido por su mayor complejidad. 

Entre las interpretaciones masculinas, algunas de ellas excelentes, han destacado las de Ricardo Darín y Javier Cámara en Truman. Sobre todo la de Darín que ha acaparado todos los premios. En los Goya, Cámara se llevó la de reparto. A destacar Luis Tosar en El desconocido, Ramón Barea en Negociador y, al parecer Pedro Casablanc en B, la película, que no he visto.

En las femeninas, Natalia de Molina por Techo y comida, se llevó el Goya y el Forqué e Inma Cuesta por La Novia el Feroz. Irene Escolar ganó  el Goya a actriz revelación por su estupenda interpretación en Un otoño sin Berlín y Luisa Gavasa el de reparto femenino por La novia (Goya y Feroz). Ambas muy merecidamente. Otras interpretaciones destacadas parece que han sido las de Juliette Binoche, Nora Navas y Penélope Cruz, en películas que no he visto.

   En conjunto creo que ha sido un año de películas interesantes, quizá mas variadas que el año anterior, con algunos títulos que me han decepcionado como Regresión, de Amenabar, Mi gran noche de Alex de la Iglesia y, en menor grado, Felices 40, de Gracia Querejeta. 


Y ahora, esperar a los Oscar...

lunes, 7 de diciembre de 2015

Cine: TECHO Y COMIDA


El año 2012 ha sido, probablemente, el peor año de la crisis. El año terminó con una tasa de paro del 26% concercade 6 millones de desempleados. Mas de 1.800.000 hogares tenían a todos sus miembros en paro. Cerca de la mitad de las familias monoparentales, con uno o mas niños dependientes vivía en riesgo de pobreza y exclusión. Cerca de 2 millones de personas buscaron la ayuda de Cáritas. Mas de 500 personas diarias fueron desahuciadas de sus viviendas ese año... Y la Selección española de futbol ganó la Eurocopa.

En ese marco sitúa  Juan Miguel del Castillo su primer largometraje que fue presentado en el Festival de Málaga, donde obtuvo el premio del público y el de mejor actriz.




Techo y comida nos presenta a Rocío una joven madre soltera y sin trabajo que no recibe ningún tipo de ayuda ni subsidio por lo que no puede hacer frente a los pagos del alquiler del piso en el que vive. Entre la vergüenza y el temor a perder la tutela de su hijo Adrián, de 8 años, Rocío sufre en soledad una situación de precariedad que empeora cada día. Vive en Jerez de la frontera, Jerez de la Frontera,  la primera gran ciudad andaluza y la segunda del país con mayor porcentaje de parados. El mismo dia en que España gana la Eurocopa, Rocío tiene que hacer frente al desahucio.

Durante 90 minutos acompañamos a Rocío en una situación que roza la desesperación. La búsqueda de trabajo y de comida. Las soluciones de emergencia ante la falta de electricidad e incluso agua en su vivienda, que acabará perdiendo,  y el intento de mantener el tipo para que nadie se plantee que no está en condiciones de mantener a su hijo. Drama social sin solución ni respiro, que nos deja con el corazón en un puño y que, sin embargo, sabemos que se ha dado y sigue dándose en muchas familias españolas.

“Escribí esta historia enfadado por el caso de una vecina. Mi intención ha sido dar voz a estas familias afectadas por los desahucios y despertar a la gente dormida" explica el realizador, quien consiguió levantar su proyecto sin subvenciones ni ayudas gracias al micromecenazgo.

Película pausada, sencilla, sin estridencias ni tremendismos. Con una Natalia de Molina que da vida a Rocío haciéndonos sentir mal y dándonos ganas de ayudarla.  Aunque se echa de menos algo más de desarrollo dramático. Se trata, simplemente de reflejar una situación a la que no sabemos, aunque podemos suponerlo,  como se ha llegado. Ni por qué Rocío no pide directamente la ayuda de su vecina cuando esta se tiene que marchar. Película que merece mejor suerte de la que, probablemente, va a tener en taquilla.

