domingo, 6 de abril de 2014

Cine: Ida



Ida es una extraña, por infrecuente en su forma, película polaca, en blanco y negro, estrenada en los Renoir y que está obteniendo notables críticas. Situada en la Polonia de los sesenta, cuenta la historia de Anna, una joven novicia huérfana que antes de tomar los votos viaja a conocer a su tía, una antigua juez comunista que tiene sobre su conciencia una serie de sentencias un tanto despiadas. En el encuentro con su tía conocerá datos sobre su pasado, su verdadera identidad y la tragedia que acabó con sus padres, victimas del antisemitismo, a la vez que se aproximará al mundo exterior del que ha estado apartada al vivir en el convento, en un viaje hacia sus raíces que le hará replantearse su situación. 



Con una excelente fotografía, unos encuadres muy pensados, una excelente utilización del jazz y la música de Mozart y un desarrollo que la pone en contacto con el cine clásico de Dreyer o Wajda, nos cuenta una historia muy dura. 
Destacan las dos intérpretes principales, tan poco conocidas como su director, al menos para mi.

Por su alejamiento del cine más habitual, me recordó a La soledad la película de Jaime Rosales que ganó varios Goya hace unos años.

Aunque puede parecer algo lenta y aburrida, es una película mucho mas profunda de lo que parece. Y además nada larga, tan solo 80 minutos. Recomendable, aunque no para pasar el rato.

miércoles, 26 de marzo de 2014

Teatro: El arte de la entrevista


El domingo estuve viendo El arte de la entrevista, de Juan Mayorga, en el María Guerrero. Creo que no tengo suerte con este autor. Hace unos años vi Penumbra en el Matadero, creada en colaboración con Juan Cavestany, el año pasado El crítico y ahora esta y en ningún caso ha conseguido convencerme. En cambio la película En la casa, basada en su obra El chico de la última fila me gustó mucho.



En este video, Juan Mayorga explica de que va la obra. Por cierto, escribe mucho mejor que habla. Tal como dice, la obra va de tres mujeres, Rosa, la abuela, Paula, la madre y Cecilia, la hija, que una tarde, como resultado de una tarea de la clase de filosofía del instituto de la hija, se enfrentan a una cámara de vídeo y cuentan sus verdades. Hay además otro personaje, un terapeuta que atiende a la abuela, por el que la hija se siente atraída. Y aunque no estén presentes en el escenario, el abuelo y el padre de la chica, el primero ya fallecido y el segundo presente en una cafetería cercana, para encontrarse con la madre de la que está separado, y la hermana gemela de Paula, Concha, mujer de éxito, que hubiera sido el objetivo razonable de la entrevista.


La obra toca muchas cuerdas. La vejez, la memoria, la confusión, la infidelidad, la felicidad, la palabra y su fijación, pero todo tiene un desarrollo artificioso. Para empezar el conflicto. ¿Tiene sentido que el descubrir treinta o cuarenta años después un episodio  de  infidelidad de la abuela pueda crear el caos familiar? Por otro lado, si Paula lo conocía, ¿por que facilita que Rosa lo cuente para después tratar de borrar la grabación? ¿Tiene sentido la actitud final de Paula? Otro aspecto que queda en el aire es la figura del padre. Separado, echado de casa por Cecilia según dice Paula en un momento de la obra. ¿Por que? 

Todo esto no impide que la obra este bien construida y dialogada, con una trama atractiva y unos personajes bien definidos inicialmente, aunque el desarrollo del conflicto sea como he dicho artificioso, difícil de justificar. 

La puesta en escena es de Juan José Afonso que también lo era de El crítico. Entonces no me convenció el tratamiento onírico de la parte final de la obra. En esta ocasión creo que no acierta con el tono de la interpretación. O quizá el problema es de las actrices. Ni Alicia Hermida ni Luisa Martín me terminan de convencer. Veo a Alicia Hermida mucho más adecuada para papeles como el de Maribel y la extraña familia que para más dramáticos como este o el que hace unos años (2007) le valió un premio como secundaria en la adaptación de Fedra que vimos en el Bellas Artes. Quizá es que, pese a sus mas de 80 años, todavía la recuerdo como una de "las chicas de Jaime de Armiñán" en TVE.
Luisa Martín es una actriz que me gusta en televisión. En teatro la vi hace un par de años en Orquesta de señoritas de Anouilh, donde se había hecho con el papel el mismo dia por enfermedad del actor. Aquí no me llega en los momentos de mayor intensidad dramática. 
Los otros dos actores, Elena Rivera y Ramón Esquinas cumplen en papeles que parecen pedir mayor desarrollo.

