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miércoles, 18 de diciembre de 2019

Cine: HISTORIA DE UN MATRIMONIO


En los últimos quince años, Noah Baumbach ha sido considerado una de las nuevas esperanzas del cine norteamericano junto a Wes Anderson (Gran Hotel Budapest), Spike Jonze (Her) y Alexander Payne (Nebraska). Iniciado en el cine independiente como guionista y director, tuvo su primer éxito en 2005 con The squid and the whale , aquí titulada Una historia de Brooklin, con la que ganó dos premios en Sundance, una nominación a los Oscar como guion original, tres a los Globos de oro y varias nominaciones y premios más. En esa película trataba el divorcio de sus padres, algo que le marcó en su adolescencia, hasta el punto de que las separaciones y las relaciones de pareja han sido tema de varias de sus películas. De sus películas he visto la mencionada Una historia de BrooklinFrances Ha, y Mientras seamos jóvenes. Todas ellas interesantes pero ... Su matrimonio y posterior divorcio con la actriz Jennifer Jason Leigh parece haber influido mucho en la película objeto de este comentario. Actualmente es pareja de Greta Gerwig, actriz y prometedora directora (Lady Bird y Mujercitas, pendiente de estreno)



Nicole (Scarlett Johansson) es una actriz que dejó una prometedora carrera en el cine comercial para trabajar en la compañía teatral de su marido Charlie (Adam Driver), un director de teatro en pleno auge. Con un hijo de cinco años, la historia de amor de esta pareja se rompe. Ahora se trata de superar un divorcio que les lleva al extremo tanto en lo personal como en lo creativo. 

El cine, el teatro y la novela han tratado infinidad de veces la ruptura de una pareja. El deterioro de una relación es probable que sea el tema más tratado en los últimos cien años. Pero también es un tema que permite una gran cantidad de enfoques y tratamientos. Baumbach se mueve en una línea que me hizo recordar dos conocidas películas de éxito, Kramer contra Kramer (Robert Benton, 1979)  y, sobre todo,  Dos en la carretera (Stanley Donen, 1967). 

Una pareja de actores en estado de gracia, acompañados por unos excelentes secundarios (Laura Dern -enorme en su papel de abogada odiosa-, Alan Alda, Ray Liotta), unos personajes muy bien desarrollados, una historia que suena a realidad, unos buenos diálogos aunque en algunas frases parezcan estar escritos para provocar el aplauso del público. 

Una situación donde el amor que se han tenido y que todavía se tiene la pareja, a pesar de su intención de romper de forma amistosa, en cuanto salen a la luz los celos, los egoísmos, las traiciones, por la intervención de unos abogados y un sistema legal que parecen llevar a un comportamiento lo menos racional posible, se va haciendo cada vez más difícil y el hijo se convierte en un arma arrojadiza no deseada por ninguno de los dos. Como dice el director, “lo único de lo que son culpables estas dos personas es de no querer seguir casadas. Ambos quieren que su separación sea amigable. Todavía se aprecian y quieren lo mejor para su hijo. Pero de repente se ven absorbidos por una ‘industria del divorcio’ que funciona como una fábrica de confrontación”. 

Todo lo que ocurre en la película me pareció sincero, conectado a la realidad de una separación. Esos momentos en que la pareja se acerca, se ayuda o se consuela mutuamente son un reconocimiento de que el recuerdo perdurará incluso después de que los documentos hayan sido firmados. Y todo situado entre dos secuencias, la inicial y la final que me parecieron muy hermosas. Y en medio una discusión que les (y nos) hace comprender que su separación es tan absurda como inevitable.

Me gustó mucho. 





miércoles, 16 de septiembre de 2015

Cine: MIENTRAS SEAMOS JÓVENES





Está dirigida por Noah Baumbach, director y guionista norteamericano perteneciente a la misma generación que Wes Anderson, (Hotel Budapest), Spike Jonze, (Her) o Alexander Payne (Nebraska).  La única película suya que conozco es Frances Ha. La empecé a ver en TV y no consiguió interesarme.



Josh y Cornelia forman una pareja felizmente casada de creativos de mediana edad en Nueva York. No han podido tener hijos, aunque tampoco les ha importado. Josh da clases y trabaja en el montaje de Josh trabaja en su obra documental de seis horas que lleva elaborando durante la última década. Está claro que está bloqueado.
Es entonces cuando  conocen a Jamie  y Darby , una pareja de jóvenes espíritus libres, espontáneos y sin ataduras, dispuestos a dejarlo todo en busca de su próxima pasión. Para Josh, es como si se le hubiera abierto una puerta de vuelta a su juventud o a la juventud que quiso haber tenido y junto con su mujer  dejan de lado a los amigos de su misma edad para ir corriendo junto a estos jóvenes que parecen estar tan conectados…

La película enfrenta a las dos parejas a través del trabajo de producción de documentales. Josh decide ayudar a Jamie en la producción del suyo, pero sus valores éticos, sus gustos y sus criterios profesionales no coinciden. Jamie es un manipulador que adecúa la realidad a sus intereses, de la misma forma que trata de manipular a Josh para acercarse a su suegro, conocido productor.

Con un tratamiento en gran parte de comedia, la película toca, en mi opinión demasiadas teclas y cae, además, en algunos momentos, con una serie de escenas sin sentido ni gracia, como en la visita al guru. Es lástima que no desarrolle apenas a los personajes femeninos, especialmente el de Cornelia, sobre todo porque su intérprete, Naomi Watts, es lo mejor de la película. Tampoco la resolución con la discusión en el Lincoln Center me pareció afortunada.

Y es una pena ya que creo que el planteamiento de la historia, el encuentro con un matrimonio mucho más joven que, en cierto sentido, es una versión de ellos mismos con veinte años menos.Y la huida hacia delante dominada por los sombreritos irónicos, los tocadiscos de mercadillo y las clases de baile callejero. Es decir, el momento en que estar a la moda deja de convertirse en una elección y pasa a ser una ansiedad, daba para más pero se queda a mitad de camino.

Entre los intérpretes, ya he destacado a Naomi Watts. El resto, Ben Stiller, mas soportable que en otras ocasiones, Adam Driver y Amanda Seyfried, cumple.

En resumen aunque se deja ver, me pareció un tanto decepcionante, por lo que podía haber sido y no es.