Natalia de Molina, debutó en Vivir es fácil con los ojos cerrados  interpretación por la que obtuvo el Goya a la mejor debutante. Aquí confirma que tiene futuro. El resto de los intérpretes acompañan de forma adecuada, aunque a veces es difícil entender, especialmente a los niños.


lunes, 2 de noviembre de 2015

Cine: TRUMAN


El director de esta película es Cesc Gay. Le descubrí en una película de 2003, En la ciudad,   La película relata la vida  de un grupo de seis amigos y la realidad que están viviendo en un momento determinado, sus sentimientos y deseos en una historia coral. Me llamó la atención su aproximación a los sentimientos de sus personajes y su habilidad para exponerlos. Después hizo Ficción (2006), VOS (2009) y Una pistola en cada mano (2012). En todas ellas destacaba esa facilidad para contar los sentimientos y enlazar historias.



Julián, un actor que se encuentra enfermo, en fase terminal, y ha decidido renunciar a más tratamientos inútiles, recibe la visita inesperada de su amigo Tomás que vive en Canadá. Los dos amigos junto a Truman, su perro fiel, compartirán a lo largo de cuatro intensos días momentos emotivos y sorprendentes, mientras solucionan la principal preocupación de Julián, encontrar un nuevo hogar para Truman, su perro.

Una historia de sentimientos, sobre la amistad y la muerte, tratada con humor e ironía pero con un notable fondo de dramatismo. Una película que me llegó especialmente por la reciente muerte de un amigo.

Bien construida, aunque con algunas situaciones excesivamente convencionales y forzadas, se convierte en una muy notable película en virtud de las interpretaciones de Ricardo Darín (Julián) y Javier Cámara (Tomás). Unas interpretaciones llenas de sensibilidad, justamente premiadas en el Festival de San Sebastián. Junto a ellos, Dolores Fonzi, una actriz argentina, y en papeles episódicos, actores tan notables como Natalie Poza, Eduard Fernández, Pedro Casablanc, José Luis Gómez... y Elvira Mínguez, una de mis actrices españolas preferidas.

Una película muy recomendable y un recital de sus dos intérpretes principales.



miércoles, 21 de octubre de 2015

Cine: LOS MIÉRCOLES NO EXISTEN


Comedia española dirigida por Peris Romano, un montador, guionista y director que debutó junto a Rodrigo Sorogoyen con 8 citas. Este es su segundo
largometraje. Tengo recuerdo de 8 citas, como de una película de episodios en la que se mostraban ocho momentos de la vida de varias parejas, con el humor como hilo conductor. Amparada en un reparto popular y bastante correcto, me resultó entretenida, sin más.

Los miércoles no existen es otra película de episodios interrelacionados, con una curiosa historia. Escrita inicialmente como guion de cine para, a la vista de las dificultades para llevar a cabo la producción, convertirse en una comedia teatral de éxito, con varias temporadas en cartel en Madrid (todavía sigue en cartel). Peris Romano es el autor de la obra de teatro, del guión y dirige la película. 



Patricia (María León) sale con César (Gorka Otxoa), pero él no ha podido olvidar a Mara (Inma Cuesta), su novia de toda la vida, que le dejó justo después de pedirle que se casara con él. 
Su mejor amigo, Hugo (William Miller), está decidido a animarlo y una noche de fiesta conocen a Paula (Andrea Duro), la hermana pequeña de Irene (Alexandra Jiménez), un antiguo ligue de Hugo y la mujer de Pablo (Eduardo Noriega). Acabaron juntos tras la despedida de soltera de ella y nunca más han vuelto a verse. A Pablo le han despedido. Lo mejor del día ha sido sin duda que ha conocido a Mara y han intercambiado teléfonos. Podría ser el comienzo de algo, si no fuera porque Pablo ya está casado con Irene.  Seis personaje en busca de... una relación estable.