lunes, 24 de marzo de 2014

Cine: Dallas Buyers Club



Ganadora de tres Oscar, por fin se estrena Dallas Buyers Club, la historia de Ron Woodroof, un electricista tejano aficionado a los rodeos, a quien se diagnostica el Sida, con apenas unos meses de vida por delante. Se trata de un personaje real, mujeriego y homófobo que en 1985, un momento en que el Sida alcanzaba unos niveles de contagio elevados y en que era una enfermedad que se consideraba por muchos centrada en la comunidad homosexual, se enfrenta a una situación que no solo amenaza su vida sino que además rompe con todos los tabúes en que se ha apoyado. En el momento en que el médico le comunica su enfermedad y le pregunta si ha tenido relaciones homosexuales, Ron reacciona agrediendo al doctor. Pero tendrá que aprender a vivir con ella a cuestas con el rechazo de sus amigos y compañeros de trabajo y en la lucha que emprende para seguir con vida, aprenderá a convivir con esa comunidad e incluso entablará una relación de amistad con un transexual, Rayon.



Ron no se resignó y empezó a investigar en busca de medicamentos contra su enfermedad generando una lucrativa operación de contrabando y distribución de medicamentos lo que le enfrentó a la ADA (Administración para drogas y alimentos) y a la medicina oficial en una lucha por los derechos de los pacientes terminales a acceder a medicinas y tratamientos alternativos.

La película está bien, es interesante en su muestra de la lucha por la dignidad y los derechos de los enfermos entablada por su protagonista. Me recordó Mi nombre es Harvey Milk ( Gus van Sant, 2008, con Sean Penn, ganadora de dos Oscar y con ocho nominaciones) que presentaba la lucha de este personaje por los derechos de los homosexuales. Pero lo más destacado es la interpretación de Matthew Mcconaughey (Ron) y Jared Leto (Rayon), ambos ganadores del Oscar al mejor actor (principal y secundario). Lo cierto es que los dos está muy bien, pero también es cierto que especialmente en el caso del primero, no cabe duda de que los papeles donde se produce un detrimento físico espectacular o una caracterización muy especial, gozan del favor de la Academia. Como realmente es muy difícil establecer comparaciones entre buenas interpretaciones, creo que el Oscar a Mcconaughey está bien, como también lo habría estado si se lo hubiesen dado a Leonardo di Caprio o a Bruce Dern.

El director es el canadiense Jean-Marc Vallee, del que no he visto ninguna de sus películas anteriores, entre las que, al parecer, destaca C.R.A.Z.Y.

En resumen una película correcta, sin grandes virtudes cinematográficas fuera de la interpretación, con algunas escenas "fuertes".

domingo, 23 de marzo de 2014

Cine: Ocho apellidos vascos



Ocho apellidos vascos es la historia de un sevillano que se enamora de una vasca. O al menos eso dice su protagonista, Dani Rovira. Y realmente es así. Con un esquema clásico de comedia. Un chico y una chica que no tienen nada en común se encuentran una noche. La relación podría quedar ahí, pero el chico decide ir en busca de la chica, lo que le hará introducirse en un entorno poco favorable. Y aunque la chica no parece estar interesada en la relación, la insistencia del chico acabará por vencer su resistencia hasta llegar a un final ¿feliz?. Películas con este esquema hemos visto cantidad.



La originalidad de esta es que el chico es andaluz ( de Sevilla y del Betis) y la chica de Euskadi y su relación estará marcada por todos los tópicos adjudicados a las dos nacionalidades. Este juego de tópicos podía haber sido tratado de muchas maneras y la que han escogido los autores de la película me parece poco afortunada. Quitando algunos, pocos, momentos, la película ni me ha parecido graciosa ni me ha parecido que sirva para superar esos tópicos, que desgraciadamente, siguen dominando las relaciones entre las comunidades. No obstante, debo ser de los pocos que tengo esta opinión ya que Ocho apellidos vascos ha sido la triunfadora de taquilla en los últimos dias y eso que estrenaban simultaneamente la oscarizada Dallas buyers club.

El director es Emilio Martínez Lázaro. Tiene varias comedias interesantes como El otro lado de la cama o Los peores años de nuestra vida y algún drama destacado como Las trece rosas. Los guionistas pertenecieron al equipo  de un programa de la televisión vasca, Vaya semanita, que fue un éxito debido al tratamiento desenfadado e insolente de sus temas sociales y políticos, en muchos casos tabúes en Euskadi.

