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lunes, 17 de octubre de 2016

Teatro: INCENDIOS


En el teatro de la Abadía se está representando Incendios, del libanés Wajdi Mouawad. Vivió en su Beirut natal hasta los ocho años. Allí, al comienzo de la guerra civil libanesa, vio cómo un autobús repleto de refugiados palestinos era acribillado por las milicias cristianas. Sus padres emigraron a París. Seis años después tuvieron que abandonar Francia. En Montreal, él y su familia corrieron mejor suerte. "En el exilio, tuve que buscarme algo con lo que recrear el espacio de felicidad de mi infancia, algo que volviera a ponerme en relación con la naturaleza", dice. Y ese algo fue el teatro. Empezó a dirigir, a actuar y a escribir. 

En 2009 presentó en el festival de Avignon  la columna vertebral de su trabajo: Littoral, Incendies y Fôrets, trilogía de once horas de duración, representada de sol a sol por actores canadienses y franceses, culminando con el estreno de Ciels, broche de lo que ya es una tetralogía, y estreno absoluto en Aviñón.

Incendios se presentó en Madrid, creo que en 2008, dirigida por el autor, y ha contado con alguna otra representación. También hubo un montaje en Barcelona en 2014. Y una película dirigida por Dennis Villeneuve que es lo que yo había visto. Por los comentarios y la película esperaba con expectación este montaje de Mario Gas con Nuria Espert, Ramón Barea y Laia Marull al frente. 

Ha respondido a lo esperado.



Tras permanecer en un silencio hermético durante cinco años, fallece Nawal. 
En su testamento, deja un mandato a sus hijos gemelos: han de buscar a su padre, al que creían muerto, y a un hermano cuya existencia ignoraban, y entregarles un sobre cerrado a cada uno. Los chicos no están por la labor, pero el deseo de desvelar su origen acabará por llevarles de regreso a su país natal, que no se nombra pero se intuye. Incendies cruza tres historias entroncadas: la de Nawal, desde que se quedó embarazada, con 15 años, hasta su muerte; la historia de ese primer hijo, de quien la separaron nada más nacer y a quien buscó durante toda su vida, y la historia de la nueva búsqueda, emprendida por sus gemelos. Pero con ser emocionante lo que Mouawad cuenta, lo que también importa es cómo lo cuenta: sin un tiempo muerto, sin un oscuro, solapando escenas.  Los protagonistas de una escena comparten espacio con los de la siguiente, en una especie de encadenado cinematográfico.

La obra nos remite a la tragedia clásica. Y como en ella, cuenta con algunas casualidades y excesos. Nawal es la mujer de cualquier país en guerra, humillada, violada e inseminada por el enemigo. Un texto lleno de crueldad, de belleza poética. Monólogos y diálogos conmovedores e intensos. 
  

Nawal es Nuria Espert y Laia Marull. Una Nuria Espert a la que en esta ocasión he visto menos diva que en las últimas ocasiones, entregada al papel. Laia Marull, que no me había terminado de gustar hace unos años como Hedda Gabler, aquí  confirma su calidad que ya conocía de películas como Te doy mis ojos o Pa negre. Junto a ellas destaca otro veterano, Ramón Barea, que interpreta varios personajes. A otro nivel, pero siempre correctos,  actores conocidos por series de TV, cine o teatro: Carlota Olcina (Amar en tiempos revueltos y Seis hermanas), Alex García (La novia), Alberto Iglesias (El largo viaje del dia hacia la noche), Edu Soto (Cabaret) y Lucía Barrado (La que se avecina, Carlos emperador) quizá la que mas me gustó en un personaje secundario pero conmovedor.

Por lo que sé, la puesta en escena de Mario Gas sigue la del autor. Me pareció muy adecuada, utilizando proyecciones que, en algunos momentos, complementan la narración. 

La escena final es digna de la mejor tragedia clásica. El notario Hermile Lebel comienza a tender una lona traslúcida para resguardarse de una lluvia repentina y persistente, y los demás personajes se van poniendo a su lado, uno a uno. Excepto el moralmente monstruoso Nihad. Por un instante eterno, ese grupo compacto queda como congelado. Nihad, fuera de la lona, gira la cabeza hacia ellos, se les acerca, y se pone también a cubierto. En esa imagen fija y muda del grupo bajo la lluvia cristalizan las palabras póstumas de Nawal, pronunciadas por el notario al inicio del espectáculo: "Ahora que estamos juntos, todo va mejor". Emocionante y conmovedor.