La película nos cuenta la historia de esos personajes de forma fragmentada y no lineal utilizando la música en forma de canciones interpretadas por los músicos Esther Rodríguez y Alberto Matesanz en medio de algunas secuencias para enlazar los distintos episodios y  por los propios actores para contarnos lo que pasa por la cabeza de sus personajes. La introducción de canciones cantadas por los actores nos trae a la memoria las películas de Emilio Martinez Lázaro (El otro lado de la cama y Los dos lados de la cámara).  

La historia se desarrolla a lo largo de cinco años pero está contada rompiendo el orden cronológico, un recurso que no añade nada y que en mi opinión no sirve más que para confundir al espectador, pero aun así resulta una película aqradable de ver, una especie de crónica del desamor con interpretaciones adecuadas.  Entre ellos destacan Gorka Otxoa  y William Miller ambos procedentes de la versión teatral, aunque en el caso del primero, empiece a estar encasillado en el papel de tipo inocentón que le lanzó a la popularidad en Pagafantas

Esto de la narración no cronológica es un recurso que a veces funciona (Cuando deje de llover) acrecentando el interés de la narración y en otras no parece justificado, como en este caso. No obstante, y como resumen, una comedia entretenida en la línea de la comedia española que invade últimamente el cine español pero bastante mas apreciable que la mayoría.

domingo, 4 de octubre de 2015

Cine: EL DESCONOCIDO


Se trata del primer largometraje de Dani de la Torre, un realizador gallego con algunos cortos en su haber y una miniserie de TV, Mar libre, una historia de amor y aventuras ambientada en el siglo XVIII, emitida por alguna autonómica. El guión es de Alberto Marini que fue el guionista de Mientras duermes, (2011) la inquietante historia dirigida por Jaume Balagueró con Luis Tosar y Marta Etura.


Carlos, director de una sucursal bancaria en La Coruña, comienza su mañana rutinaria llevando a sus hijos al colegio, algo de lo que suele encargarse habitualmente su mujer. Cuando arranca su coche, recibe una llamada de alguien que le anuncia que tiene una bomba debajo de su asiento y le comunica que tiene apenas unas horas para traspasarle una elevada cantidad de dinero. Si no lo consigue, su coche volará por los aires.

Aunque no muy original en su planteamiento, la película tiene un arranque muy dinámico e inquietante que nos lleva por un camino con bastantes giros hasta un desenlace que desmerece bastante. Apoyada en la interpretación de Luis Tosar, que da vida al director amenazado, la película nos hace acompañarle durante unas horas en las que, primero, nos convencerá de la realidad de la amenaza, para después descubrirnos los claroscuros del personaje. Todo ello con muy buen ritmo narrativo. Pero a partir de un momento dado, en el que el acoso policial parece abortar la operación y aparece el personaje interpretado por Javier Gutierrez, la película pierde verosimilitud y toma unos derroteros menos afortunados. Probablemente porque la historia ya no da para más y se ve alargada de forma artificial.

Desarrollada con demasiados tópicos, y sometida a las necesidades de una producción donde destaca Antena 3, la historia no puede desarrollarse por los cauces  que a mi parecer serían más adecuados, para caer en un final un tanto condescendiente con la comercialidad del producto.

A destacar, además de la buena mano del director para crear escenas de acción y la interpretación de Luis Tosar, la de la niña Paula del Río, como su hija y Elvira Mínguez, que da credibilidad a un personaje demasiado tópico. El resto de los actores cumple en general en papeles no muy bien desarrollados.

En resumen una más que aceptable película de acción, con buenas interpretaciones, aunque con un desarrollo alargado y un desenlace demasiado forzado. 

domingo, 2 de agosto de 2015

Cine: EL MUNDO SIGUE

 Poco cabe añadir al comentario de Angel sobre esta película, salvo lamentar su inexistente carrera comercial. Parece mentira que producida en el mismo año que El verdugo (Berlanga), no fuera estrenada hasta dos años después y poco menos que de forma clandestina.   Tampoco tiene sentido que ahora nos llegue como consecuencia de una iniciativa comercial privada, cuando la conservación de este tipo de obras cinematográficas debería ser llevada a cabo por la Administración y concretamente por la Filmoteca Nacional. Se trata de una obra de museo y como tal debería ser tratada por el Museo del cine español-

Creo recordar que esta película ha sido emitida por televisión en más de una ocasión, pero bienvenida sea la oportunidad de verla en su formato original, en pantalla grande y una copia bien cuidada.