Lo más destacado de la película es un actor, Karra Elejalde, que hace de padre de la chica. Junto a él no desentonan Carmen Machi y el protagonista, Dani Rovira. Clara Lago, Amaya, la chica, se muestra muy limitada en su papel. A destacar la presencia como secundarios de dos actores andaluces Alfonso Sanchez y Alberto López,  que protagonizaron el éxito underground de 2012, El mundo es nuestro

En resumen, me parece una comedia muy desaprovechada, al contrario de la sorpresa, agradable, que me supuso Tres bodas de más, otra comedia española reciente, de la que no esperaba gran cosa y me divirtió bastante.

miércoles, 19 de marzo de 2014

Teatro en mayo

Este es un pequeño avance de lo que se podrá ver en mayo en algunos de los teatros de Madrid:

Mª Guerrero: Los Macbez de Juan Cavestany, con dirección de Andrés Lima. Adaptación de la obra de Shakespeare. Del 30 de abril al 15 de junio.

Valle Inclán: Como gusteis, de Shakespeare. Del 8 de mayo al 15 de junio.

La Abadía: La violación de Lucrecia, de Shakespeare. Montaje de Miguel del Arco con Nuria Espert como única actriz. Fue un éxito hace un año o dos, con lleno diario. Del 8 de mayo al 1 de junio.

Español: Misántropo de Molière. Montaje de Miguel del Arco con la compañía que montó Veraneantes y La función por hacer. Del 23 de abril al 26 de mayo.

martes, 18 de marzo de 2014

ALABAMA MONROE

 

                            Alabama Monroe es el cuarto largometraje del director belga Félix Van Groeningen y que ha sido candidata al oscar a la mejor película de habla no inglesa representando a Bélgica y que ya sabéis finalmente ganó La gran belleza.
                              Dada la similitud con el tema del libro Niños del tiempo que realicé hace unos días, quiero comentaros que me gustaría reseñar algo menos sombrío pero es que se estrenan pocas comedias inteligentes.

                            Alabama Monroe es un drama en toda regla, es la historia de dos personas nada convencionales Didier y Elise.
                            Didier es un músico belga enamorado de Ámerica y de la música bluegrass, esa música de los primeros colonos americanos, predecesora de la música country y basada en la combinación de instrumentos todos acústicos y voces.Didier dice:

                             El español tenía una guitarra
                              El italiano una mandolina
                             El judío un violín
                              Y el africano un banjar
                              de donde desciende el banjo. 

                             Didier toca el banjo  conoce a Elise ,tatuadora profesional, inestable con sus relaciones que cada vez que acaba una relación tatúa sobre lo ya tatuado,estableciendo una relación fulminante y apasionada, ella se incorpora como cantante a la banda. Después de una época feliz y deshinibida  Elise anuncia su embarazo en principio no muy bien aceptado por Didier, nace una niña Maybelle que a los pocos años  contrae una leucemia y muere.
  Este acontecimiento deja al descubierto la fragilidad de una relación de dos seres que ahora descubren lo distintos que son ,el ateo ,no concibe nada después de la muerte ella cree en otra vida, el matrimonio se rompe, Didier pasa a ser un tatuaje transformado, Elise como las mariposas de sus tatuajes vuela al reencuentro con Maybelle.
                         La película está estructurada en continuos flashbacks muy fragmentados y de pequeña duración que a veces parecen un poco confusos, desfilan ante el espectador como se conocen los protagonistas, sus primeros encuentros, el nacimiento de la niña, el desarrollo de la enfermedad, el calvario de los tratamientos..... todo ello alternando con maravillosas canciones.
                  Son conmovedoras las escenas con la niña en la fiesta de su regreso a casa después del primer tratamiento de quimioterapia, las escenas del hospital y las escenas del entierro con esa mezcla de lluvia, flores y barro, mientras la banda susurra " a capela" una canción.
                   Película muy bien rodada e interpretada muy emotiva sin caer en la sensiblería con un final sorprendente. Muy cogido por los pelos es el tratamiento que Didier dá sobre el tema de las células madre y los políticos ultracátolicos ,no es que no se entienda su posición ,que se entiende, lo que resulta bastante improbable e inverosímil es el "speak" que se marca en pleno teatro durante una actuación, Elise que no coincide con su criterio abandona el escenario.
               

miércoles, 12 de marzo de 2014

Nuevos libros

Estos son los libros para después de La conciencia de Zeno.

Las ciudades invisibles, de Italo CALVINO




Los peces no cierran los ojos, de Erri DE LUCA