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jueves, 6 de febrero de 2020

Cine: ADÚ


Todos los años miles de africanos recorren en muy precarias condiciones cientos de kilómetros a través del continente soñando con llegar a Europa. Muchos no consiguen su objetivo y los que sí, son acogidos en muchas ocasiones con recelo cuando no con abierta hostilidad.

Adú nos acerca a ese mundo de la emigración a través de tres historias que se desarrollan en paralelo. Está dirigida por Salvador Calvo, un ya veterano realizador de series para TV, que debutó en el cine en 2016 con 1898, Los últimos de Filipinas. Tanto entonces como ahora se muestra como un solvente narrador. 




Adú nos cuenta tres historias distintas. El viaje de un niño y un adolescente (Moustapha Oumarou y Zaidiyya Dissou respectivamente) que atraviesan África para llegar a Europa. Los problemas de un activista ambiental (Luis Tosar) que defiende a los elefantes pero es incapaz de congeniar ni con los habitantes locales ni con su propia hija adolescente (Anna Castillo). Y tres guardias civiles ( Alvaro Cervantes, Jesús Carroza y Miquel Fernández) acusados de brutalidad en la valla de Melilla.

Tres historias en las que ninguno de sus protagonistas sabe que sus destinos están condenados a cruzarse y que sus vidas ya no volverán a ser las mismas.   

Cuenta Salvador Calvo que fue durante el rodaje en Canarias de 1898 de Los últimos de Filipinas (2016), cuando comenzó a descubrir los terribles dramas humanos que se esconden detrás de esos emigrantes que se lo juegan todo por una vida mejor. "Adú pretende abordar el asunto desde todos los ángulos, sin juzgar ni entrar en moralismos maniqueos una situación explosiva que marca de manera profunda el mundo contemporáneo". A partir de historias reales que conoció entonces, elaboró la de Adú, mucho menos dura que las que conoció. Alli tuvo su mayor reto, ser fiel a la verdad pero al mismo tiempo modular la tolerancia de los espectadores ante el horror, teniendo claro el carácter comercial del producto.

La historia de los niños que tratan de llegar a Europa es la parte mas conseguida e interesante de la película. También es interesante la de los guardias civiles, mostrando las diferentes caras de la situación, aunque recuerda bastante a lo planteado en Los miserables (2019), la película francesa candidata al Oscar en lengua no inglesa, que comenté hace poco. La otra historia es la que menos me creí y a la vez la más llena de tópicos. En cualquier caso parecen algo forzadas en su desarrollo para llegar al momento final en que se cruzan.

En general me pareció una película notable, destinada a despertar la conciencia de una audiencia muy concreta, (está producida por Tele5), en la que me gusta bastante más la dirección que el guion.

lunes, 9 de diciembre de 2019

Cine: VENTAJAS DE VIAJAR EN TREN


Adaptación cinematográfica de la novela homónima de Antonio Orejudo dirigida por Aritz Moreno y guionizada por Javier Gullón. Se trata de la primera película del director que hasta ahora solo era conocido por algunos cortometrajes. Javier Gullón ha trabajado en los EEUU donde es autor, entre otros del guion de Enemy (2013,Denis Villeneuve) adaptación de la novela de Saramago, El hombre duplicado.


Sorprende que, tratándose de su primer largo haya podido contar con un reparto como el que ha tenido. Como el propio director dice, "supone un sueño hecho realidad. No solo por el debut en sí, sino por hacerlo de esta manera, adaptando una de mis novelas favoritas. Una absoluta locura de película." Y sí, es una especie de locura desde que su protagonista principal es abordada con una desconcertante pregunta de un desconocido durante un viaje en tren. ¿Le apetece que le cuente mi vida?



Helga Pato acaba de internar a su marido en un psiquiátrico. En el tren de vuelta, un desconocido se le presenta como Ángel Sanagustín, psiquiatra que trabaja investigando trastornos de personalidad a través de los escritos de los pacientes. Le cuenta entonces la historia de un enfermo paranoico extremadamente peligroso obsesionado, entre otras cosas, con la basura. 

