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miércoles, 26 de febrero de 2020

Cine: EL PLAN


El plan es una obra de teatro que se estrenó en 2015 en el desaparecido "La pensión de las pulgas", de donde pasó al Teatro Kamikaze y después al Marquina. Escrita y dirigida por Ignasi Vidal, supuso todo un revuelo en el off madrileño.

Polo Menarguez, el director de la película, comenta que ha venido explorando durante su corta carrera, a través de diferentes cortos, las realidades de personajes que andan encerrados en sí mismos, custodiados por sus propios demonios y en atmósferas claustrofóbicas. Personajes, hombres, o mujeres afectadas por hombres, a los que les afectaba la realidad de su identidad masculina. Para él, El plan  retrata ese abanico de masculinidades en las que la mujer actúa como un personaje fuera de campo. Es una mirada hacia quién es o qué hace el hombre cuando la mujer no está.



Tres amigos desempleados se encuentran en el piso de uno de ellos para ir a reunirse con unos compañeros y llevar a cabo un plan. Esperan a que se arregle la avería de un coche. Pero los imprevistos se suceden y para complicar aún más las cosas, diversos secretos salen a la luz con consecuencias imprevisibles.

La película evidencia su origen teatral. Prácticamente todo se desarrolla en el interior de un piso, salvo una breve salida al exterior, pero lo cierto es que la planificación, muy cuidada, va haciendo que paulatinamente los espectadores se vayan sintiendo más cercanos a los personajes. Dice su director que tuvo la idea de trabajar con diferentes objetivos en cada acto de la película. En el primer acto con teleobjetivos, más lejos de los actores, en el segundo acto con objetivos de focal media y en el último con angulares, acercando mucho la cámara a las caras. En cualquier caso el origen teatral no tiene porqué marcar negativamente una película. Existen numerosas pruebas de ello.

Lo que si es importante es la interpretación. En este caso los tres actores están muy bien. Antonio de la Torre, Raúl Arévalo (hacía tiempo que no le veía tan bien) y Chema del Barco, el único que la interpretó en el teatro, dotan a sus personajes de humanidad y buen hacer y hacen que nos creamos un texto que resulta un tanto tramposo. Empezando por el juego de hacernos pensar en que lo que planean tiene un componente de peligro y, quizá, delictivo. De todas formas la historia está bien construida, con buenos diálogos, muy naturales, aunque se intuye el giro final

En lo que es, básicamente, una historia de perdedores, encontramos unos personajes arrinconados socialmente a causa de la crisis, un costumbrismo de  bromas de hombres en un bar, para en su giro final llevarnos a un terreno muy diferente. Aunque la que podría ser su tesis final sea un tanto discutible.

Una comedia que evoluciona hacia el drama e incluso la tragedia, muy bien interpretada con unos personajes un tanto angustiados por la crisis, el paro y la vida en pareja. 

La seguí con interés a lo largo de su, por una vez, corta duración.

jueves, 23 de noviembre de 2017

Cine: ORO


Nueva película de Agustín Díaz Yanes sobre un relato de Arturo Pérez Reverte, de quien ya adaptó Alatriste (2006). No se prodiga el director de esta película. Desde su debut, en 1995, con Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto, solo cuatro películas más, Sin noticias de Dios (2001), la mencionada Alatriste, Solo quiero caminar (2008) y, ahora, Oro. Un director que ha dado películas interesantes pero irregulares y que cuentan con dos Goyas y muchas nominaciones.

Para Oro se ha rodeado de un reparto espectacular, Raúl Arévalo, José Coronado, Bárbara Lennie, Óscar Jaenada, Luis Callejo, Juan José Ballesta,  Antonio Dechent,  Andrés Gertrudix,  José Manuel Cervino, Juan Diego y  Anna Castillo. Difícil saber cuantos Goya suman entre todos.


  
Inspirada en la expedición de los conquistadores españoles del siglo XVI, Lope de Aguirre y Núñez de Balboa, esta aventura sigue a un grupo de treinta hombres y dos mujeres a través de la selva amazónica en busca del mítico El Dorado, una ciudad que se creía completamente hecha de oro. Con la intención de conseguir riquezas, gloria y fortuna, este grupo vivirá un duro y trágico viaje cargado de miedos, peligros, crueldad y oscuridad.

Sobre la busqueda de El dorado hay, al menos, dos películas notables, Aguirre, la cólera de Dios de Werner Herzog (1972), una visión del ansia de poder de un hombre movido por el delirio y la locura, muy bien valorada por la crítica de la que apenas tengo recuerdo y El dorado, de Carlos Saura, (1988) un espectacular fracaso económico, que no recuerdo haber visto. En esta ocasión se hace hincapié en la brutalidad y violencia de unos hombre en un territorio hostil natural y humanamente, dejando al margen la visión civilizadora de la conquista de América. 

La película sigue un esquema visto en bastantes ocasiones. Los personajes de esta historia se encuentran encerrados en una selva que desconocen y rodeados de pueblos indígenas dispuestos a defenderse. un relato de supervivencia, de ambiciones y traiciones, de amores, de codicia y de generosidad. La lucha contra la selva, el clima, la fauna, los indígenas, entre los propios expedicionarios y un grupo mandado en su persecución por considerarlos traidores, va diezmando la expedición. 

