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martes, 31 de diciembre de 2019

Cine: LA VERDAD

Una de las últimas películas que vi el año pasado fue Un asunto de familia, dirigida por el japonés Hirokazu Kore-eda. Una de las últimas películas que he visto este año ha sido otra dirigida por él, La verdad. Parece que las películas de este director nos llegan como regalo de Navidad, como el turrón. Y, como turrón, tengo que decir que me gustó más el del año pasado.

Kore-eda es un director con presencia frecuente en los festivales de Cannes, Venecia y San Sebastián, donde ha cosechado diferentes premios. Su película Un asunto de familia fue candidata al Oscar en lengua no inglesa el año pasado y la que ahora comento inauguró el de Venecia este año. Sus últimas películas parecen centrarse en las relaciones familiares y el juego entre verdad y ficción. 

Al igual que otros directores asiáticos se ha incorporado a la producción occidental, siguiendo los pasos de directores tan notables como Ang Lee, o Asghar Farhadi, en esta coproducción entre Francia, Suiza y Japón. 



Fabienne (Catherine Deneuve) es una estrella del cine francés, amada y alabada por todos los hombres que llegaron a formar parte de su vida. Cuando publica sus memorias, su hija Lumir (Juliette Binoche) regresa de Nueva York, donde vive con su familia. El reencuentro entre madre e hija no tardará en convertirse en un enfrentamiento: se revelarán verdades, se ajustarán cuentas, se hablará de amor y de resentimiento.

¿Que hace que una familia sea una familia? ¿La verdad o las mentiras? ¿Como se escoge entre una verdad cruel y una mentira bondadosa? Estas son las preguntas que, según dice, se hizo el director durante todo el rodaje, y a las que espera que cada espectador encuentre su propia respuesta. Da la sensación de que esas mismas preguntas son las que se ha hecho en sus últimas películas. 
Aquí desarrolla una trama donde se mezclan la vida real de Fabienne y el rodaje de una película en la que actúa. Cine dentro del cine o, como ahora se dice, construcción metafílmica. Verdad contra representación, algo que encontramos en la naturaleza del cine y que sirve aquí para reflexionar acerca de la vida y las relaciones entre una diva, su hija, su nieta y el entorno que la rodea, partiendo de unas memorias tan poco verdaderas como los recuerdos de las personas que en ella aparecen.

En el fondo lo que nos viene a decir la película es que hay muy poca diferencia entre la verdad y la mentira, porque lo que subyace es lo esencial y funciona por al margen de conflictos y recelos. En el fondo son dos caras de la misma moneda.

La película se mueve alrededor de Catherine Deneuve que, aunque nunca me ha parecido una gran actriz, se desenvuelve como la gran dama que es, parodiándose a si misma. A su alrededor, como satelites, su hija, Juliette Binoche, su yerno, Ethan Hawke y su nieta, una niña que asume las fantasías de su abuela y comienza a desarrollar las suyas propias. Su marido actual, su agente y las actrices de la película que rueda. Y la presencia fantasmal de una competidora que parece haber marcado toda su trayectoria. Todo un mundo de personajes que se diluye ante la presencia de la diva. Y es lástima porque son personajes que podían dar mas de si. 

En cualquier caso, una película interesante y atractiva sobre el juego de la ficción. Bastante recomendable. 




lunes, 29 de abril de 2019

Cine: SIN PIEDAD


El cine nos ha presentado en numerosas ocasiones la figura de "Billy el Niño" o "Billy the Kid", casi siempre unido a la de su perseguidor y ejecutor, Pat Garrett. Según Wikipedia existen más de cuarenta películas sobre este personaje. Directores como King Vidor (1930), Arthur Penn (El zurdo, 1958) y Sam Peckimpah (1974) y películas como El forajido (Howard Hughes, 1943) o Chisum  (Andrew Mc Laglen, 1970), entre otros, han contribuido a forjar la leyenda de este "fuera de la ley".

Sin piedad nos presenta la visión a través de los ojos de un joven, en una historia de ficción, de uno de los hechos verídicos más populares del viejo oeste, los últimos días de la persecución entre dos antiguos amigos que se convirtieron en enemigos mortales. El título original, The kid, nos marca con una cierta ambigüedad por donde discurre la película, pues ese Kid podría ser lo mismo Billy que el joven de apenas 14 años que actúa como testigo de ese enfrentamiento. La dirige Vincent D'Onofrio, conocido actor. Esta es su segunda película tras Don't go to the woods (2010), que no creo que se estrenara en España.