A partir del encuentro, en un tren, de una editora con un psiquiatra que olvida una carpeta con el histotrial de algunos pacientes, A partir de ahí una sucesión de historias que, a modo de muñecas rusas, se van entrelazando para tratar de la guerra, la locura, el maltrato, la incomunicación, la literatura... con personajes disparatados. Una mezcla de Relatos salvajes (2014, Damián Szifron) y Kiki el amor se hace (2016, Paco León) con un "crescendo" de inverosimilitud que, sin embargo, engancha al espectador. Una de las propuestas más originales de la temporada, con un reparto de excepción: Pilar Castro, Luis Tosar, Ernesto Alterio, Quim Gutiérrez, Belén Cuesta, Macarena García... 

Existe una cierta estética tremendista que recuerda algunas películas de los hermanos Dardenne y un absurdo a lo José Luis Cuerda. Un absurdo organizado sobre la base de que la verosimilitud está sobrevalorada.

Notable y, sobre todo, diferente



martes, 26 de noviembre de 2019

Cine: INTEMPERIE


Intemperie, la novela de Jesús Carrasco publicada en 2013, fue elegida como la mejor novela por los lectores de El Pais y Libro del año por los libreros españoles. Un gran éxito que formó parte de nuestras lecturas en el curso 2013-14. Ahora nos llega la versión cinematográfica dirigida por Benito Zambrano, director de pocas pero destacadas películas como Solas (1999), ganadora de cinco Goyas y La voz dormida (2011), sobre la novela de Dulce Chacón. Inauguró la Seminci en Valladolid.

Recuerdo con agrado la novela de Jesús Carrasco y he encontrado en la película las situaciones que más quedaron en mi memoria. Esta adaptación, hecha por el propio Zambrano y Pablo y Daniel Remón, dos prestigiosos guionistas y dramaturgos, ha renunciado al planteamiento de la novela que no situaba la acción ni temporal ni localmente, aunque muchos lectores pensamos que ocurría en la España rural alrededor de la Guerra civil, y la han situado en Andalucia, 1946.  Cuenta Zambrano que el guion le llegó con lo difícil ya hecho: los hermanos Remón ya habían sabido extraer la película que había dentro de la novela. Lo que él hizo fue llevarla a su terreno, concentrar el drama sin perder la acción, desarrollando personajes, aportando otros nuevos, cambiando la edad del personaje de Luis Tosar, y el papel del villano: de alguacil administrativo a capataz de latifundio, subrayando así la denuncia social y la política y haciendo desaparecer el componente religioso de la novela. 





Un niño escapa de su pueblo dispuesto a alejarse lo más posible de la vida que lleva allí de pobreza y de sumisión, casi esclavitud, junto a sus padres y a su hermana. Lo que queda ante él es una llanura infinita y árida que deberá atravesar si quiere alejarse definitivamente del infierno del que huye. Ante el acecho de sus perseguidores al servicio del capataz del pueblo, sus pasos se cruzarán con los de un solitario cabrero pastor que le ofrece protección. 

Una notable película, dura y cruel como el escenario en que se desarrolla. Zambrano y los hermanos Remón han convertido la historia en un western emparentado con historias tan españolas como Los santos inocentes. Una historia donde la huida y la persecución se dan la mano con la amistad y la compasión. Todo ello narrado con tensión e intriga, con un ritmo bastante pausado y con una estética que nos lleva a las películas del oeste. Porque estamos hablando de un western situado en tierras de Andalucía. Como dice el director, este es el gran género rural del cine y aquí estamos en el campo árido, con polvo y caballos. El paisaje, muy bien utilizado por Zambrano,  es un elemento fundamental, el secarral en el que se desarrolla la narración es un personaje más de la historia, impregnando a esta la sensación de soledad y abandono de los protagonistas.

Se apoya, además, en las interpretaciones, especialmente las de Luis Tosar (otro actor que siempre está bien) y el niño Jaime López, al que vimos en Techo y comida (2015) junto a Natalia de Molina. Y una niña, Elisa López Pinilla, la hermana del personaje, en sus breves intervenciones, llenas de emoción. Luis Callejo, Vicente Romero y Manolo Caro destacan también.

