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lunes, 9 de diciembre de 2019

Cine: VENTAJAS DE VIAJAR EN TREN


Adaptación cinematográfica de la novela homónima de Antonio Orejudo dirigida por Aritz Moreno y guionizada por Javier Gullón. Se trata de la primera película del director que hasta ahora solo era conocido por algunos cortometrajes. Javier Gullón ha trabajado en los EEUU donde es autor, entre otros del guion de Enemy (2013,Denis Villeneuve) adaptación de la novela de Saramago, El hombre duplicado.


Sorprende que, tratándose de su primer largo haya podido contar con un reparto como el que ha tenido. Como el propio director dice, "supone un sueño hecho realidad. No solo por el debut en sí, sino por hacerlo de esta manera, adaptando una de mis novelas favoritas. Una absoluta locura de película." Y sí, es una especie de locura desde que su protagonista principal es abordada con una desconcertante pregunta de un desconocido durante un viaje en tren. ¿Le apetece que le cuente mi vida?



Helga Pato acaba de internar a su marido en un psiquiátrico. En el tren de vuelta, un desconocido se le presenta como Ángel Sanagustín, psiquiatra que trabaja investigando trastornos de personalidad a través de los escritos de los pacientes. Le cuenta entonces la historia de un enfermo paranoico extremadamente peligroso obsesionado, entre otras cosas, con la basura. 

A partir del encuentro, en un tren, de una editora con un psiquiatra que olvida una carpeta con el histotrial de algunos pacientes, A partir de ahí una sucesión de historias que, a modo de muñecas rusas, se van entrelazando para tratar de la guerra, la locura, el maltrato, la incomunicación, la literatura... con personajes disparatados. Una mezcla de Relatos salvajes (2014, Damián Szifron) y Kiki el amor se hace (2016, Paco León) con un "crescendo" de inverosimilitud que, sin embargo, engancha al espectador. Una de las propuestas más originales de la temporada, con un reparto de excepción: Pilar Castro, Luis Tosar, Ernesto Alterio, Quim Gutiérrez, Belén Cuesta, Macarena García... 

Existe una cierta estética tremendista que recuerda algunas películas de los hermanos Dardenne y un absurdo a lo José Luis Cuerda. Un absurdo organizado sobre la base de que la verosimilitud está sobrevalorada.

Notable y, sobre todo, diferente



lunes, 22 de octubre de 2018

Cine: LA SOMBRA DE LA LEY


Hace un par de años la película El desconocido nos descubrió a Dani de la Torre, un director que se mostraba con una notable capacidad para el cine de acción. Se ha estrenado ahora su segunda película, La sombra de la ley. Una película de gangsters ambientada en la Barcelona de 1921 que lo primero que ha traído a mi cabeza ha sido la serie El Continental, de TVE, que está pasando con más pena que gloria por la primera cadena. Influye en ello, sin duda, un alto número de coincidencias, desde la presencia de una misma protagonista femenina, Michelle Jenner, hasta un esforzado y a veces brillante trabajo de ambientación, un buen envoltorio para un producto que no da la talla.



Año 1921. España vive un momento de violentos enfrentamientos callejeros entre matones y anarquistas. El gansterismo y los negocios ilegales están instalados en la sociedad. Aníbal Uriarte (Luis Tosar) llega a Barcelona para colaborar con la comisaría local de policía en la detención de los culpables del robo de armas a un tren militar. Aníbal entrará en contacto no sólo con los bajos fondos de la sociedad barcelonesa sino también con el mundo anarquista más radical, dispuesto a todo para conseguir sus objetivos. Allí conocerá a Sara (Michelle Jenner), una joven luchadora y temperamental.

Una película de gangsters con un tratamiento que recuerda al cine americano de este género. .Una aproximación a una época convulsa en la historia de España. 
La Barcelona a la que llega Aníbal Uriarte es una Barcelona con una patronal preocupada por el auge de la CNT, que utiliza una banda de pistoleros manejada por el “Barón” y tolerada por un cuerpo de policía corrupto y torturador enfrentado con otra parte del Cuerpo, legal y ética. Y dentro de la CNT, dos tendencias: la pacífica representada por Salvador, el padre de Sara,  y la partidaria de la acción violenta representada por los grupos de acción. Todo esto está claro que tiene una base histórica, aderezada con la situación política nacional, con un Estado preocupado por la situación en Marruecos, el desastre de Annual y el asesinato de Eduardo Dato.  Una serie de personajes que pueden identificarse con personajes reales como el Barón Köenning y Antonio Soler, el "mallorquin", el dirigente sindical Salvador Seguí, el jefe de policia Miguel Arlegui,además del Gobernador militar de Barcelona y posterior Ministro de Gobernación en la Dictadura de Primo de Rivera, Martinez Anido, principalmente conocido por su papel en la dura represión policial del  anarquismo en Barcelona a comienzos de la década de 1920 y otros totalmente de ficción.  .Una mezcla que no consigue casar adecuadamente dando lugar a una aceptable película de acción que pierde credibilidad cuando se interna en la situación política y, sobre todo, el desarrollo de su trama
.
No obstante, no hay que pedir fidelidad histórica a una película sino que la trama y los personajes sean creíbles y verosímiles. Y aquí es donde, en mi opinión, falla claramente la película. Nos encontramos con un personaje central demasiado indefinido. Tiene un pasado que no se nos aclara y un presente demasiado ambiguo en sus relaciones con los distintos estamentos. Una heroína anarquista y feminista que se mueve entre las dos tendencias de la CNT. Y un resto de personajes y situaciones que dan la sensación de haber sido vistas en infinidad de ocasiones. Empresarios sin escrúpulos, pistoleros a sueldo, anarquistas enfrentados (los que abogan por el diálogo y los que no ven más opción que la violencia), policía corrupta y violenta, artistas de Music hall, autoridades...  Todo ello narrado con superficialidad, con situaciones faltas de lógica, un guión disperso, diálogos que buscan la frase brillante mas que la credibilidad. 

