miércoles, 13 de noviembre de 2019

Cine: SORRY, WE MISSED YOU


Nueva película dirigida por Ken Loach, uno de los cineastas británicos más importantes, destacado especialmente por su compromiso político y social, al que me he referido en otras ocasiones en este blog. La última con ocasión del estreno de Yo, Daniel Blake

Es a raíz de la realización de esta película que, según dice, cuando fue en compañía de su guionista habitual Paul Laverty a los bancos de alimentos para documentarse, descubrieron que muchos de los que iban a por comida tenían trabajo a tiempo parcial y con contratos que no especificaban un horario mínimo. Un nuevo tipo de explotación. Los autónomos o trabajadores para agencias, los marginados del mercado laboral siguieron ocupando un espacio importante en las conversaciones que mantenían y poco a poco surgió la idea de que quizá merecía la pena hacer otra película. 

Presentada en los Festivales de Cannes y San Sebastían, obtuvo en este último el Premio del público a la mejor película europea.



Ricky, Abby y sus dos hijos viven en Newcastle. Forman una familia muy unida. Ricky ha pasado de un empleo a otro; Abby se dedica a cuidar a personas ancianas y disfruta con su trabajo. Son conscientes de la dificultad para obtener la ansiada seguridad económica. Surge entonces una oportunidad para Ricky y deciden apostar el todo por el todo. Abby vende su coche para que Ricky se compre una furgoneta y se convierta en repartidor por cuenta propia: por fin será su propio jefe. Pero esto afectará a todos los componentes de la familia y sus relaciones.  Aunque los lazos de la familia son muy fuertes, pronto aparecerán las primeras fisuras...

Vuelve Ken Loach a incidir en su cine social, para denunciar una nueva forma de explotación. Ricky es autónomo; en teoría es su empresa, pero si pasa algo, toda la responsabilidad es suya. El vehículo puede averiarse, puede ocurrir cualquier cosa, y les sancionarán si no hacen la entrega a tiempo. Pueden perder mucho dinero muy deprisa. Y tendrán que hacer largas jornadas para obtener un sueldo decente. Y algo parecido le ocurre a Abby en su trabajo: estará fuera de casa unas 12 horas yendo de una casa a otra, pero solo le abonarán seis o siete horas al precio mínimo. 

Pero su denuncia pierde algo de valor por la acumulación de situaciones negativas. Un exceso de circunstancias que conducen a enfrentamientos familiares y laborales. Aunque también hay que decir que ninguna de las cosas que les pasan aparece de la nada sino que, mas bien, son fruto lógico del desarrollo de la historia. Si no lo creemos así, asomémosnos a las noticias.

Un sólido guion y unas interpretaciones totalmente creíbles pese a que tres de los cuatro principales debutan con esta película, hacen que la historia nos conmueva.

Una muestra de cine social, una denuncia a gritos, porque como decía Loach tras el estreno de Daniel Blake, "según el proyecto neoliberal, la mano de obra debe ser vulnerable, porque así aceptará salarios bajos, contratos basura y trabajos temporales. Y para que el trabajador siga siendo vulnerable hay que hacerle creer que tiene lo que merece. Ese es el secreto: recordar a los humillados que la culpa es suya. Porque si la culpa fuera del sistema habría que cambiarlo, y eso, de momento, no interesa". Un desarrollo lógico del mercado consecuencia de una competencia cada vez más dura que quiere recortar gastos y subir beneficios. El mercado quiere ganar dinero y las dos cosas no son compatibles. Pagan el precio los trabajadores como Ricky, Abby y sus familias.
 Recordemos esta película cuando un repartidor llame a nuestra puerta.


domingo, 10 de noviembre de 2019

Teatro: ¿QUIÉN ES EL SEÑOR SCHMITT?

Despues de una gira por bastantes ciudades española, llega al Teatro Español de Madrid esta obra original del actor y autor francés Sebastien Thiéry, con dirección de Sergio Peris-Mencheta y producida por Barco Pirata, la misma productora que nos ofreció Lehman Trilogy.

Se trata de una obra que conecta con el llamado "teatro del absurdo", del que son representantes Ionescu, Beckett, Harold Pinter y el español Fernando Arrabal entre otros. Sobre lo que es este teatro ya hablé en mis comentarios sobre La cantante calva y El rinoceronte, ambas de Ionescu, así que no me voy a repetir. Sí decir que el título de la obra parece remitir a la pareja principal de La cantante calva. 