Es una lástima que se hayan cargado tanto las tintas en la maldad de los personajes perseguidores. Son demasiado "malos", sin el menor rastro de humanidad, un tanto esquemáticos, lo que les convierte casi en caricaturas. Y la resolución de la historia, demasiado cercana al clásico duelo final de las películas del oeste. Muy bien rodada, con tensión, pero más propia de un western de Sergio Leone que de un drama rural.

Pese a estas pegas, me pareció una película muy recomendable, uno más de los buenos títulos del cine español este año, y que me sorprendería que no estuviera en varios apartados como finalista de los Goya. 

martes, 3 de septiembre de 2019

Cine: QUIEN A HIERRO MATA...


Dirigida por Paco Plaza, nos llega esta película de intriga ambientada en el mundo del narcotráfico gallego. Da la sensación de que sigue los pasos de la serie de TV Fariña aunque también se podría relacionar con la película de David Cronenberg, Una historia de violencia (2005).

Paco Plaza dirigió junto a Jaume Balagueró las dos primeras películas de la serie REC, dirigió en solitario la tercera, participó en el guion de las tres y es también el director de Verónica (2015), una notable película de terror que obtuvo varias nominaciones a los premios Goya.



En la residencia de ancianos en la que trabaja Mario como enfermero todos le aprecian. Cuando el narco más conocido de la zona, Antonio Padín, recién salido de la cárcel, ingresa en la residencia, Mario trata de que Antonio se sienta como en casa.
Los dos hijos de Padín: Kike y Toño, están al mando del negocio familiar. El fallo en una operación llevará a Kike a la cárcel y les generará una  deuda con un proveedor colombiano. Toño, recurrirá al enfermero para que colabore en convencer a su padre de que asuma la deuda...

Una muy aceptable película de intriga, bien realizada, con el único pero de que su guion es, en mi opinión, algo flojo y previsible, con bastantes situaciones un tanto forzadas. Una historia de venganzas, apoyada en la interpretación de Luis Tosar que vuelve a ser aquí un personaje un tanto retorcido y un puñado de intérpretes, algunos gallegos, en general desconocidos para mi, entre los que destaca Xan Cejudo en el personaje de Antonio Padín, a quien está dedicada la pelicula, fallecido hace un año tras el rodaje. También destaca María Vazquez como esposa de Mario y Enric Auquer (al que recuerdo sobre el escenario en In memoriam) e Ismael Martinez pese a sus personajes, los hijos del patriarca, a los que tratan de sacar del estereotipo.  

He leído comentarios que relacionan estéticamente esta película con las del hongkonés Wong Kar-wai e incluso con Darío Argento, el director italiano que en los años 70 revolucionó el cine de terror. No he visto nada del director de Hong Kong y tengo un débil recuerdo del italiano, una de cuyas películas Suspiria acaba de ser objeto de una nueva versión.  Incluso me señalan que en esta película la residencia donde trabaja Mario, se llama Darío Argento, entiendo que como homenaje. No se si realmente existen esas semejanzas, pero si tengo que decir que el aspecto visual es lo que me pareció más destacable en esta película, a lo que contribuye, por supuesto, la fotografía de Pablo Rosso.

lunes, 22 de octubre de 2018

Cine: LA SOMBRA DE LA LEY


Hace un par de años la película El desconocido nos descubrió a Dani de la Torre, un director que se mostraba con una notable capacidad para el cine de acción. Se ha estrenado ahora su segunda película, La sombra de la ley. Una película de gangsters ambientada en la Barcelona de 1921 que lo primero que ha traído a mi cabeza ha sido la serie El Continental, de TVE, que está pasando con más pena que gloria por la primera cadena. Influye en ello, sin duda, un alto número de coincidencias, desde la presencia de una misma protagonista femenina, Michelle Jenner, hasta un esforzado y a veces brillante trabajo de ambientación, un buen envoltorio para un producto que no da la talla.



Año 1921. España vive un momento de violentos enfrentamientos callejeros entre matones y anarquistas. El gansterismo y los negocios ilegales están instalados en la sociedad. Aníbal Uriarte (Luis Tosar) llega a Barcelona para colaborar con la comisaría local de policía en la detención de los culpables del robo de armas a un tren militar. Aníbal entrará en contacto no sólo con los bajos fondos de la sociedad barcelonesa sino también con el mundo anarquista más radical, dispuesto a todo para conseguir sus objetivos. Allí conocerá a Sara (Michelle Jenner), una joven luchadora y temperamental.