Muy por encima de la trama queda el aspecto artístico y técnico. Y un amplio y, en general, correcto reparto en el que destacan Manolo Solo y Ernesto Alterio.







sábado, 9 de diciembre de 2017

Cine: PERFECTOS DESCONOCIDOS


Nueva película de Alex de la Iglesia, de quien veíamos a principios de año El bar. En esta ocasión se trata de la versión de una reciente película italiana del mismo título dirigida por Paolo Genovese, de la que Paolo Vasile el máximo responsable de Tele5, se apresuró a comprar los derechos para rodar un remake español. 



Cuatro parejas se reúnen a cenar la noche del eclipse de luna, aunque uno de ellos se presenta sin acompañante. Casi todos se conocen de toda la vida, no tienen secretos entre ellos. Se proponen un juego: leer en voz alta los mensajes y las llamadas que reciban durante la cena. Como nadie tiene nada que ocultar, dicen, todos aceptan. Pero pronto descubriremos que no todos pueden dejar al descubierto sus secretos...

Con un buen reparto y una ágil realización, Alex de la Iglesia nos vuelve a demostrar que es un director más que notable. Pese a un planteamiento casi teatral y unos personajes inicialmente un tanto estereotipados, un desarrollo bastante previsible, salvo el giro complaciente final, consigue mantener el interés a lo largo de la hora y media de la película. Y todo esto no solo por su brillante realización sino también por la habilidad con que desarrolla los personajes y las situaciones. 

Todo apoyada en unas notables interpretaciones. Sobre todos, destaca Eduard Fernández, extraordinario en su conversación con la hija, que cuenta además con el personaje más sincero. Junto a él, a muy buena altura, Belen Rueda y Ernesto Alterio, éste en un personaje absolutamente odioso. Y Pepón Nieto, el amigo desparejado. El resto del reparto (Eduardo Noriega, Dafne Fernández y Juana Acosta) cumple adecuadamente.

Probablemente, la película más redonda, aunque menos personal, del director en los últimos años.


lunes, 20 de noviembre de 2017

Teatro: TROYANAS


En el Teatro Español se presenta esta versión de Las Troyanas, de Eurípides en adaptación de Alberto Conejero (de quien vimos en temporadas anteriores La piedra oscura) y con la dirección de Carmen Portaceli. Esta obra se presentó este verano en el Festival de teatro clásico de Mérida.

Esta versión del texto clásico de Eurípides, nos muestra la vigencia de los  clásicos en el mundo actual. Una obra que trata sobre los vencidos, en este caso las mujeres, primeras víctimas durante y después de cualquier guerra y en cualquier parte del mundo.

Después de cada guerra, y también durante la guerra e incluso sin guerra, los sufrimientos de las mujeres siempre quedan relegados, siempre hay problemas más importantes: los niños, el hambre o los refugiados y algo muy importante, cómo se convierten en trofeos de guerra a repartir por los ganadores, como es el caso de las seis protagonistas tras la Guerra de Troya.



La guerra de Troya ha terminado. Los vencedores esperan vientos favorables para partir con sus naves y se reparten a las mujeres vencidas como esclavas. Los mas famosos entre los vencedores se reservan a las más distinguidas. Así, Hécuba es adjudicada a Ulises y Casandra a Agamenón. Políxena, hija de Hécuba y Agamenon es conducida a la tumba de Aquiles.

Me gustó el espectáculo, en general. Aunque tengo mejor recuerdo de la versión que vi, hace cerca de 10 años en el Matadero, dirigida por Mario Gas, más fiel a la tragedia original. Aquí, el adaptador, prescinde de los dioses Neptuno y Minerva y modifica el reparto, prescindiendo de Menelao y dando voz a Políxena y Briseida que no figuran en el original. Y trata de dar una imagen mas intemporal, con un vestuario que los acerca a nuestros días. Ya Eurípides, cuando escribió la obra, trataba de referirse a otra guerra distinta a la de Troya, así que no me parece mal ese acercamiento a la época actual.