Pero algo falla en esta narración.  Creo que se confía demasiado en la opresión del escenario y en la excelente ambientación natural mientras que las situaciones y los personajes, con sus reacciones, sus matanzas, sus amistades, odios y enamoramientos, se pierden por falta de desarrollo. Quizá porque no hay evolución en los personajes y los intérpretes, que no tienen mucho donde agarrarse, actúan, en muchos casos, con el piloto automático. De entre ellos, el único que merece destacarse, en mi opinión, es Raúl Arévalo. Los demás, a pesar de su indudable calidad, no transmiten gran cosa.







lunes, 6 de febrero de 2017

Y llegaron los premios al cine español

Noche de Goyas.

Tarde para la ira ratificó los pronósticos y los premios anteriores y consiguió el de mejor película. Película notable pero a mi me gustaron más Que Dios nos perdone (a la que yo habría otorgado el premio) y El hombre de las mil caras.

E igual que hubiera premiado Que Dios nos perdone, lo habría hecho con su director, Rodrigo Sorogoyen. En cualquier caso Juan Antonio Bayona, el premiado, ha logrado, probablemente, con Un monstruo viene a verme su mejor película. Merecidamente premiada en casi todos los apartados denominados "técnicos" hasta llegar a los nueve Goyas que consiguió.

El premio a mejor actriz protagonista a Emma Suarez no me parece mal, aunque para mi la mejor del año corre a cargo de Bárbara Lennie en María (y los demás). Y Roberto Álamo está espléndido en Que Dios nos perdone.

No he visto La próxima piel y no puedo opinar sobre el premio a mejor actriz de reparto que también correspondió a Emma Suarez. Creo que Terele Pávez en La puerta cerrada podría haberlo conseguido. La breve actuación de Manolo Solo en Tarde para la ira era claramente premiable.

Creo que lo más flojo de Tarde para la ira era su guión, que sin embargo gano el premio a mejor guion original. Y era muy difícil adaptar la historia de Paesa en El hombre de las mil caras premiada como guión adaptado.

Los premios a actores y actrices revelación no tienen siempre sentido. En el caso de Anna Castillo debutante, creo, en El olivo, si responde a la denominación. No tanto el de Carlos Santos, ya veterano intérprete, que me gustó mucho como Luis Roldán, sobre todo por la caracterización. Pero revelación...

No puedo entender que estando El hijo de Saul entre las nominadas, el premio a mejor europea se lo llevara Elle. Y como entre las iberoamericanas tan solo he visto El ciudadano ilustre, que fue la ganadora, no tengo base para opinar.

Total que la, para mí, mejor película del año, Que Dios nos perdone, se fue con un solo premio y que los triunfadores de la noche fueron Raúl Arévalo, Juan Antonio Bayona, Emma Suarez y Ana Belén que recibió el Goya de honor.

La Gala, pese a los esfuerzos de la Academia, fue una vez más, bastante aburrida y demasiado larga. Claro que 29 premios,  por muy rápido que se quiera hacer, ocupan muchos minutos. El presentador, en su línea. Algunas bromas muy buenas y otras... La puesta en escena con una orquesta que ocupaba gran parte del escenario poco afortunada y la realización en la misma línea.

Y ahora esperar a los Oscar. Suele ser igual de aburrida, pero como la veo en diferido, se agiliza con el mando a distancia.

domingo, 1 de febrero de 2015

CINE: LAS OVEJAS NO PIERDEN EL TREN


Comedia española dirigida por Alvaro Fernández Armero (director y guionista de cine y TV), del que no he visto ninguna película aunque sí algunos cortos, y con un reparto que incluye algunos de los nombres más populares actualmente, no solo en los personajes principales sino también en los secundarios. Inma Cuesta, Candela Peña, Irene Escolar, Raul Arévalo, Alberto Sanjuan, Jordi Bosch, Kity Manver, Pilar Castro, Miguel Rellán...son muchos de los actores que intervienen en esta comedia coral.



La falta de trabajo y la necesidad de reciclarse, las historias de amor que rara vez siguen ya la premisa del 'para siempre' y la sensación de que las cosas no son como nos habían contado rodean a unos personajes que harán lo posible por volver a encauzar sus vidas. Dos hermanos, Juan y Alberto y un amigo, Paco, Luisa, la mujer de Alberto, que vive obsesionada por quedarse
de nuevo embarazada aunque su matrimonio no parece ir por el mejor camino, la joven Natalia, enamorada de Juan,20 años mayor que ella, recién separado y con dos hijas y Sara, la hermana de Luisa, obsesionada  con encontrar pareja y que quiere creer que con Paco va a conseguirlo componen las parejas de esta comedia que combina diferentes situaciones, quizá demasiado tópicas, aunque nada sorprendentes en los días que corren.

Lo cierto es que la película prometía más de lo que en mi opinión ofrece. Los primeros veinte o veinticinco minutos me parecieron muy poco inspirados, con unos diálogos llenos de tópicos, pero con una situación, el diálogo entre Juan y Natalia en el coche, con un testigo que no dice palabra y del que no somos capaces de saber que pinta allí, que es todo un hallazgo. La película va creciendo a medida que se desarrolla, probablemente por la presencia de unos actores que consiguen dar vida a unos personajes bastante patéticos y poco originales, especialmente los masculinos, pero con una Candela Peña (Sara) espléndida y un Miguel Rellán que en unas pocas escenas, consigue dotar a la historia de un aliento muy poco optimista.

Una comedia que se deja ver, pero que en mi opinión podía haber sido mucho mejor. Aunque en cualquier caso, mucho más atractiva y cercana que infinidad de comedias americanas que nos tragamos sin rechistar.

O quizá yo no tenía el día adecuado para verla.