Por otra parte hay que decir que la película es un melodrama excesivo que, por otra parte, responde a la realidad española de entonces, la que podemos llamar de la posguerra, aunque hayan pasado casi 25 años desde el final de la guerra, en el que se cuelan asuntos como el maltrato, la prostitución, el adulterio, el aborto, el suicidio, el desastre de la familia, el poder del dinero para hacer perder la cabeza, la condición femenina  o la bajeza moral de una época atroz, retrato de una sociedad donde “sólo se puede medrar a través de la bajeza; quien se comporta bien tiene prevista su compensación en el más allá”, en palabras del autor. Y un reflejo del Madrid de entonces, su barrio de Maravillas, las zonas de Chueca y Malasaña en lo que en momentos parece un documental sobre la ciudad.



Y un capítulo destacado, el reencuentro con los intérpretes. Fernando Fernán Gómez en uno de los personajes más crueles de su carrera,
Lina Canalejas, la inolvidable Prima Angélica de Saura,
Gemma Cuervo, muy guapa,  en el papel en el que se truncó, según sus propias palabras, su carrera cinematográfica, al no ser visto por nadie.  Milagros Leal, Celestina teatral pocos años después, en 1967, el mismo año en que Francisco Pierrá estrenaba El tragaluz de Buero Vallejo. Y todos esos secundarios del cine español, populares por el cine y la televisión, Agustín González, Joaquín Pamplona, José María Cafarell, Fernando Guillén, María Luisa Ponte, Ana María Noé, José Calvo, creo que todos ellos ya desaparecidos y unas jovencísimas Pilar Bardem y Marisa Paredes.

Por cierto, cómo recuerdan, físicamente, Amparo Soler Leal y Cayetana Guillén  a sus madres, Milagros Leal y Gemma Cuervo. 

domingo, 1 de febrero de 2015

CINE: LAS OVEJAS NO PIERDEN EL TREN


Comedia española dirigida por Alvaro Fernández Armero (director y guionista de cine y TV), del que no he visto ninguna película aunque sí algunos cortos, y con un reparto que incluye algunos de los nombres más populares actualmente, no solo en los personajes principales sino también en los secundarios. Inma Cuesta, Candela Peña, Irene Escolar, Raul Arévalo, Alberto Sanjuan, Jordi Bosch, Kity Manver, Pilar Castro, Miguel Rellán...son muchos de los actores que intervienen en esta comedia coral.



La falta de trabajo y la necesidad de reciclarse, las historias de amor que rara vez siguen ya la premisa del 'para siempre' y la sensación de que las cosas no son como nos habían contado rodean a unos personajes que harán lo posible por volver a encauzar sus vidas. Dos hermanos, Juan y Alberto y un amigo, Paco, Luisa, la mujer de Alberto, que vive obsesionada por quedarse
de nuevo embarazada aunque su matrimonio no parece ir por el mejor camino, la joven Natalia, enamorada de Juan,20 años mayor que ella, recién separado y con dos hijas y Sara, la hermana de Luisa, obsesionada  con encontrar pareja y que quiere creer que con Paco va a conseguirlo componen las parejas de esta comedia que combina diferentes situaciones, quizá demasiado tópicas, aunque nada sorprendentes en los días que corren.

Lo cierto es que la película prometía más de lo que en mi opinión ofrece. Los primeros veinte o veinticinco minutos me parecieron muy poco inspirados, con unos diálogos llenos de tópicos, pero con una situación, el diálogo entre Juan y Natalia en el coche, con un testigo que no dice palabra y del que no somos capaces de saber que pinta allí, que es todo un hallazgo. La película va creciendo a medida que se desarrolla, probablemente por la presencia de unos actores que consiguen dar vida a unos personajes bastante patéticos y poco originales, especialmente los masculinos, pero con una Candela Peña (Sara) espléndida y un Miguel Rellán que en unas pocas escenas, consigue dotar a la historia de un aliento muy poco optimista.

