Aaron Sorkin es uno de los guionistas de cine y TV mas destacados de los últimos años. Desde que en 1992 escribió el guión de Algunos hombres buenos, que fue nominado a los Globos de oro, sus guiones para cine (La guerra de Charlie Wilson, La red social, Moneyball y Steve Jobs), y TV (The newsroom, El ala oeste de la Casa blanca) le han proporcionado numerosos premios y nominaciones. Ahora debuta en la dirección sobre un guion propio a partir del libro Memorias de Molly Bloom.
La película nos cuenta la historia de Molly Bloom, una esquiadora que, cuando está a punto de clasificarse para participar en lo JJOO sufre una lesión que le obliga a abandonar el deporte. Antes de volver a la universidad decide pasar un año en Los Angeles donde es contratada como colaboradora en partidas de poker. Como reacción contra su jefe, decide empezar a organizarlas por su cuenta. Su capacidad y habilidad empresarial la llevaron a convertirse durante diez años en la anfitriona de las más exclusivas y cotizadas partidas clandestinas, primero en Los Angeles y después en Nueva York, partidas por las que pasaron estrellas del mundo del espectáculo, deportistas, empresarios y, finalmente, miembros de la mafia rusa, lo que la llevó a ser investigada y acusada por el FBI. Molly Bloom nos es presentada como una mujer fuerte, inteligente e integra. Trata siempre de no hacer nada ilegal pese a su presencia en partidas ilegales. Y Sorkin desarrolla la historia, tras un excelente prólogo, alternando sus entrevistas con su abogado con diferentes momentos de su actividad. Lo que a lo largo de, digamos, el primer tercio de película se desarrolla de forma brillante, con un ritmo extraordinario, pierde altura después. La trama se muestra repetitiva y algo embrollada para, en su parte final volver a tomar altura con el diálogo de Molly con su padre, bien construido dramáticamente aunque claramente forzado, y donde se acaba recurriendo al psicologismo para explicar al personaje a través de su relación con su padre y traumas infantiles. Después, el alegato del abogado ante el tribunal y la sentencia del juez. Tres momentos genuinamente Sorkin que elevan el tono de la película. En cualquier caso lo mejor son las interpretaciones. Sobre todo de Jessica Chastain que vuelve aquí a ser una mujer fuerte y decidida en un mundo dominado por hombres como en El caso Sloan. Y también Idris Elba, el abogado y Kevin Costner, el padre. Una película interesante, un relato de ascenso y caída, con un guion que no es lo mejor de Aaron Sorkin, una puesta en escena excesivamente apoyada en la voz en off, con buenos e ingeniosos diálogos, referencias literarias y una cierta grandilocuencia explicativa.
Son numerosas las películas que nos han acercado al mundo de la política en Estados unidos. Últimamente parece que son las series de TV las que han recogido este reto y de ahí series tan notables como El ala oeste de la Casa Blanca, House of cards o Homeland. Pero el cine no ha abandonado el tema y en ocasiones ha dado lugar a interesantes películas de acción e intriga como Klute y Todos los hombres del presidente en los años 70 o Michael Clayton ya en este siglo, por citar solamente algunos ejemplos. El caso Sloane nos acerca al mundo de los denominados lobbies. Un lobby es un colectivo con intereses comunes que realiza acciones dirigidas a influir ante la Administración Pública para promover decisiones favorables a los intereses de ese sector concreto de la sociedad. Las primeras utilizaciones políticas de este termino son del siglo XIX y el término procede de vestíbulo o sala de espera, en inglés, lo que podríamos decir como trabajo de pasillos en español.
