Mostrando entradas con la etiqueta Emily Mortimer. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Emily Mortimer. Mostrar todas las entradas

lunes, 19 de febrero de 2018

Cine: THE PARTY


Sally Potter es una guionista y directora británica, de la que no he visto ninguna película anterior. De sus títulos tan solo recuerdo Orlando (1992), basada en un libro de Virginia Woolf. 

The party es una producción en blanco y negro, con una estructura teatral. Siete personajes en un solo lugar y que se desarrolla en tiempo casi real. Una pelicula pequeña (incluso dura sólo 70 minutos), pero con un reparto lleno de nombres importantes del cine británico.



Janet acaba de ser nombrada ministra de sanidad del gobierno paralelo de la oposición, y por ello varios amigos se reúnen en una fiesta para celebrar su nombramiento. Sin embargo, lo que comienza como una celebración terminará de la manera más inesperada.

Una vez más el esquema de una reunión donde las verdaderas relaciones entre unos amigos salen a la luz. No muy alejado de lo que Alex de la Iglesia hace en Perfectos desconocidos y también con un filtro de humor. Convicciones políticas y familiares, temas como el progresismo, el feminismo, la fidelidad... saltan por los aires al desencadenarse una crisis entre cuatro parejas. Narrada con ritmo y buenas interpretaciones. Kristin Scott Thomas,  Timothy Spall, Patricia Clarkson, Bruno Ganz, Emily Mortimer, junto con los para mi desconocidos Cherry Jones y Cilliam Murphy dan vida a los siete personajes. El octavo, como en la película de De la Iglesia está ausente.

Nada que ver con la película del mismo título original que con Peter Sellers dirigió Blake Edwards en 1968 y que aquí se llamo El guateque. Aunque también tiene mucho humor, un tanto negro eso sí.


domingo, 31 de diciembre de 2017

Cine: EL SENTIDO DE UN FINAL


Leí este verano la novela de Julian Barnes El sentido de un final, de la que esta película es la versión cinematográfica. La novela me gustó. Una reflexión sobre la memoria y los recuerdos,  la pérdida y la pesadumbre, a través de un narrador no fiable que consigue caernos cada vez peor. Como dice el autor, "nuestra vida no es nuestra vida sino la historia que hemos explicado sobre ella; sí, cada vez más desconfío de mi memoria”. 

La película es una clásica producción británica, con lo que eso lleva implícito, buena ambientación e interpretación y narrativa clásica. La dirige Ritesh Batra, con pocas películas dirigidas con anterioridad. Destacan The lunchbox y una muy reciente con Jane Fonda y Robert Redford (Our souls at night).



Tony Webster (Jim Broadbent), jubilado y divorciado, mantiene una tranquila y solitaria vida. Pero esta rutina cambiará cuando vuelva a aparecer en su vida Verónica (Charlotte Rampling), su gran amor de la universidad. Cuando la madre de Verónica le deja en su testamento un curioso legado, el diario del que fue su mejor amigo, que mantuvo una relación sentimental con Verónica después de él, Tony se ve obligado a bucear en su pasado, recordar los momentos fallidos de sus antiguas amistades y relaciones y recrear sentimientos que creía olvidados. 

Ambientada en dos épocas, la contemporánea y los años 60, y a través de dos edades, la de la jubilación y la de la juventud, la historia presenta un triángulo amoroso con derivaciones trágicas. Aunque el verdadero centro, la protagonista de la historia será Sarah, la madre de Verónica (Emily Mortimer), con apenas tres o cuatro escenas. Como se dice en un momento de la película, «la Historia son las mentiras de los vencedores, pero también las mentiras con que se engañan a sí mismos los vencidos». Y la memoria no es más que una construcción cambiante, versiones que adaptamos a aquello en lo que nos vamos convirtiendo. Y eso resume el sentido de la historia.

Aunque, como casi siempre ocurre, la novela original me parece mejor, creo que se trata de una correcta adaptación. Como es habitual en el cine británico, los interpretes principales  están muy adecuados y correctos, destacando Jim Broadbent, habitual secundario al que hemos podido ver en Juego de tronos, Harry Potter, y protagonizando una notable película de 2013, Le week-end. Y  Charlotte Rampling, Emily Mortimer, la protagonista de La librería, en un muy corto pero fundamental papel,.y Harriet Walter

Me gustó la película. 

miércoles, 15 de noviembre de 2017

Cine: LA LIBRERIA


He visto muy pocas de las películas dirigidas por Isabel Coixet. Una directora que nunca me ha atraído aunque algunos de sus títulos han obtenido buenas críticas y bastantes premios y nominaciones. La vida secreta de las palabras ganó tres Goyas y Mi vida sin mi, uno. Además ha ganado dos más por películas documentales. Y goza de un prestigio internacional que le ha permitido contar con actores como Tim Robbins, Ben Kingsley, Sophie Turner, Patricia Clarkson, Juliette Binoche, Gabriel Byrne, Sarah Polley, y los españoles Penélope Cruz, Javier Cámara... Y es una de los directores españoles más internacionales, a lo que debe ayudarle su dominio del inglés (creo que tiene el título de filología inglesa)

En La librería ha contado con Emily Mortimer (a la que vimos en Match Point, de Woody Allen), Patricia Clarkson y Bill Nighy (Love actually, El exótico Hotel Marigold, Su mejor historia)




Inglaterra, 1959. Florence Green (Emily Mortimer) es la viuda de un soldado que murió en la Segunda Guerra Mundial. Cuando decide instalarse en un pueblo costero de la campiña británica, pequeño y conservador y allí cumplir su sueño de abrir la primera librería de la zona, no cuenta con las reacciones de los habitantes de la localidad. Y es que, los vecinos encabezados por la poderosa Violet Gamart (Patricia Clarkson), van a ponérselo muy difícil a Florence que contará solamente con el apoyo de un misántropo lector solitario (Bill Nighy) y una niña. 

Adaptación de una novela de Penelope Fitzgerald, una historia sencilla, narrada con sensibilidad, apoyada en sus buenos intérpretes y su excelente diseño artístico. Dos personajes centrales muy atractivos cuya relación merecía haber profundizado un poco más y otro, Violet, cuyas motivaciones no son muy entendibles, más allá del rechazo a lo diferente.

Un canto de amor a los libros, a las vidas y los sentimientos que estos encierran, frente al desprecio de los poderosos.

Muy recomendable