Una comedia que se deja ver, pero que en mi opinión podía haber sido mucho mejor. Aunque en cualquier caso, mucho más atractiva y cercana que infinidad de comedias americanas que nos tragamos sin rechistar.

O quizá yo no tenía el día adecuado para verla.

lunes, 29 de septiembre de 2014

Cine: LA ISLA MÍNIMA




Dirigida por Alberto Rodriguez, La isla mínima se ha presentado en el Festival de San Sebastián con una muy buena acogida. Está interpretada por Javier Gutierrez (Concha de plata al mejor actor) y Raúl Arévalo, en los principales papeles. Alberto Rodríguez ha dirigido algunas películas interesantes, especialmente Grupo 7, una película de acción. También After y 7 vírgenes.



La historia está ambientada en 1980, en plena transición política. Dos policías son destinados a un pequeño pueblo en las marismas del Guadalquivir.  Uno de ellos, Juan procede de la Brigada politico social , el otro Pedro, ha sido castigado por criticar determinados aspectos operativos en un artículo. Su misión es resolver el caso de dos adolescentes desaparecidas durante las fiestas del pueblo. De ideologías claramente diferenciadas, sus maneras responden a diferentes planteamientos aunque estarán llamados a entenderse en la resolución del caso. Una huelga de los trabajadores del campo pone en riesgo la cosecha y dificulta las tareas de investigación de los dos policías que reciben presiones para solucionar el caso cuanto antes. Sin embargo, su investigación pone en evidencia que en los últimos años han desaparecido varias jóvenes más y que aparte del arroz existen otras fuentes de riqueza. Nada es lo que parece en una comunidad aislada, opaca y plegada sobre sí misma, donde los aldeanos tienen miedo de hablar con la policía y las mujeres están menospreciadas.

Es una historia sórdida y cruel, donde se pone de manifiesto una situación insostenible para las chicas del pueblo, que quieren salir de esa sociedad cerrada que las desprecia y considera útiles solo para el placer. De eso se aprovechan algunos desalmados y un asesino digno de figurar en una galería de personajes abyectos.

La historia está bien contada y, sobre todo con una ambientación extraordinaria. En San Sebastián se ha premiado justamente su fotografía que transmite perfectamente el ambiente en que se desarrolla, comparable a la ambientación de algunas de las series americanas de éxito como True detective  con la que se la ha comparado.

Javier Gutiérrez es Juan y Raúl Arévalo es Pedro. Los dos están muy bien pero destaca sobre todo para mi ( y para el jurado del Festival), Javier Gutierrez, un buen actor al que he visto en teatro, aquí en Pozuelo, junto a Carmelo Gómez en Elling. También actúan, en papeles secundarios, Antonio de la Torre, (que siempre está bien), como padre de las dos niñas desaparecidas, Nerea Barros (una de las actrices que parece que van a destacar en el futuro) como la madre y Jesús Castro (El niño), que sigue yendo de guapo.

Una de las mejores películas que he visto en los últimos meses. 


lunes, 1 de septiembre de 2014

Cine: El niño


El niño es la nueva película dirigida por Daniel Monzón, que hace cuatro años se hizo con ocho premios Goya, incluidos los de mejor película y mejor director, con Celda 211. Si la recordáis, era una dura historia en la que un funcionario de prisiones se encontraba envuelto en un motín carcelario la víspera de su incorporación al puesto. Una notable película con un personaje, "Malamadre", extraordinario como también lo era la interpretación de Luis Tosar. 
La película obtuvo un rotundo y justificado éxito, un tanto inesperado vistas las anteriores del director, antiguo crítico en la revista Fotogramas, con una etapa como subdirector en el programa de TVE Dias de cine y guionista.




El Niño nos sitúa en el estrecho de Gibraltar. Una zona donde la droga circula en dirección a Europa, ruta primero del hachís y ahora de la cocaina.