La verdad es que la obra da para escribir mucho más sobre ella. A mi modo de ver, podría acortarse un poco (dura tres horas), pero es de lo mejor que he visto en bastante tiempo.

Las entradas están agotadas para todas las funciones, pero la obra volverá en junio. Un consejo, No os la perdáis.

lunes, 16 de marzo de 2015

Cine: NEGOCIADOR


En 2005 el gobierno español y la banda terrorista ETA mantuvieron conversaciones en un hotel de Ginebra con el fin de acabar con la violencia. El entonces presidente del Partido socialista de Euskadi, Jesús Eguiguren fue quien representó al Gobierno de España. La banda estaba representada por su dirigente Josu Ternera. Actuó como organismo mediador  el Centro de Diálogo Henri Dunant, radicado en la ciudad suiza. Las conversaciones no dieron el fruto deseado y la tregua establecida se rompió con el atentado de Barajas, lo que prolongó el conflicto hasta la situación actual. 

Sobre como podría haberse desarrollado este encuentro entre el socialista vasco y el etarra, Borja Cobeaga ha creado esta película, una ficción basada en un hecho real.



Manu Aranguren es un político vasco que ejerce de interlocutor del gobierno español en las negociaciones con ETA. Lejos de ser un acto solemne y calculado, pronto se verá que las casualidades, los errores o los malentendidos marcarán el diálogo entre ambas partes.Y que la relación personal entre negociadores puede ser clave para la resolución del conflicto

Cobeaga se centra en esas relaciones personales entre los negociadores y de éstos con los mediadores, sin entrar en la negociación más que marginalmente. La sustitución del negociador por ETA, marcará el fin del diálogo. No es una película sobre la negociación, sino sobre los detalles que la rodean. Y esos detalles la convierten en una comedia, un enredo.

Papel destacado en la eficacia de la película tienen sus tres intérpretes principales: Ramón Barea, espléndido, como Aranguren, Josean Bengoetxea como el primer negociador etarra y Carlos Areces como el segundo, al que resulta fácil identificar con el que fue jefe militar de la banda, ya fallecido, Thierry. Todos ellos muy adecuados y eficaces en sus personajes.

Una comedia con un humor inteligente, que demuestra que se pueden tratar todos los temas, si se hace con sensibilidad e inteligencia. 




miércoles, 15 de enero de 2014

Teatro: Montenegro en el Valle Inclán.


Montenegro es una versión de las tres llamadas Comedias bárbaras de Valle Inclán, Águila de blasón, Romance de lobos y Cara de Plata, llevada a cabo y puesta en escena por Ernesto Caballero. Se trata de una versión reducida que pese a ello dura más de tres horas.
Cuando se trata de Valle Inclán hay que pensar en una excelente utilización del lenguaje, en pasiones primarias y arrebatadas. Ambición, soberbia, lujuria, violencia. Todo  en una sociedad feudal de finales del siglo XIX. 
Lo mejor de la obra es la puesta en escena, con una gran escenografía. Con algunos momentos realmente deslumbrantes. como el desdoblamiento de  actores en animales o en la nave que lleva a D.Juan Manuel a encontrarse con su destino, o las escenas en que se nos figura el mar y la playa. Pero el conjunto es irregular. Un vestuario no siempre acertado,  en la línea de series como Juego de tronos o películas de Mad Max. Un cúmulo de situaciones y personajes, no siempre sencillos de identificar. En general todo es excesivo, empezando por la duración. Es francamente dificil mantener el interés durante tanto tiempo.
El peso de la interpretación recae en Ramón Barea. reciente premio nacional de teatro.
 Es un actor muy habitual en el cine español, pero siempre en papeles secundarios. Yo no le había visto nunca en un protagonista y está francamente bien.Y en general bien acompañado, sin presencias especialmente destacables, por actores y actrices desconocidos para mí


Aunque solo está en cartel hasta el domingo 19 de enero, os aconsejo que accedáis a la información editada, como es habitual, por el CDN sobre esta obra, con entrevistas al director y adaptador, Ernesto Caballero, escenógrafo, diseñadora de vestuario, etc. Este es el enlace.



http://cdn.mcu.es/wp-content/uploads/2012/08/33-MONTENEGRO-13-141.pdf