Una película de gangsters con un tratamiento que recuerda al cine americano de este género. .Una aproximación a una época convulsa en la historia de España. 
La Barcelona a la que llega Aníbal Uriarte es una Barcelona con una patronal preocupada por el auge de la CNT, que utiliza una banda de pistoleros manejada por el “Barón” y tolerada por un cuerpo de policía corrupto y torturador enfrentado con otra parte del Cuerpo, legal y ética. Y dentro de la CNT, dos tendencias: la pacífica representada por Salvador, el padre de Sara,  y la partidaria de la acción violenta representada por los grupos de acción. Todo esto está claro que tiene una base histórica, aderezada con la situación política nacional, con un Estado preocupado por la situación en Marruecos, el desastre de Annual y el asesinato de Eduardo Dato.  Una serie de personajes que pueden identificarse con personajes reales como el Barón Köenning y Antonio Soler, el "mallorquin", el dirigente sindical Salvador Seguí, el jefe de policia Miguel Arlegui,además del Gobernador militar de Barcelona y posterior Ministro de Gobernación en la Dictadura de Primo de Rivera, Martinez Anido, principalmente conocido por su papel en la dura represión policial del  anarquismo en Barcelona a comienzos de la década de 1920 y otros totalmente de ficción.  .Una mezcla que no consigue casar adecuadamente dando lugar a una aceptable película de acción que pierde credibilidad cuando se interna en la situación política y, sobre todo, el desarrollo de su trama
.
No obstante, no hay que pedir fidelidad histórica a una película sino que la trama y los personajes sean creíbles y verosímiles. Y aquí es donde, en mi opinión, falla claramente la película. Nos encontramos con un personaje central demasiado indefinido. Tiene un pasado que no se nos aclara y un presente demasiado ambiguo en sus relaciones con los distintos estamentos. Una heroína anarquista y feminista que se mueve entre las dos tendencias de la CNT. Y un resto de personajes y situaciones que dan la sensación de haber sido vistas en infinidad de ocasiones. Empresarios sin escrúpulos, pistoleros a sueldo, anarquistas enfrentados (los que abogan por el diálogo y los que no ven más opción que la violencia), policía corrupta y violenta, artistas de Music hall, autoridades...  Todo ello narrado con superficialidad, con situaciones faltas de lógica, un guión disperso, diálogos que buscan la frase brillante mas que la credibilidad. 

Muy por encima de la trama queda el aspecto artístico y técnico. Y un amplio y, en general, correcto reparto en el que destacan Manolo Solo y Ernesto Alterio.







domingo, 2 de septiembre de 2018

Cine: YUCATAN

Esperaba con interés esta nueva película de Daniel Monzón, tras el espectacular éxito de Celda 211 (2009) y el no tan espectacular de El niño (2014). Y su regreso, tras el paso por el cine de acción, a la comedia. Yucatán se puede inscribir en el género de comedia de timadores, género que ha dado buenos títulos en la historia del cine. Recuerdo ahora películas como Los tramposos, Nueve reinas, Incautos y bastantes títulos del cine americano, desde Preston Sturges hasta David Mamet o Stephen Frears. 

Aunque en el cine de este género, lo normal es que los timadores traten de engañar a otros timadores, en esta ocasión la victima es un hombre honesto, un panadero ganador de un premio de más de 160 millones.


Un panadero que acaba de ganar ciento sesenta millones en la lotería, decide embarcarse con su familia en una exótica travesía de Barcelona a Cancún, pasando por Casablanca, Tenerife, Brasil y la selva de Yucatán. Pero el premio es muy goloso y no solo le trae el acoso de su familia sino también el de dos timadores, profesionales del engaño a turistas ingenuos en cruceros de lujo, enfrentados por el amor de Verónica, la bailarina del barco. 

En mi opinión la película peca de indefinición. Varios números musicales intercalados en un guión deslavazado mas propio de un TBO que sorprende siendo sus autores el propio Monzón y Jorge Guerrixaechevarría. Con algunos personajes secundarios y situaciones, sobre todo con los dos yernos, sin ninguna gracia. Los giros de la historia no sorprenden en absoluto. Y aunque la película está bien rodada y se nota que ha contado con medios, la verdad es que no me gustó nada. Me pareció vieja como las de Paco Martínez Soria de sesión de tarde.

