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martes, 24 de febrero de 2015

Cine: Y LOS OSCAR FUERON...


Una nueva ceremonia de entrega de los Oscar de Hollywood. Birdman la gran triunfadora, con los de mejor película y director, además de guión original y fotografía. 

2014 ha sido un año de buenas películas pero no de películas extraordinarias. De las nominadas, a falta de ver Selma, pendiente de estreno, creo que Birdman, Boyhood y Gran Hotel Budapest destacaban por la originalidad de sus planteamientos y estructura mientras que  The imitation game y La teoría del todo lo hacían por el tratamiento clásico y tradicional. Cualquiera de ellas podía ganar y la Academia se ha decantado por Birdman

La lógica dice que el mejor director debería ser el de la mejor película. No obstante en los últimos años no siempre había sido así. En esta ocasión sí. Creo que tanto Richard Linklater (Boyhood) como Wes Anderson (Gran Hotel Budapest) han hecho dos trabajos merecedores de premio. Pero solo gana uno, en este caso Alejandro González Iñárritu del que tengo que decir que me gustaban más sus películas cuando trabajaba con Guillermo Arriaga.

Los premios en las categorías de actores han sido los previstos. Julianne Moore por Siempre Alice, Eddie Redmayne por La teoría del todo, Patricia Arquette por Boyhood y JK Simmons por Whiplash. Todos ellos venían de ganar los premios más importantes (Globos de oro, Bafta, etc) y sus papeles eran muy propicios a los premios.

La mejor película en lengua extranjera ha sido elegida la polaca Ida. Creo que es superior al  resto de las nominadas.

Del resto de premios, destacar los efectos visuales de Interstellar, el sonido y el montaje de Whiplash, el guión adaptado de The imitation game, y el diseño de producción y vestuario de Gran Hotel Budapest.
De todas excepto de Gran Hotel Budapest, (en su momento no lo publiqué, no recuerdo la razón) podeis encontrar comentario en el blog.

De cualquier forma, para mi, esto no es una competición donde uno gana y los demás pierden. Hay un conjunto de películas, directores, actores y técnicos con unos productos que pueden gustar más o menos a los que deciden los premios, como nos gustan más o menos a los espectadores. Pero la fiesta aquí como en los Goya españoles, los BAFTA británicos o los Cesar franceses consiste en dar premios. Bienvenidos sean mientras sirvan para mantener el espectáculo. Aunque el espectáculo de las Galas sea bastante poco soportable.

lunes, 12 de enero de 2015

Cine: BIRDMAN ( o la inesperada virtud de la ignorancia)


Siguen llegando las probables candidatas a los Oscar de este año a nuestros cines. Ahora ha sido Birdman, dirigida por el mejicano Alejandro González Iñárritu y con un reparto de lujo, Michael Keaton, Edward Norton, Emma Stone, Naomi Watts...

González Iñárritu dirigió Amores perros (2000), 21 gramos (2003) y Babel (2006). Todas ellas con guión de su compatriota Guillermo Arriaga. Se trata de tres películas de historias cruzadas muy interesantes. Posteriormente, y ya sin guión de Arriaga, dirigió en España Biutiful (2010). En su haber cuenta con varios premios importantes y nominaciones a diferentes Oscar. 




Birdman es una comedia que cuenta la historia de un actor, famoso por interpretar a un superhéroe, Birdman. Han pasado los años, Birdman es un recuerdo y decide montar una obra de teatro en Broadway con el fin de restablecer su carrera. Abriga serias esperanzas de que este montaje le legitimará como artista y demostrará que es algo más que una vieja gloria. Rodeado de los actores, su ex mujer y su hija, vivirá las sesiones de preestreno, como una lucha entre los diferentes egos de los personajes.

La película es un ejercicio de preciosismo narrativo. Toda está narrado en un solo plano secuencia, sin cortes apreciables (por supuesto es un falso plano secuencia), salvo uno muy breve, pese a transcurrir en varios dias. Lo malo, para mí, es que este virtuosismo no aporta nada a la narración. Más bien, en mi opinión, la perjudica en ocasiones. La continuidad entre secuencias reales y fantásticas me resultó poco grata. Me recordó, en parte, Cisne negro (2010), donde  la alternancia de escenas reales e imaginadas resultaba engañosa. Es muy difícil representar la subjetividad en el cine. 

La película contiene una serie de referencias. El personaje central está interpretado por Michael Keaton, que hizo de Batman en dos ocasiones. Edward Norton (el mejor de la función) fue Hulk. La obra que representan es De que hablamos cuando hablamos de amor, de Raymond Carver, autor norteamericano del denominado realismo sucio. Aunque acaba de ganar el Globo de oro al mejor guión, me parece que el director ha perdido con su separación de su primer guionista, Guillermo Arriaga.

En conjunto la historia está dominada por el enfrentamiento de egos, de los actores, de la crítica, por el espectacular montaje y por la utilización de la percusión en una banda sonora que incluye también numerosos fragmentos de clásicos.

En resumen una película notable, interesante, pero que no me gustó, o, al menos, esperaba bastante más.