Elizabeth Sloane (Jessica Chastain) forma parte de una influyente firma dedicada a persuadir a congresistas para que aprueben leyes que son beneficiosas para sus poderosos clientes, o para que rechacen las que les son perjudiciales. Es una hábil estratega "lobista" cuya única aspiración es ganar. Cuando su objetivo es plantarle cara al poderoso lobby armamentístico, en una campaña para conseguir regular la legislación de la industria del armamento estadounidense, tendrá que enfrentarse a poderosos enemigos, usando todas sus habilidades y poniendo en riesgo su propia carrera y a sus colaboradores. Una historia interesante, contada mediante analepsis a partir de la declaración de la protagonista en el Senado donde tiene que responder a una acusación de falta de ética. Es una típica película americana, interesante y atractiva, que denuncia situaciones de corrupción, de las que sale triunfante el sistema. Me recordó a Figuras ocultas, con la que no tiene ningún punto de contacto, en la narración eficaz de un tema muy duro, aunque en esta ocasión de forma mucho menos amable y complaciente. A destacar favorablemente la presencia de Jessica Chastain en el papel protagonista, bien secundada por el resto del reparto. Una actriz que como ella misma dice intenta que cada personaje que interpreta sea una mujer fuerte, que represente a las mujeres que hay a su alrededor. En esta ocasión, una mujer sin familia, sin tiempo para dormir, entregada absolutamente a su trabajo y con un enorme éxito en todas sus campañas, responde plenamente a ese planteamiento como lo hacían sus personajes en La noche más oscura, El año más violento o Marte. Dirigida por John Madden (Shakespeare in love, El exótico hotel Marigold) y con guión de un debutante, lleno de giros que se esperan sorprendentes y con un final demasiado rebuscado, es una película muy entretenida, pero quizá algo desaprovechada.
Nos llega una nueva película dirigida por Ridley Scott, la segunda en este año. La verdad es que con el aspecto de superproducción que tienen tanto Marte como la anterior Exodus, hay que pensar que este hombre no descansa o que tiene un equipo de producción muy eficaz.
Durante una misión tripulada a Marte, el astronauta Mark Watney es dado por muerto después de una tormenta feroz y abandonado por su tripulación. Pero Watney ha sobrevivido y se encuentra atrapado y solo en el planeta hostil. Con tan sólo unos escasos suministros, debe recurrir a su ingenio, agudeza y espíritu para subsistir y encontrar una manera de enviar a la Tierra una señal de que está vivo. A millones de millas de distancia, la NASA y un equipo internacional de científicos trabajan para traer "al marciano" a casa, mientras que, al mismo tiempo, sus compañeros de tripulación asumen una audaz, casi imposible, misión de rescate. Estoy seguro de que todos estáis al tanto de el contenido de la película tras el bombardeo promocional que hemos soportado las últimas semanas que, entre otras cosas, ha dado lugar a que la taquilla de esta película este fin de semana haya sido enorme. En mi caso, nunca había visto la sala de versión original del Kinépolis con tanto público y mi hijo y un amigo tuvieron que sentarse en la fila 4 de la sala 25 el sábado por la tarde. Hay que decir que la película está muy bien. Es muy entretenida, mantiene el interés a lo largo de toda su duración (140 minutos) y constituye un gran espectáculo. Por supuesto que nadie espere una gran verosimilitud y a saber si exactitud científica, pero en lo que cabe, parece bastante coherente y alejada de especulaciones pseudometafísicas como Interestelar. El guion está basado en una novela original del programador informático Andy Weir, fascinado por la ciencia y en concreto los temas relacionados con la física relativista, la mecánica orbital y la historia de los vuelos espaciales tripulados. La novela fue inicialmente publicada como libro electrónico en Amazon. Ésta es una historia de supervivencia, dice el director Ridley Scott. Mark Watney está bajo inimaginable presión y absolutamente aislado, y la película trata de cómo él responde a esos influjos. Su destino va a estar determinado por si sucumbe al pánico y a la desesperación y acepta la muerte como algo