Entre los interpretes, en general aceptables, aunque ni Luis Tosar ni Rodrigo de la Serna me parecieron a la altura de otros papeles, destaca Joan Pera, habitual doblador, al que no recuerdo haber visto antes. Y la peruana Stephanie Cayo, muy atractiva a la que tampoco recuerdo de antes.

Y señalar la redundancia explicativa de la trama que culmina en el desenlace con un rótulo explicativo que parece tomar por tontos a los espectadores.

Una gran decepción

miércoles, 7 de diciembre de 2016

Cine: 1898.LOS ÚLTIMOS DE FILIPINAS


El año 1898 representó el fin del Imperio español. Tras la guerra contra EEUU, la firma del Tratado de París supuso la pérdida de Cuba, Puerto Rico y Filipinas. Mientras tanto, en Filipinas, las tropas españolas luchaban contra los insurrectos filipinos. En este contexto histórico se sitúa el asedio y resistencia de un grupo de soldados españoles en la pequeña aldea costera de Baler, en la isla filipina de Luzón, que es lo que relata esta película.


Ya en 1945 se había tratado este suceso en otra película, Los últimos de Filipinas, dirigida por Antonio Román. Si la he visto, que creo que sí en la tele, no tengo ningún recuerdo de ella.






Bajo el mando del capitán Enrique de las Morenas (Eduard Fernández) y el teniente Martín Cerezo (Luis Tosar), medio centenar de combatientes sufren un asedio y se ven obligados a refugiarse en la iglesia del pueblo. Uno de ellos, un joven extremeño (Alvaro Cervantes), aspirante a pintor, nos narra la historia.

Durante casi un año, este puñado de militares se mantuvieron sitiados y sin rendirse, con el convencimiento de que la guerra de Filipinas aún no había acabado. Pese a los numerosos avisos por parte del gobierno español y de los propios habitantes de la isla, los soldados permanecieron inamovibles, ante la incredulidad sobre la cesión del imperio a Estados Unidos. 

Con una producción muy cuidada, una notable fotografía y un puñado de buenos actores, la película nos narra desde una óptica muy poco heroica y más bien desencantada el asedio que sufrió un destacamento del ejercito español en Filipinas. Un guion bien presentado y no tan bien desarrollado, con unos personajes diseñados para representar distintas actitudes ante los sucesos que narra y, en general, sobre la postura patriótica y el desencanto del fin de un imperio. El militar íntegro pero obcecado en el cumplimiento del deber, el oficial pragmático, el suboficial resentido, el médico que se debate en la duda, el cura con una vela a Dios y otra al diablo, la tropa inexperta, temerosa... todos ellos tienen un lugar demasiado predeterminado en el retrato de ese conjunto de hombres más superados por las circunstancias que por el enemigo.
Personajes servidos por Luis Tosar, Eduard Fernández, Javier Gutiérrez, Carlos Hipólito y Karra Elejalde con su eficacia habitual y un puñado de jóvenes intérpretes encabezado por Álvaro Cervantes, el Carlos V de TV, que no desentonan junto a los veteranos.


Esta producción, en la que se nota que ha contado con un buen presupuesto, está dirigida por un ya veterano realizador curtido en series de TV, Salvador Calvo, del que actualmente están en emisión Lo que escondían sus ojos y El padre de Cain.

lunes, 14 de marzo de 2016

Cine: CIEN AÑOS DE PERDON


Coproducción hispano-franco-argentina, Cien años de perdón es una película de acción dirigida por el español Daniel Carpalsoro. Este director debutó hace veinte años con Salto al vacío, a la que siguieron otras varias, casi siempre del género de acción, y también varias miniseries de Tv. En el reparto destacan el argentino Rodrigo de la Serna, conocido por Diarios de motocicleta, y Luis Tosar. En papeles más episódicos estan  Raúl Arévalo, Marian Alvarez, José Coronado, y Patricia Vico entre otros muchos. El guión es de Jorge Garricaechevarría, habitual colaborador de Alex de la Iglesia y Daniel Monzón, y uno de los más prestigiosos guionistas españoles.



