Mostrando entradas con la etiqueta Billy Wilder. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Billy Wilder. Mostrar todas las entradas

domingo, 27 de enero de 2019

CINE CLÁSICO--- EL GRAN CARNAVAL


El gran carnaval ( Ace in the hole ), es una película de Billy Wilder del año 1951, de la que fue coguionista, productor y director y que como muchas otras fue más reconocida en Europa que en EEUU, cuando la rodó Wilder ya era un director consagrado con varios éxitos en su filmografía como Sunset Boulevard, Días sin huella o Perdición.
El gran carnaval está considerada como una de las mejores películas sobre el periodismo, no en vano Wilder fue periodista en Austria antes de entrar como guionista en los estudios alemanes UFA, y de recalar como muchos otros directores en EEUU escapando del nazismo, años mas tarde volvería sobre el tema del periodismo sensacionalista con "Primera Plana" aunque en esta el tratamiento es humoristico.


La revisión de este film resulta muy oportuna y apropiada, por la similitud y el cariz con que últimamente se tratan en este país las informaciones periodísticas y sobre todo televisivas, de los sucesos luctuosos que todos tenemos en mente.

                   Las malas noticias se venden mejor, las buenas noticias nunca son buenas noticias.

                   Yo no provoco los los sucesos lo único que hago es contarlos.

Estas frases forman parte del ideario como periodista del protagonista de esta historia, Chuck Tatum ( Kirk Douglas ) profesional del periodismo con la calle como única universidad, bebedor, mujeriego, cínico, tramposo, encantador de serpientes y sobre todo ambicioso en su profesión que sueña con el Pulitzer, ha sido expulsado de varios periódicos y recala en Alburquerque ( Nuevo México ) "una Siberia abrasadora" ,sin dinero ,sin empleo sin más equipaje que su vanidad y seguridad en si mismo que le vale para emplearse en el modesto periódico local "Alburquerque Sun-Bulleth" cuyo lema es "Diga la verdad", lema del que se burla.
Lo que en principio debía ser un trabajo temporal que propiciara su regreso a Nueva York ,se convierte en dos años de tedio ,abulia y desinterés por una  sociedad que no genera noticias interesantes ; todo cambia el día que casualmente se topa con un accidente fortuito, Leo Minosa ( Richard Benedict ) el propietario de una tienda y gasolinera ,en cuyo terreno existen unas ruinas indias en estado de semiabandono ,se encuentra atrapado por un derrumbe cuando buscaba cerámicas indígenas. Leo es el primero en establecer contacto con él , se granjea su confianza y ve las posibilidades de magnificar la noticia , pero necesita que el rescate se prolongue para conseguir titulares y que los grandes périodicos se interesen, para todo ello consigue implicar y manipular a la esposa que le detesta, a un sheriff corrupto al que le interesa su campaña, y a un contratista al que fuerzan a elegir el método mas largo e incluso inapropiado para el rescate.
La noticia corre como la pólvora y el lugar se convierte en peregrinaje de curiosos, medios de comunicación, y mercaderes y aprovechados de todo tipo.

La película es un alegato contra el amarillismo de cierto periodismo ,el sensacionalismo que provoca el morbo ,la falta de rigor y responsabilidad en la información, la burda manipulación sin medir las consecuencias que como es de preveer son fatales.
                           
                            Marchaos a casa ¡ Todos! El circo ha terminado.
Aunque Wilder en su crítica llega al esperpento traspasando a veces la credibilidad, es indudable la vigencia de la propuesta y la denuncia de un periodismo que vivimos día a día : la amoralidad de todos los personajes contrasta con la bondad de los padres de Leo y con la integridad del director del periódico de Alburquerque.
Kirk Douglas hace un gran personaje que se mueve entre el cinismo , la ambición y el arrepentimiento tardío.
Uno de mis actores favoritos, un inmortal que vive aún a sus 102 años y que nunca recibió un Oscar excepto el honorario en 1996.

jueves, 19 de abril de 2018

Cine-La muerte de Stalin -

Película dirigida por el director escocés Armando Ianucci  basado en el comic del mismo título de Fabian Nury yThierry Robin, este director para mi desconocido procede de la televisión, donde ha realizado series de sátira política.
La acción se desarrolla en Moscú en 1953 y narra los acontecimientos que rodearon la muerte de Stalin en clave de parodia, que no ha gustado nada al régimen ruso actual donde ha sido prohibido.
Charles Chaplin en "El gran dictador" satirizaba despiadadamente a Hitler y Mussolini, eso sí cambiándoles los nombres y las insignias, Ernst Lubistch también se atrevió con Hitler en la soberbia "To be or not to be", tampoco faltan las sátiras del comunismo muy acertadas como "Ninotchka" también de Lubistch y "Un, dos, tres.." de Billy Wilder que he visto docenas de veces y que nunca me aburre.Lo que no recuerdo  es ninguna película que satirizara la figura de Iosif Stalin, aquí también se ridiculiza a todo su entorno político y familiar.
La cinta comienza con una reunión de Stalin con su politburó que degenera en borrachera colectiva en la que acaban viendo películas de John Wayne, el dictador cuando se queda solo sufre un ictus, pero como nadie se atreve a entrar a sus dependencias sin ser requerido no es descubierto hasta el día siguiente, sucesivamente van apareciendo los miembros del politburó que al fin deciden avisar a un médico ardua tarea porque todos los buenos están el Gulag, con la definitiva confirmación comienza el esperpento, las ejecuciones sin sentido los "larga vida a Stalin" que ya está muerto,los codazos e intrigas, el miedo a la toma de decisiones que se supone podrian incomodar al dictador,la lucha por el protagonismo enSE el funeral y más tarde por el poder.La cinta está llena de gags delirantes, la repetición de un concierto radiófonico que no había sido grabado y que por no contradecir al dictador se repite con otro director y con público recogido en las calles, el narcisismo y estupidez de Melenkov su secretario personal " estoy exhausto ya no recuerdo quien está vivo y quien no", la guerra intestina entre Nikita Kruschev y Beria del servicio de Seguridad responsable de las ejecuciones y deportaciones, el discurso en el funeral del hijo alcohólico Vasily , interrumpido apropósito por el vuelo de los aviones, la vanidad del mariscal  Zhukov con el pecho lleno de chatarra ...
Película divertida con buenas interpretaciones de Steve Buscemi como Kruschev,y de Jason Isaacs como Zhukov.