Tras matar a su padre en defensa de su madre, el joven Rio se ve obligado a huir de su tio, junto a su hermana, algo mayor que el.  Por el camino conocerá a Billy el niño y a Pat Garrett (Ethan Hawke). Cuando el tío se lleva a su hermana, Rio tendrá que seguirlos para intentar salvarla y para ello se verá en medio de los dos y tendrá que elegir entre los modelos de vida que representan.

Una mezcla entre western clásico y crepuscular, donde se nos ofrece una visión desde fuera del enfrentamiento entre los dos legendarios personajes algo que, aunque de forma muy diferente, ya hizo Sam Peckimpah al incorporar a Bob Dylan en su acercamiento al tema. Y sirve para mostrar las similitudes y como se complementan los dos personajes. Es también una historia de como el personaje del chico, Río se ve obligado a madurar entre la fascinación que siente por los dos. 

Visualmente se acerca al western posterior a los 70 y en general me pareció interesante, aunque falla a la hora de transmitirnos el paso del tiempo. Parece que todo ocurre en pocos días en contra de la evolución de la situación de la hermana, personaje que podría haber tenido un desarrollo propio pero que queda totalmente dejado de lado.

Buenas interpretaciones, destacando sobre todo Ethan Hawke. Dane deHaan es Billy, Chris Pratt el tío y Jack Schur y Leila George los dos hermanos.

Y destacar el claro tributo a El hombre que mató a Liberty Valance, (John Ford, 1962) en algunos momentos de la narración.

Apreciable e interesante western.

martes, 8 de enero de 2019

Cine: JULIET, DESNUDA


Adaptación de una novela de Nick Hornby, dirigida por el para mí desconocido, Jesse Peretz, quien parece que ha dirigido varios episodios de series de TV. Nick Hornby es un novelista británico que ha visto varias de sus obras llevadas al cine. Quizá la mas destacada sea Alta fidelidad, dirigida por Stephen Frears en 2000. También es el autor de los guiones de dos películas destacadas, An education (2009) y Brooklyn (2015), ambos nominados al Oscar.


Annie (Rose Byrne) y Duncan (Chris O'Dowd) están cerca de la cuarentena y son pareja desde hace quince años. Llevan una vida tranquila, pero a Annie le inquieta el rutinario paso del tiempo, mientras Duncan concentra toda su atención en Tucker Crowe (Ethan Hawke), un músico americano que desapareció tras publicar el exitoso álbum 'Juliet'. Cuando los caminos de Annie, Tucker y Duncan se cruzan, todo puede cambiar.

La soledad, el desencanto, la rutina, el deseo de cambiar... la mentira que rodea a los presuntos ídolos del espectáculo, la familia, la desconexión, la relación y la ausencia de hijos... Una sucesión de temas que desfilan en una trama bastante bien urdida. 

Una comedia no muy distinguida ni original pero simpática y agradable, gracias sobre todo a sus tres intérpretes y entre ellos, especialmente, Rose Byrne, actriz australiana a la que no recuerdo haber visto anteriormente, aunque ha intervenido en numerosas películas y series.

Para olvidarla, con una sonrisa.


viernes, 5 de octubre de 2018

Cine: EL REVERENDO


El reverendo está dirigida por Paul Schrader quien fue conocido por ser el autor del guion de Taxi driver (Martin Scorsese, 1975), lo que le abrió las puertas a la dirección. Entre otros guiones, destaca su colaboración con el propio Scorsese en Toro salvaje y La última tentación de Cristo. Su trabajo como director ha tenido menos repercusión y en su carrera destacan sus primeros títulos,  Blue collar, Hardcore, American gigolo y El beso de la pantera.  La religión, las difíciles relaciones familiares y sentimentales, una sociedad manipulada y sin esperanza, los personajes autodestructivos y de complicada psicologia, apasionados e intensos, son algunos de los temas recurrentes en su filmografía.



El reverendo Ernst Toller (Ethan Hawke) es un párroco solitario de una pequeña iglesia en el estado de Nueva York que está a punto de celebrar su 250 aniversario, convertida casi en una atracción turística, ya que está un tanto eclipsada por su iglesia matriz cercana y sus instalaciones de vanguardia.  Cuando una feligresa embarazada le pide al reverendo que aconseje a su marido, un ecologista radical, Toller se sumerge en su atormentado pasado y se encuentra a sí mismo cuestionando su futuro y el paradero de la redención.