Valencia en plena gota fría. Seis hombres disfrazados y armados asaltan la sede de un banco. Los dos líderes de la banda son El Uruguayo (Rodrigo de la Serna) y El Gallego (Luis Tosar). Su objetivo es robar las cajas de seguridad. Pero El uruguayo tiene, además, el encargo de recuperar un disco duro con datos que demuestran la corrupción del gobierno autonómico, que se encuentra en una de las cajas. La previsión es escapar a través de un túnel que se comunica con una estación de metro abandonada. Pero la  lluvia ha inundado por completo el túnel de salida. Lo que parecía un robo limpio y fácil pronto se complica, y nada saldrá como estaba planeado. Atracadores, negociadores, fuerzas de seguridad y altos miembros del partido en el gobierno actúan al límite para alcanzar sus objetivos.

Comentaba a raiz del estreno de El desconocido que en los últimos años el cine español nos ha dado una serie de películas de acción muy apreciables, sobre todo en el aspecto técnico, aunque quizá no tanto en el argumental. Directores como Alberto Rodriguez (Grupo 7 y La isla mínima), Daniel Monzón (Celda 211 y El niño), Enrique Urbizu ( Caja 507, No habrá paz para los malvados), Agustín Diaz Yanes (Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto, Solo quiero caminar) y películas como la mencionada El desconocido, nos han mostrado como el cine español es capaz de hacer películas muy dignas cuando dispone de medios. 

Cien años de perdón, cuyo título, obviamente, remite al dicho popular de Quien roba a un ladrón... (siguiendo ese tópico popular de que todos los bancos y los políticos lo son) viene a incorporarse a esta lista, nada exhaustiva, de películas comerciales de acción, razonablemente bien contadas y rodadas, capaces de mantener la atención y el interés del espectador. Aunque su argumento remite a otras películas como La caja 501 o Plan oculto (2006, Spike Lee) y la trama política no me parezca bien ensamblada con la del atraco, lo cierto es que consigue su objetivo de entretener, aderezándolo con apuntes que podrían entenderse como de denuncia del clima político y económico en que estamos envueltos.

Apoyada en las interpretaciones de los dos personajes principales, con un Rodrigo de la Serna que me recuerda al Malcolm McDowell de La naranja mecánica y Luis Tosar un poco encasillado últimamente en este tipo de papeles, y unos secundarios merecedores de mejores personajes, una película muy correcta que ha conseguido ser la más vista en su primer fin de semana de proyección. Aunque a mi no me haya terminado de convencer.



domingo, 4 de octubre de 2015

Cine: EL DESCONOCIDO


Se trata del primer largometraje de Dani de la Torre, un realizador gallego con algunos cortos en su haber y una miniserie de TV, Mar libre, una historia de amor y aventuras ambientada en el siglo XVIII, emitida por alguna autonómica. El guión es de Alberto Marini que fue el guionista de Mientras duermes, (2011) la inquietante historia dirigida por Jaume Balagueró con Luis Tosar y Marta Etura.


Carlos, director de una sucursal bancaria en La Coruña, comienza su mañana rutinaria llevando a sus hijos al colegio, algo de lo que suele encargarse habitualmente su mujer. Cuando arranca su coche, recibe una llamada de alguien que le anuncia que tiene una bomba debajo de su asiento y le comunica que tiene apenas unas horas para traspasarle una elevada cantidad de dinero. Si no lo consigue, su coche volará por los aires.

Aunque no muy original en su planteamiento, la película tiene un arranque muy dinámico e inquietante que nos lleva por un camino con bastantes giros hasta un desenlace que desmerece bastante. Apoyada en la interpretación de Luis Tosar, que da vida al director amenazado, la película nos hace acompañarle durante unas horas en las que, primero, nos convencerá de la realidad de la amenaza, para después descubrirnos los claroscuros del personaje. Todo ello con muy buen ritmo narrativo. Pero a partir de un momento dado, en el que el acoso policial parece abortar la operación y aparece el personaje interpretado por Javier Gutierrez, la película pierde verosimilitud y toma unos derroteros menos afortunados. Probablemente porque la historia ya no da para más y se ve alargada de forma artificial.