inevitable o elige confiar en su entrenamiento, ingenio, recursos y sentido del humor para mantener la calma y resolver problemas. El humor es fundamental. Su inclinación a permanecer positivo y optimista es vital para la historia. Como es de suponer, como en toda superproducción que se precie, tenemos los jefes de la Nasa que se enfrentan por cuestiones de presupuesto o seguridad, el friki de turno que es quien ingenia el sistema de rescate, la tripulación que no duda en sacrificarse para ayudar al compañero e incluso la colaboración con la agencia espacial china. Afortunadamente no hay ningún malo que pretenda estropearlo todo. Todos los personajes son positivos o neutros. Y tiene muchas cosas que recuerdan otras historias o películas, desde Robinson Crusoe hasta Gravity. Parece claro que se trata de una operación de lavado de imagen de la NASA que parece que últimamente no anda muy boyante, pero lo cierto es que se trata de un gran espectáculo, puro divertimiento. Un drama aderezado con muchas gotitas de humor y, por supuesto, con final feliz. En la interpretación, destacar a Matt Damon, protagonista absoluto. Le acompaña un reparto con Jessica Chastain, Chiwetel Ejiofor (el protagonista de 12 años de esclavitud), Jeff Daniels, Kate Mara ... Un buen producto, muy entretenido
Tercera película de su director y guionista, J.C. Chandor. Su primera película fue Margin Call, (2011),una excelente historia situada en un banco de inversiones de Nueva York, en el comienzo de la crisis de 2007, donde se ponía de manifiesto como la manipulación de una serie de bancos y empresas podían dsencadenar una crisis de repercusión mundial. Después rodó con Robert Redford la historia de un navegante solitario, Cuando todo está perdido. No la he visto pero se habla de ella como de una película formalmente interesante. Ahora nos llega El año más violento, protagonizada por Oscar Isaac y Jessica Chastain.
Situada en Nueva York, en 1981, el año estadisticamente más violento de la historia de la ciudad nos presenta a Abel Morales, un hijo de emigrantes hispanos que se ha hecho rico haciendo prosperar la empresa de distribución de combustibles de su mujer. en el momento en que está formalizando la compra de un valioso terreno para ampliar su negocio y en que se están trasladando a una nueva casa. Pero Abel tiene que enfrentarse a una oleada de robos en sus camiones, el enfrentamiento con sus competidores y sus prácticas violentas, acompañados de una investigación de hacienda. A pesar de que su mujer es hija de un jefe mafioso, Abel luchará por mantener su integridad en un mundo violento y corrupto, resistiendo la tentación de recurrir a las mismas armas. Si Margin Call era un cuento moral sobre la codicia, El año más violento lo essobre lo contrario: la integridad. Narrada de forma pausada, sin abusar de la violencia, con una fotografía que recuerda la de El padrino, con buenas interpretaciones, es una película notable y recomendable, aunque echo de menos un guión más redondo. Hay algunas cosas que, en mi opinión, no se explican suficientemente.
Hay películas cuya historia es tan compleja que se haría necesaria una segunda (o más) visión para poder apreciarlas. En literatura, esto se soluciona volviendo a leer un párrafo, un capítulo o varios. En cine, cuando se asiste en una sala a la proyección esto no es posible. Hay que volver a pasar por taquilla o esperar a poder ver la película en la televisión o el ordenador, con la consiguiente pérdida de espectacularidad. Este es el caso de Interestelar. Cuando terminó la proyección a la que asistí, se produjo un silencio en el cine poco habitual. Era una sensación como de alivio, de incomprensión, de !Madre mía, la que nos han liado¡ O al menos así lo interpreté. Lo malo es que volver a verla supone dedicar otras casi 3 horas a algo que no estoy seguro de que valga la pena. Interestelar está dirigida por Christopher Nolan, un director que nos ha obsequiado con películas tan poco comprensibles como Origen (Inception), la saga del Caballero oscuro, o sea Batman, y el experimento de Memento. No cabe duda de que es un director que domina el espectáculo pero que lo pone al servicio de historias a las que es difícil encontrarles un sentido.
