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miércoles, 4 de marzo de 2020

Cine: REINA DE CORAZONES


Coproducción sueco-danesa que ganó el premio del público en el Festival de cine independiente de Sundance 2019. Se trata de una película con una fuerte carga erótica y una visión un tanto conservadora. Esta dirigida por May El-Toukhy, directora de madre danesa y padre egipcio.  Su debut, Una larga historia corta (2015), fue un éxito de público y crítica, y le reportó numerosos premios. Creo que no se ha visto en España. En esta ocasión vuelve a trabajar con el mismo equipo. Ha trabajado también en teatro, dirigido obras de radio y episodios de  series de televisión en la televisión danesa.

Está protagonizada por Trine Dyrholm, considerada una de las mejores actrices danesas, a la que recuerdo haber visto en En un mundo mejor (2010), que ganó el Oscar en lengua no inglesa y La comuna (2016), por la que gano el premio a mejor actriz en el Festival de Berlín. 




 
Anne es una exitosa abogada que vive lo que parece ser la vida perfecta con su esposo Peter y sus dos hijas gemelas. Cuando su hijastro Gustav, con quien nunca había convivido, se muda a vivir con ellos, Anne se deja llevar en lo que parece ser un movimiento liberador para ella, pero que pronto se convierte en una historia de poder y traición que tendrá consecuencias devastadoras en la vida de todos ellos.

La película nos muestra hasta donde puede estar Anna dispuesta a llegar para protegerse y mantener su estatus, provocar una situación que lo amenaza. Todo es posible porque tiene el poder y el conocimiento para hacerlo, en un alarde de cinismo e hipocresía que convierten a su personaje en alguien totalmente rechazable. Lo que podía ser una declaración sobre la liberación sexual de la mujer madura y, de paso, de ciertas fronteras y tabúes sociales, de afirmación de su sensualidad y sexualidad, se transforma en una crítica desde una perspectiva moral en la que la libertad, el deseo, la razón y la perversión se dan la mano. Una condena a la protagonista en la que la mentira, el arrepentimiento y las previsibles consecuencias terminan con el despertar del deseo y el cuerpo en una resolución burguesa, conservadora y trágica.

Dice la directora que el poder es el tema principal y recurrente. Con esta historia, quiere explorar esa sensación de privilegio que nace de la posesión del poder y qué puede pasar cuando no nos tomamos en serio la responsabilidad que conlleva la autoridad, ya sea en la vida privada o profesional. Una lectura tan correcta y asumible como cualquier otra. 

La película me pareció bien narrada, con escenas de sexo un tanto explicitas y una muy notable interpretación, sobre todo por parte de Trine Dyrholm. Y un acercamiento al mundo de Alicia, no solo en el título sino también en el tratamiento del prólogo (en realidad un flash forward) y la lectura en varias escenas. La verdad es que se trata de un relato elegante de un tema escabroso, con bastante morbo.  

Me recordó en bastantes momentos el cine de Claude Chabrol de la época dorada en que colaboró con el productor André Genovés. La construcción de esas películas era siempre la misma: un extraño aparece para perturbar la vida de una pareja, con consecuencias fatales. 

lunes, 16 de enero de 2017

Cine: LA COMUNA

Hace tres años tuvimos oportunidad de ver una notable película dirigida por el danés Thomas Vinterberg, La caza, a la que luego se añadió el nombre del director al título, supongo que por razones de derechos, una de las más interesantes de ese año que fue comentada en su momento por Angel.

Nos llega ahora otra película de este director, La comuna. Antes había dirigido en Inglaterra una nueva versión de Lejos del mundanal ruido, la novela de Thomas Hardy, que no tuve oportunidad de ver y que ya había sido llevada al cine en 1967 por John Schlesinger con Julie Christie como protagonista.



La historia se sitúa en los años 70. Erik, un profesor de arquitectura, hereda un viejo caserón cerca de Copenhague. Su esposa Anna, popular presentadora de TV, le convence para que no lo venda e invite a sus amigos a vivir con ellos y su hija de 14 años. Trata así de combatir el aburrimiento que empieza a aparecer en sus vidas. Nace una comuna cuyo equilibrio empieza a romperse cuando Erik se enamora de una alumna bastante más joven que él, que también se incorpora al grupo.

La película nos plantea una situación que se dio en los años 70 y que quizá pueda volver a darse en la actual dificultad económica. Vivir en una comuna, un grupo de personas que viven juntas y comparten su vida y sus gastos. Lo que pasa es que este género de vida parece más accesible a gente joven que no a maduros en los cuarenta que son los personajes de la historia. 

Pero la película se centra en la situación de la pareja. Su crisis y su ruptura y la desorientación e incapacidad de la mujer de asumir la situación. La comuna no pasa de ser un marco donde se sitúa esa relación, una especie de coro de tragedia griega que puntúa lo que ocurre. Poco sabemos del resto de los integrantes de la comuna, que solo se muestran como un contrapunto, más de comedia que de drama, del conflicto conyugal. Incluso el personaje de la hija queda un tanto difuminado. El grupo tan solo se manifiesta en relación con el conflicto cuando votan en contra de la incorporación de la amante de Erik al grupo, que prevén como posible causa de ruptura del mismo. 

Me gustó mucho la interpretación de Tryne Dyrholm como Anna, el personaje más creíble de la historia, por el que ganó el premio de interpretación en el pasado Festival de Berlin. Está bien acompañada por el resto del reparto. Pero la película me decepcionó. Esperaba más del autor de La caza.