Con claras referencias a clásicos de Robert Bresson, Ingmar Bergman y Carl T. Dreyer y con un formato de 4:3, poco habitual, Schrader nos cuenta una historia dura sobre la opresión a la que se ve sometido su personaje, un pastor marcado por la muerte de su hijo en Irak, al que el encuentro con un activista radical y su esposa le atormenta con una visión de un mundo en el que no hay síntomas de cambio ni refugio para la esperanza. Algo bastante habitual en el cine de este director. La trama mezcla temas generales como el futuro del planeta, el terrorismo, la mercantilización de la religión, con la desesperación y la soledad espiritual. Todo ello rodado de forma pausada, fría, sin música ni, apenas, efectos. Solo un personaje que ha perdido a su hijo, su fe y sus convicciones. 

 Destaca la presencia continua de Ethan Hawke, convincente en su angustiado personaje, y la de Amanda Seyfried, que rodó estando embarazada.

Película interesante, cargada de ideología nihilista, pero que puede resultar abrumadora 

lunes, 29 de septiembre de 2014

CINE--BOYHOOD :MOMENTOS DE UNA VIDA.


Richard Linklater es el director y guionista estadounidense autor de la trilogía Before..(Antes del amanecer 1995, Antes del Atardecer 2004, y Antes de la medianoche 2013)  en ellas el director ya marcaba dos de sus características para mi principales su obsesión por el paso del tiempo y su interés por la comunicación y el diálogo, en estas tres películas nos retrata a la misma pareja protagonista (Julie Delpy y Ethan Hawke) en tres etapas sucesivas cada nueve años narrando su encuentro/ flechazo en Viena, su posterior encuentro en París y por último ya casados de vacaciones en Grecia. En las tres entregas la pareja habla y habla como en las películas de  Rohmer, en la tercera -no he visto la primera- los personajes acaban desnudándose tanto en sus reproches matrimoniales que como espectador se llega a sentir cierto grado de incomodidad ,el film acababa con la misma ambigüedad y dudas que las anteriores y que puede que despejemos en 2021.


En Boyhood sigue presente ese interés por el paso del tiempo y nos retrata el crecimiento de Mason desde su infancia a su graduación y entrada en la universidad, Linklater ha rodado-alternado con otras películas- durante 12 años consecutivos empleando en su totalidad 39 días de filmación sin un guión  concebido en su totalidad marcado por los propios protagonistas y por los distintos  acontecimientos y efémerides que han ido aconteciendo en el país .
porque Boyhood aparte de ser la crónica de vida de un muchacho, de su familia y sus amigos es también una crónica de lo que llevamos de siglo XXI : Bush, el atentado del 11S, la siempre polémica guerra de Irak, la ilusión  generada por Obama, la crisis, la Ámerica más progresista y la Ámerica màs rancia y conservadora la del rifle y la Biblia ,todo ella afecta y marca la conducta de los personajes.
Boyhood es una de las mejores películas sino la mejor de lo que va de año, sus personajes son cotidianos,reales, llenos de humanidad con sus defectos y sus virtudes.
Patricia Arquette como la madre divorciada con agallas para terminar sus estudios universitarios ya con dos hijos pero inmadura en sus relaciones personales "Disfruto mucho tomando decisiones equivocadas", su lucha continua con las facturas, sus continuos cambios de maridos y domicilio "media vida almacenando y otra media vida deshaciendo lo almacenado.

Ethan Hawke, en el papel más brillante de su carrera, es el padre bohemio, músico ocasional, algo vividor y activo demócrata, no colabora demasiado en el mantenimiento y educación de sus dos hijos pero muere por ellos, ansía comunicarse con ellos- les abronca porque solo le contestan con monosílabos- a su manera les educa, se interesa por su trayectoria escolar ,los aconseja sobre su vida sexual y está en los momentos importantes, paradojicamente él de trayectoria progresista acaba creando otro hogar con una texana de familia ultraconservadora.
Ellar Coltrane y Lorelei Linklater-hija del realizador- son los hijos. Ellar Coltrane es toda una revelación, sobre él recae gran parte de esta larga película 2h y 48 minutos que en absoluto se hace larga, le vemos como niño inadaptado, sufridor pasivo de los cambios de casas, colegios y padrastros,uno alcohólico y otro un excombatiente homófobo asistimos a la formación de su propia personalidad ,a su afición a la fotografía y a sus dudas y confusión ante la universidad.
Película creo que imprescindible, me ha gustado mucho como el director pasa de un año a otro sin ningún artificio no hay rótulos indicativos ,ni fundidos ni pausas ,el espectador lo percibe por si solo por el aspecto físico, los cambios de peinado, los kilos de más y los magnífícos diálogos.