La primera parte de la película se sitúa en un futuro cercano. En la Tierra los cultivos están siendo devastados por plagas, y tormentas de polvo asolan el planeta, haciendo de la humanidad una sociedad agraria donde incluso se enseña en la escuela que las expediciones de los Apolo fueron un montaje y el hombre nunca llegó a la Luna, lo que exaspera a Cooper, un ex piloto de la NASA e ingeniero, convertido en granjero que vive con su suegro, y sus dos hijos Tom y Murphy, "Murph". Murph cree que en su casa hay algo que está tratando de comunicarse con ella. Mediante mensajes , dirige a su padre y a ella a una instalación secreta de la NASA, que se ha convertido en una agencia casi clandestina, dirigida por el profesor Brand, quien fue anteriormente uno de los profesores de Cooper.
Allí el profesor le revela a Cooper que se ha descubierto en el sistema solar un agujero de gusano en órbita alrededor de Saturno, y que la única posibilidad de supervivencia para la humanidad es atravesar ese agujero para colonizar nuevos mundos en otra galaxia. Científicos de la NASA creen que seres extra-dimensionales se están comunicando con ellos y han creado el agujero de gusano para el uso de la humanidad. Cooper es reclutado para pilotar a la "Endurance" (Resistencia), una nave espacial experimental, para continuar la Misión Lázaro, una serie de naves tripuladas enviadas a través del agujero de gusano para estudiar la habitabilidad a largo plazo de una docena de planetas potenciales. Los científicos astronautas fueron a los planetas asignados y comunicaron a la Tierra la potencialidad para albergar vida. Una vez que se confirmara su viabilidad, la humanidad se dirigiría ahí a bordo de la instalación de la NASA, que ha sido construida para servir como una enorme estación espacial. Los datos le han dado a la NASA tres planetas potencialmente habitables.
La decisión de Cooper, de unirse como piloto de la expedición, no es aceptada por Murph que rechaza cualquier aproximación de su padre, que parte sin haber podido siquiera hablar con ella y explicarle sus razones. La tripulación está formada por la hija del profesor Brand, Amelia; un físico, un geógrafo y dos robots polivalentes con inteligencia artificial y sentido del humor, CASE y TARS . Parten en un vuelo espacial de dos años hasta el agujero de gusano antes de cruzar hacia la nueva galaxia.
Aquí comienza la segunda parte de la película, la aventura espacial. Una vez en el otro lado, la Endurance llega al primero de los planetas candidatos que está en las proximidades de Gargantúa, un agujero negro cercano rotativo. Descubren que el planeta es inhóspito, con maremotos gigantes a través de su superficie. Al regresar a la Endurance, Cooper y Amelia descubren, que debido a la fuerza de gravedad, el tiempo transcurrido para el físico que se había quedado en la nave es de 23 años. Acceden a los mensajes que durante esos 23 años han recibido de la Tierra en uno de los mejores momentos de la película. Y comienza la tercera parte donde se alternan en narración paralela, los acontecimientos de la Tierra y la continuación de la aventura espacial.
En la Tierra, Murph es ahora adulta y se ha unido a la NASA, donde trabaja junto al profesor Brand. Cuando el profesor ve próxima la muerte, confiesa a Murph que llegó a la conclusión de que no había esperanza de que la humanidad pudiera escapar de la Tierra, optando en su lugar por poner su fe en una "bomba de población", un proyecto de repoblación masivo utilizando embriones fertilizados para reiniciar a la humanidad, una solución que sacrificaba a la población actual de la Tierra.
Como consecuencia del elevado consumo de combustible en su visita al primer planeta, el Endurance se ve obligado a elegir entre los otros dos dirigiéndose a un planeta saturado de amoniaco helado, Su explorador había falseado los datos acerca de la viabilidad de su planeta de modo que la Endurance viniese a rescatarlo de su aislamiento.
Con el poco combustible restante, Cooper y Amelia que se han quedado solos en la nave, crean un plan para intentar que TARS envíe los datos con respecto al interior del agujero negro, que ellos retransmitirán a la Tierra. Esos serían los datos que permitirían que la misión inicial tuviera éxito.Después ellos mismos se impulsarán hacia el tercer planeta. Viajar tan cerca de Gargantua hace que pasen unos 68 años en la Tierra mientras dura su maniobra.