Dice el autor, que cuando la escribió era como su personaje, no sabía nada de lo que iba a pasar en la siguiente escena. No sabía quien es verdaderamente el Sr. Schmitt, quien querría ser o quien piensa en el fondo que es y que no lo supo hasta el final. Como el espectador. Lo que le interesa es plantear preguntas y dejar al público que busque las respuestas y darle sentido a la obra. Bueno...




El señor y la señora Carnero cenan tranquilamente en su casa, cuando de pronto suena el teléfono. Pero los Carnero no tienen teléfono. El misterioso interlocutor insiste en hablar con un tal señor Schmitt… Y lo que es más extraño aún, los Carnero descubren que están encerrados en el interior de una casa que no parece la suya: los cuadros han cambiado, los libros no son sus libros, la ropa de sus armarios no les pertenece… Un policía y un psiquiatra intentan determinar su identidad. 

El autor explora la frontera entre lo real y lo fantástico encerrando a sus personajes en una situación que parece un rompecabezas. Todo es ambivalencia, sospechas, incertidumbres, contradicciones en lo que parece ser una vulgar pareja burguesa. ¿Pesadilla, trastorno de personalidad, agotamiento, descontento con la realidad? Imposible encontrar una razón. El autor hace tal mezcla, trastorna al personaje de tal forma que es necesario olvidar la lógica. Lo que pasa es que hay que olvidarla tanto, que la obra carece de sentido, no por absurda sino por, en mi opinión, mal hilvanada, de forma que tras un principio muy interesante se va desinflando según va avanzando la representación hasta llegar a una parte final muy dura en la que, quizá, pasa algo inadvertida la intervención del hijo por el choque final. Esto se debe, principalmente, al cambio de dirección de la obra que pasa de comedia a intriga psicológica sin un giro que lo justifique. 

Puede que, en parte, sea culpa de la puesta en escena, desde la elección de actores, dos protagonistas populares, que llevan al público a reirse desde practicamente la primera frase hasta que no se entiende (ya sé, es teatro del absurdo) el cambio de postura de la mujer (la analogía de los salmones parece un tanto forzada) y la aparición del hijo.  Al final todo parece reducirse a una pregunta, ¿somos aquello que realmente somos o lo que aparentamos ser?

Los dos protagonistas, Javier Gutierrez y Cristina Castaño, interpretan con total eficacia sus personajes, pero están encaminados demasiado a reforzar los diálogos, muy ingeniosos en bastantes momentos, en busca de la risa fácil. El resto del reparto cumple adecuadamente, aunque siempre con inclinación hacia la caricatura.

Mención a la escenografía de Curt Allen Willmer con algunos cambios muy afortunados y bien resueltos. y una puesta en escena de Peris-Mencheta que, como ya he dicho, se inclina demasiado hacia la eficacia cómica en detrimento del conflicto interno de los personajes.

Si lo reducimos a una comedia agradable, un tanto loca, destinada a pasar el rato con un puñado de actores eficaces con un cierto trasfondo más psicológico, la obra cumple con creces las expectativas.








martes, 5 de noviembre de 2019

Cine: LA TRINCHERA INFINITA


Durante la guerra civil española, muchas personas que habían apoyado al bando republicano se "echaron al monte", o se escondieron en casas, establos u otras dependencias para eludir la represión. La mayoría de estos últimos fueron descubiertos o finalmente se entregaron, pero hubo otros que permanecieron ocultos una vez terminada la guerra. Estos fueron los que los periodistas Manuel Leguineche y Jesús Torbado denominaron "topos" en su libro, publicado en 1977, en el que se narra la historia de algunas de estas personas. Muchos de ellos abandonaron su escondite en 1969, cuando la dictadura franquista promulgó un decreto por el que prescribían todos los presuntos delitos cometidos antes del fin de la Guerra Civil. Algo que ha sido tratado por el cine español en El hombre oculto (Alfonso Ungría, 1973), Mambrú se fue a la guerra (Fernando Fernán Gómez, 1986) y Los girasoles ciegos (José Luis Cuerda, 2008)

La trinchera infinita nos narra la historia de Higinio, personaje de ficción,  un hombre que por miedo a represalias se encierra en su casa, sin sospechar que no volverá a salir hasta 1969, 33 años más tarde.

