Mostrando entradas con la etiqueta Charlotte Rampling. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Charlotte Rampling. Mostrar todas las entradas

domingo, 31 de diciembre de 2017

Cine: EL SENTIDO DE UN FINAL


Leí este verano la novela de Julian Barnes El sentido de un final, de la que esta película es la versión cinematográfica. La novela me gustó. Una reflexión sobre la memoria y los recuerdos,  la pérdida y la pesadumbre, a través de un narrador no fiable que consigue caernos cada vez peor. Como dice el autor, "nuestra vida no es nuestra vida sino la historia que hemos explicado sobre ella; sí, cada vez más desconfío de mi memoria”. 

La película es una clásica producción británica, con lo que eso lleva implícito, buena ambientación e interpretación y narrativa clásica. La dirige Ritesh Batra, con pocas películas dirigidas con anterioridad. Destacan The lunchbox y una muy reciente con Jane Fonda y Robert Redford (Our souls at night).



Tony Webster (Jim Broadbent), jubilado y divorciado, mantiene una tranquila y solitaria vida. Pero esta rutina cambiará cuando vuelva a aparecer en su vida Verónica (Charlotte Rampling), su gran amor de la universidad. Cuando la madre de Verónica le deja en su testamento un curioso legado, el diario del que fue su mejor amigo, que mantuvo una relación sentimental con Verónica después de él, Tony se ve obligado a bucear en su pasado, recordar los momentos fallidos de sus antiguas amistades y relaciones y recrear sentimientos que creía olvidados. 

Ambientada en dos épocas, la contemporánea y los años 60, y a través de dos edades, la de la jubilación y la de la juventud, la historia presenta un triángulo amoroso con derivaciones trágicas. Aunque el verdadero centro, la protagonista de la historia será Sarah, la madre de Verónica (Emily Mortimer), con apenas tres o cuatro escenas. Como se dice en un momento de la película, «la Historia son las mentiras de los vencedores, pero también las mentiras con que se engañan a sí mismos los vencidos». Y la memoria no es más que una construcción cambiante, versiones que adaptamos a aquello en lo que nos vamos convirtiendo. Y eso resume el sentido de la historia.

Aunque, como casi siempre ocurre, la novela original me parece mejor, creo que se trata de una correcta adaptación. Como es habitual en el cine británico, los interpretes principales  están muy adecuados y correctos, destacando Jim Broadbent, habitual secundario al que hemos podido ver en Juego de tronos, Harry Potter, y protagonizando una notable película de 2013, Le week-end. Y  Charlotte Rampling, Emily Mortimer, la protagonista de La librería, en un muy corto pero fundamental papel,.y Harriet Walter

Me gustó la película. 

viernes, 8 de enero de 2016

Cine: 45 AÑOS



Película inglesa, dirigida por Andrew Haigh. Es su tercera película. No he visto las dos anteriores. Trabajó anteriormente en el montaje de Gladiator y Black Hawk derribado, ambas dirigidas por Ridley Scott. La película fue presentada en el Festival de Berlín del año pasado donde obtuvo los premios de interpretación femenina y masculina (Charlotte Rampling y Tom Courtenay).




Solo falta una semana para que Kate y Geoff Mercer celebren el 45 aniversario de su boda. Kate está muy ocupada en los preparativos de la fiesta que van a ofrecer. Entonces, Geoff recibe una carta comunicándole que ha sido descubierto el cuerpo de su primer amor, congelado e intacto, en un glaciar de los Alpes suizos. A partir de este momento, la relación entre la pareja se verá alterada. Aunque Geoff informó a Kate de la existencia y la desaparición de su enamorada, nuevos detalles de esa relación aparecen y el recuerdo de la desaparecida se convierte en un elemento desestabilizador de la pareja. La fiesta no será tan feliz como hubiera sido de desear.

La historia está bien contada, con pausa, destacando la utilización de la música y en especial la de El humo ciega tus ojos  de Los Platters en la secuencia final, pero su gran baza es la pareja protagonista. Kate es Charlotte Rampling quien fuera mito erótico en los setenta por Portero de noche y a la que hemos podido ver en infinidad de títulos posteriormente, siempre dotando de su personalidad a sus interpretaciones. Tom Courtenay es Geoff.  Destacó en el llamado Free cinema inglés en títulos como La soledad del corredor de fondo o Billy Liar. También le vimos en éxitos como Dr. Zhivago. Los dos están muy bien y dan credibilidad a unos personajes de los que, especialmente en el caso de Kate, es difícil entender su reacción. 

Esta es la gran pega de la película. Me resulta difícil entender la razón por la que la aparición del cuerpo casi 50 años después, puede alterar de esa manera a Kate. Quizá tenga algo que ver en esto el hecho de que mientras el relato original, un cuento corto, relacionaba a la pareja de Geoff con la guerra mundial, aquí, en razón de las edades y situar la película en época actual, esa relación temporal desaparece.

En cualquier caso me pareció una película interesante que analiza las relaciones de una pareja, la descomposición de los afectos cuando el declive físico reduce la relación  a algo fundamentalmente espiritual.