"El Niño" es un joven arrogante que disfruta cruzando el estrecho en una moto de agua y que animado por su amigo, "el Compi" empieza a sacar provecho a su habilidad  como piloto para ganar dinero fácil transportando drogas desde Marruecos para traficantes organizados.  Así, casi sin darse cuenta, se introducen en un mundo peligroso en el que cuando intentan salirse de los circuitos organizados y volar solos, se verán en graves problemas.

Por otra parte, una pareja de policías, Jesús y Eva, que llevan tiempo tratando de cazar a los máximos responsables del tráfico de drogas en el estrecho. Los dos grupos acaban convergiendo en el personaje de "El inglés", que desde Gibraltar parece ser quien mueve los hilos de una red peligrosa y rentable. 

 Y en ese marco, dos historias de amistad y compañerismo en una película bastante bien construida, aunque la situación que conduce al desenlace parece un tanto forzada.
Pero lo que prima es la acción. Las escenas de persecuciones, tanto en el mar, entre una lancha rápida y un helicóptero, como en la carretera y la playa, que están excelentemente rodadas y demuestran, como ya lo hicieron hace un par de años Lo imposible, o Grupo 7,  la capacidad de la industria española del cine para construir productos tan válidos en este aspecto como los de otras cinematografías. Algunos han dicho que no parecen españolas. Yo disiento. Cuando el cine español tiene los medios adecuados, es capaz de hacer productos de muy alta calidad, incluso en géneros como el de acción.

La película trata de moverse más en el mundo de los personajes implicados en el tráfico de drogas que en el tráfico en sí. Por ello, como decía antes, nos presenta a un grupo de la policía, quizá demasiado tópico, con su corrupto,un miembro que se salta las reglas, la chica atractiva que es objeto de deseo... Pero todos con unos actores de lo mejor. Luis Tosar, Sergio Lopez, Eduard Fernández y Barbara Lennie. Lástima que a los personajes les falte algo de desarrollo y profundidad.
Los "intrusos" en el mundo de la droga son un grupo de chicos que tratan de montárselo al margen de los grupos organizados. Ahí entre la gran apuesta de la película, el debutante Jesús Castro. Un chico muy atractivo con unos ojos dignos de Paul Newman. Aunque su interpretación no sea nada especial, da bien el tipo, arrogante y seguro de sí, y como es guapo, tendrá éxito. Le acompañan otros debutantes, Said Chatiby (el marroquí que facilita el contacto inicial) y Mariam Bachir, su hermana, muy guapa, que recuerda a Claudia Cardinale y que da lugar a la historia de amor con el Niño (perfectamente prescindible). Pero el mejor de los jóvenes es Jesús Carroza, el Compi, mucho más natural, y al que se le nota que ha trabajado ya con anterioridad (7 virgenes, Celda 211, La mula, Grupo 7), ganando incluso un Goya en 2005 como actor revelación.

En resumen, se trata de un producto comercial, muy digno, al que auguro una muy buena carrera en taquilla.


miércoles, 12 de febrero de 2014

Tiempo de premios en el cine español



Con la entrega de los Premios Goya el domingo pasado se puede dar por terminado el año cinematográfico. Un año que no ha sido especialmente notable aunque sí que nos ha dado algunos títulos interesantes.

La primera reflexión que se me ocurre es la gran cantidad de películas que, a pesar de la crisis, las dificultades y la heroicidad que supone, según el director de la Academia, se producen. En un vistazo de las posibles candidatas a los Goya he contado más de 130 películas y en lo referente a los Premios Feroz, fallados la semana anterior, más de cien. Lo que pasa es que muchas de ellas o no se estrenan o, si lo hacen, es en condiciones poco favorables para su visión.

El caso es que repasando los títulos creo que he visto solo seis de esas películas en el cine y tres en televisión y me he quedado con ganas de ver, como mucho otras seis o siete, entre ellas la ganadora de los Goya, Vivir es fácil con los ojos cerrados, que llevo intentando ver desde que la estrenaron pero, por diferentes motivos, todavía no lo he hecho. A ver si ahora con el premio la reponen en más cines y por fin lo hago. En total, como mucho, una veintena de películas posiblemente interesantes. 