La última parte de la película nos contará el resultado de ese plan y sus efectos en la investigación. Como se puede ver por este largo resumen, la historia es de una gran complejidad. Se mueve en tres planos que aunque interrelacionados, tienen poco que ver. Por una lado el aspecto sentimental de la relación de Cooper con su familia y especialmente su hija, con un tratamiento que recuerda a Spielberg, con un cierto exceso de sentimentalismo, pero que es lo mas atractivo de la película. Por otro la aventura espacial. Espectacular, extraordinaria visualmente. Digna de 2001 o Gravity, aunque con algunas escenas infumables como el enfrentamiento entre Cooper y el astronauta del segundo planeta. Y un tercer plano donde Nolan se entrega a su habitual derroche de imaginación y donde el sentido común parece desaparecer, en una linea comparable al viaje final de 2001. No obstante hay que decir que todo el aspecto relacionado con la ciencia está basado en teorías derivadas de la Teoria de la relatividad de Einstein. Lo que pasa es que, para mí y me temo que para la mayor parte de los mortales, la teoría de la relatividad es poco inteligible, y el resto de las teorías mucho más. La película está inspirada en la teoría del experto en relatividad Kip Stephen Thorne sobre la existencia de los agujeros de gusano, y su función como canal para llevar a cabo los viajes en el tiempo. Lo que es cierto es que los agujeros negros, los agujeros de gusano, la relatividad del tiempo, la posibilidad de viajes en el tiempo o el teseracto desde el que Cooper se comunica con su hija, son cosas que aunque nos puedan parecer ciencia ficción, se pueden encontrar en estudios serios de física o geometría. Todo ello en un envoltorio espectacular, extraordinario, pero que deja cantidad de incógnitas sin resolver. Por ejemplo, como se puede pensar ( y aparentemente conseguir) transportar millones de personas al espacio, por mucha nave espacial de que se disponga. O como se puede viajar hacia atrás en el tiempo como para permitir el contacto entre Cooper y su hija. Se juega con el paso del tiempo en los diferentes escenarios a gusto de los guionistas. Da la sensación de que muchos de sus aspectos de ciencia, son ciencia de wikipedia. Pero en cualquier caso la película es muy recomendable. Es de las que hay que ver, aunque sea para poder criticarla. Matthew McConaughey es un Cooper totalmente convincente, ratificando su buena actuación en Dallas Buyers Club. Jessica Chastain es Murph adulta y siempre está bien. Michel Caine (siempre eficaz) y Anne Hathaway son el profesor Brand y su hija. También están John Lithgow, Casey Affleck y Matt Damonen papeles más secundarios. Y la música, claramente reconocible por su estilo, de Hans Zimmer. El Endurance fue el buque rompehielos en el que se llevó a cabo en 1914 la Expedición Imperial Trans-Antártica, también conocida como la Expedición Endurance, emprendida por Sir Ernest Shackleton. Posteriormente hubo varios barcos, de diferentes nacionalidades con ese nombre. Kip Stephen Thorne (n. 1 de junio de 1940 (74 años) es un físico teóricoestadounidense, conocido por sus numerosas contribuciones en el campo de la física gravitacional y la astrofísica y por haber formado a toda una generación de científicos. Viejo amigo y colega de Stephen Hawking y Carl Sagan, ocupó la cátedra “Profesor Feynman” de Física Teórica en el Instituto Tecnológico de California hasta 2009. Thorne es uno de los mayores expertos mundiales en las aplicaciones a la astrofísica de la Teoría de la Relatividad General de Einstein. En la actualidad prosigue sus investigaciones científicas. Thorne fue una de las primeras personas en investigar sobre si las leyes de la Física permiten la conexión múltiple del espacio y el tiempo (si se pueden atravesar los agujeros de gusano y si es posible la máquina del tiempo).