Desarrollada con demasiados tópicos, y sometida a las necesidades de una producción donde destaca Antena 3, la historia no puede desarrollarse por los cauces  que a mi parecer serían más adecuados, para caer en un final un tanto condescendiente con la comercialidad del producto.

A destacar, además de la buena mano del director para crear escenas de acción y la interpretación de Luis Tosar, la de la niña Paula del Río, como su hija y Elvira Mínguez, que da credibilidad a un personaje demasiado tópico. El resto de los actores cumple en general en papeles no muy bien desarrollados.

En resumen una más que aceptable película de acción, con buenas interpretaciones, aunque con un desarrollo alargado y un desenlace demasiado forzado. 

miércoles, 16 de septiembre de 2015

CINE- MA MA-



Octava película del director vasco Julio Medem un director que nunca me ha dejado satisfecho, sus filmes tienen buena factura pero sus historias rozan la pedantería y sus personajes me resultan un poco excéntricos, dejé de seguirle desde Lucía y el sexo, Los amantes del círculo polar me parece su mejor obra, sus últimas películas el documental La pelota vasca y Una habitación en Roma, por distintos motivos generaron mucha controversia.
Ma ma se aleja bastante de sus películas anteriores, los personajes son más reales, más cotidianos sus vivencias más reconocibles aunque Medem no renuncia a dar a la historia un toque de realismo mágico.
Magda- Penélope Cruz- es una maestra que en espacio de pocos días ve derrumbarse su mundo, ingresa en el paro, su marido profesor de filosofía se va de vacaciones con la alumna de turno y a ella en una revisión rutinaria la descubren  un carcinoma de mama, al mismo tiempo en un partido de fútbol en que participa su hijo, conoce a Arturo-Luis Tosar- que justo en ese momento es alertado de un accidente que acaba con la vida de su hija y más tarde con la de su mujer .
Con estos mimbres y así contado caben dos soluciones,una huir de la taquilla o dos aceptar que el melodrama es un género que ha dado grandes películas y practicado por grandes directores como King Vidor, J.M Stahl, Douglas Sirk el más reciente Todd Haynes e incluso Almodovar que pienso no habría tenido ningún reparo en firmar esta película. El melodrama me parece un género de los más difíciles ,en cualquier momento se puede caer en la sensiblería, en el folletín ,incluso en el ridículo, creo que Medem ha bordeado todos estos peligros y ha salido solo medianamente indemne.
La trama continua ,Magda y Arturo se hacen compañia en sus desdichas, para acabar enamorándose, a Magda se la complica su enfermedad y queda embarazada, y no contaré más.

Esta película es Penélope Cruz, queda muy lejos aquella jovencita desenvuelta pero gritona, ha llegado a su madurez artística, está perfecta en este papel de madre enferma con una gran contención en las escenas más dramáticas y a la vez capaz de ironizar con su enfermedad, tenemos Goya seguro.
Luis Tosar siempre está bien es sin duda uno de los mejores actores de este país, y en esta película hace de hombre bueno religioso, pero a la vez tolerante con el agnosticismo de Magda, sin duda será nominado por esta o por cualquiera de las pendientes de estreno, pues siempre acierta.
Asier Etxeandía es más que un actor, hay en el mucho de hombre orquesta desde que debutó como maestro de ceremonias en el musical Cabaret, aquí interpreta el papel menos creíble ,el de ginecólogo que se implica con la enferma llegando a una íntima amistad que sirve de eje a una historia transversal la de Natasha ,una niña rusa en espera de adopción que se vincula de alguna manera a la niña que nacerá de Magda, Medem aprovecha sus aptitudes vocales y le convierte en un médico que canta.
También cumple bien el niño Teo Planells al que vimos en La gran familia española, Álex Brandemühl hace de marido y Medem nos hace un guiño dando un pequeñisimo papel a Silvia Abascal .
Buena fotografía de Kiko de la Riva -Blancanieves- que quizás abusa de los planos cenitdíaales.
Película dura aún con mensaje final que intenta ser optimista, que se refleja en ese corazón que deja de latir coincidiendo con el llanto de la niña que nace.