De las que he visto destaco, sobre todo, La gran familia española y La herida sobre las que publiqué comentarios en su momento. Me decepcionaron aunque tenían cosas buenas 15 años y un dia y Las brujas de Zugarramurdi. Y me sorprendió favorablemente 3 bodas de más. Sobre El médico alemán, que también ví en el cine, publicó una entrada Angel. En Televisión he visto Alacrán enamorado, aceptable, sin más (me pareció más interesante la primera película de su director, El truco del manco), Gente en sitios, la que está considerada por muchos la gran revelación del año, que me parece una sucesión de historias muy cortas absolutamente irregular, y Los amantes pasajeros, de la que no soporté más allá de los primeros veinte minutos.

Y espero recuperar en televisión, si tengo oportunidad,  Caníbal, Los últimos días, Stockholm , Todas las mujeres y Todos queremos lo mejor para ella, todas ellas con candidaturas en los Goya y los Feroz.

Sobre los Premios, me he alegrado por David Trueba que no solo me cae bien sino que me parece uno de los directores y guionistas mas interesantes actualmente, aunque no haya conseguido éxitos destacados. Para mí su versión de Soldados de Salamina, superaba claramente la novela original de Javier Cercas. Los premios técnicos de Las brujas de Zugarramurdi son lógicos. Se trata de una producción complicada y muy bien resuelta. Lo que no parece lógico es la ausencia de su director, Alex de la Iglesia entre los nominados. Y es lástima los pocos premios para La gran familia española, pero la competencia en el aspecto técnico con Las brujas lo ponía muy difícil.

No sé como será la actuación de Javier Cámara en Vivir es fácil..., pero me parece un buen actor y no me sorprende su premio. El femenino para Marian Alvarez por La herida es totalmente merecido y estaba cantado. Ella es la película. Terele Pávez y Roberto Álamo como secundarios están muy bien en sus películas, aunque él parece un tanto encasillado en papeles de retrasado. A Terele la veremos pronto en El cojo de Innishman.

Para terminar, en el apartado de mejor película europea, me alegré de que el premio se lo llevara Amor, estrenada el año pasado aunque producida en 2012, que me pareció muy buena. La caza hubiera sido también justa ganadora. Pero sobre todo que no se lo llevara La gran belleza, que ya sabéis que no goza de mis simpatías.

Recojo a continuación lo que escribí sobre Las brujas de Zugarramurdi


Alex de la Iglesia es el cineasta de la desmesura. En muchas de sus películas ha sido capaz de crear unas historias originales, en algunos casos muy bien desarrolladas, pero casi siempre se lanza al gran espectáculo, al exceso de violencia o a lo que se ha denominado “gran guiñol” al que tan dados eran algunos grandes directores norteamericanos en los años 60 y 70 (Me viene a la cabeza Robert Aldrich y su¿Que fue de Baby Jane?) O lo que podrían ser los esperpentos valleinclanescos.

Ha tenido aciertos, como La comunidad y El día de la bestia y otras experiencias menos afortunadas como Balada triste de trompeta o la que ahora me ocupa, Las brujas… En este caso, además, parece influido por una película americana, Abierto hasta el amanecer (From  dusk till dawn, 1995, dirigida por Robert Rodríguez) incluso por un cierto toque Tarantino.

Lo cierto es que la película se deja ver hasta que los protagonistas llegan a Zugarramurdi. Pero de todo lo que hace referencia al aquelarre, la fiesta final, e incluso el epílogo, solo se salva la presencia de Carlos Areces y Santiago Segura en dos personajes travestidos.
Tampoco la interpretación me parece destacable, con una Carmen Maura que pocas veces me ha gustado menos. Tan solo Terele Pávez deja su calidad en un papel bastante secundario. 

No obstante hay que decir que existe una clara división de opiniones respecto a esta película. En la revista especializada Fotogramas, entre las opiniones de los lectores, curiosamente, se encuentran tantos que le dan la máxima calificación como la mínima.