El reparto está dominado por Aitana Sanchez.Gijón, quizá algo joven en relación a algunas de sus compañeras (la actriz que representa a Casandra, su hija, es mayor que ella). Está bien, aunque en mi recuerdo permanece Gloria Muñoz en la versión antes mencionada. El resto cumple adecuadamente. Y me gustó especialmente Ernesto Alterio como Taltibio, el mensajero.

La escenografía es de Paco Azorín y el espectáculo es digno del marco en que se presenta.

lunes, 29 de junio de 2015

Teatro: ATCHUUSSS!!!


En el Teatro La Latina, con dirección de Carles Alfaro se está representando Atchuusss, un compendio de cinco relatos cortos de Chejov escritos antes de decidir dedicarse a la escritura que le daría el éxito. Publicados mientras estudiaba la carrera de medicina,  con seudónimo, en revistas y periódicos, una gran parte de esos relatos fueron eliminados de sus obras completas o considerados como obra "de segunda" por él mismo y por su protector, Tolstoi.


Cinco de estos relatos de juventud son los que nos presentan en esta obra, enlazados por unos textos del director, Carles Alfaro y uno de los actores, Enric Benavent, quien encarna a un viejo actor que ha acabado siendo acomodador de un teatro por amor o por sometimiento a una mujer. Al recordar su vida acompañado por un ser extraño, una especie de conciencia, es cuando aparecen las diferentes  historias. De Alfaro recuerdo el montaje de El arte de la comedia que vimos en La abadía, donde también situaba a Enric Benavent en un prólogo que me vino a la memoria al ver esta obra.

Las historias son muy sencillas. La seducida, La institutriz, El oso, La petición de mano y Una criatura indefensa. Una especie de sainetes que se representaron en teatros de vodevil, o variedades. Lo menos atractivo, para mi,  son los textos que enlazan las piezas, especialmente al principio ya que retrasan la entrada en situación. También se incluyen algunas canciones compuestas especialmente para este montaje por Mariano Marín. Prescindibles en mi opinión.

Los intérpretes son lo más destacados de la función. Especialmente me gustaron Adriana Ozores y Malena Alterio. Ellos son el ya mencionado Enric Benavent, Ernesto Alterio excesivo en su comicidad, casi circense, acompañando al piano la acción y Fernando Tejero.

El montaje de Alfaro le da un toque excesivamente arrevistado para mi gusto, cargando la mano en el humor y en explicar situaciones que no necesitan explicación. Me gustó su escenografía y ambientación.

Al público pareció gustarle mucho y las risas acompañaron gran parte de la representación, especialmente las últimas historias. A mi no tanto, pero me pareció un espectáculo entretenido, aceptable con buenas interpretaciones. 



lunes, 27 de abril de 2015

Cine: Sexo fácil, películas tristes


Coproducción hispano argentina, dirigida por el argentino Alejo Flah que es también autor del guión. Es la segunda película larga del director. Presente en el Festival de cine español de Málaga, donde Ernesto Alterio, uno de los protagonistas, ha ganado el premio al mejor actor. 



Marina (Marta Etura) y Víctor (Quim Gutiérrez) son jóvenes, solteros, guapos y se atraen profundamente. No tardarán en darse cuenta de que están hechos el uno para el otro.
Sólo existe un pequeño problema: Víctor y Marina son, en realidad, personajes de ficción creados por Pablo (Ernesto Alterio), un guionista en plena crisis sentimental al que han encargado escribir una comedia romántica.

La cuestión es: ¿será capaz de escribir una historia de amor cuando su amor está en crisis?

Lo cierto es que se trata de una película con una enorme sensación de ya vista. La historia de Marina y Victor es la típica de encuentros y desencuentros, mientras que la de Pablo es la del final de una relación. El poco interés de la película, reside en la alternancia de las dos historias, la de ficción y la real del guionista, con sus dificultades para llegar a un final feliz cuando él se siente infeliz.  Recuerda el director una frase de Billy Wilder sobre la escritura: siempre escribir en antítesis a los estados anímicos (la comedia en los períodos depresivos, el drama en los momentos alegres).

Aparte de la forma de narrar, el interés de la película está en sus intérpretes. Sobre todo Ernesto Alterio  en uno de esos personajes de perdedor que se le dan muy bien, la sonrisa de Marta Etura y la seriedad de Carlos Areces. Todos ellos, junto a Quim Gutierrez en papeles sin un ápice de originalidad.

Pero en conjunto se trata de una película anodina, insignificante, falta de conflicto. Intrascendente y entretenida.