El equipo compuesto por Jose Mari Goenaga, Jon Garaño y Aitor Arregui, se dio a conocer en 2014 con Loreak, una interesante película hablada en euskera que firmaban como directores los dos primeros sobre guión del tercero. Tres años más tarde, una nueva película suya, también en euskera,  firmada esta vez como directores por Garaño y Arregui, Handia, se hacia nada menos que con diez Goya sobre trece nominaciones. Los tres firman ahora como directores de La trinchera infinita, con guion de Goneaga y Luiso Bermejo. Y esta vez hablada en castellano con fuerte, y a veces difícil de entender, acento andaluz.

No es nada frecuente encontrar películas dirigidas conjuntamente por tres directores. Se ha dado el caso en películas de episodios aislados entre sí pero no recuerdo ninguna en que se haya dado esta circunstancia. Sí las ha habido con dos, como los Hermanos Taviani y los Cohen, aunque en este caso suele firmarla uno solo de ellos. Pero por las declaraciones que he leído de actores y equipo, en ningún caso se ha dejado sentir la tricefalia como obstáculo en el rodaje.




Higinio y Rosa llevan pocos meses casados cuando estalla la Guerra Civil El es un concejal de izquierdas denunciado por un vecino. Tras escaparse  de ser fusilado termina refugiándose en un pequeño agujero en la casa que comparte con su mujer Rosa. El miedo a las posibles represalias así como el amor que sienten el uno por el otro les condena a un encierro que se prolongará durante más de 30 años.

A través de sus dos personajes principales la película nos cuenta la historia de la España posterior a la guerra civil a través de la experiencia de un hombre  encerrado en su casa, sin poder salir por miedo y de su mujer, sospechosa de ocultar su paradero, aunque libre para moverse por el pueblo.  Higinio y Rosa viven pendientes de cada ruido, de cada paso de que el vecino delator no se acerque y de que Rosa no se vea asediada por pretendientes que la ven como presa fácil. Una vida sin cortinas ni puertas cerradas, expuesta a los demás. Los cambios en el pueblo vistos a través de un visillo…   


La historia avanza a través de diferentes episodios precedidos por un titulo y su definición según la RAE. Esto y usar las canciones del momento para situar la historia en el tiempo son dos decisiones que no gustan a todos. Los primeros minutos que siguen la huida de Higinio tras estar a punto de ser fusilado están rodadas cámara en mano. La unión de imágenes y sonido transmite muy eficazmente el miedo, la carrera...

Dicen los directores que su interés era no solo hacer una historia de topos sino 
también hacer una alegoría sobre el miedo y cómo condiciona a las personas. Ese aspecto metafórico y psicológico les atraía más que hacer un testimonio de
la guerra civil. Contar la experiencia del encierro sin abandonar al encerrado y su punto de vista. Contar el encierro desde ese encierro: qué se va a filtrar del exterior en esa casa y cómo va a afectar eso a estos personajes durante años.  A través de un encierro físico se habla del encierro psicológico: sobre el miedo a ser descubierto, el miedo a dar el paso, el miedo a mostrarse tal y como uno es. Ese miedo a ser descubierto y perder la vida se traslada al espectador. 

Es importante como se resquebraja la relación de la pareja cuando empieza a aparecer la desconfianza a la vez que parece que el peligro va disminuyendo. Pasa de ser un peligro real a una amenaza inconcreta.  Y esto nos lo transmite la pareja protagonista. Belén Cuesta, en un personaje dramático, creo que por primera vez en su carrera, está francamente bien. Antonio de la Torre vuelve a demostrar su categoría, otra vez en un personaje un tanto atormentado. Y También la fotografía en un espacio tan reducido transmite la angustia del encierro.

En resumen, una buena película, a la que quizá le sobran un par de episodios, pero que parece que puede ser la gran rival de Dolor y Gloria para los Goya. 


lunes, 4 de noviembre de 2019

LAMPEDUSA- Una historia mediterránea---RAFAEL ARGULLOL







Rafael Argullol.
Lampedusa.
Una historia mediterránea.
Acantilado.
Pag.141


Hace ya un tiempo escribí una reseña, en este blog, de la novela de Rafael Argullol "La razón del mal", la editorial Acantilado viene publicando toda la obra de este autor que abarca poesía, novela y ensayo, últimamente también se ha atrevido con el libreto de una ópera "L,enigma de Lea"en colaboración con el músico Benet Castellanos, en ella están presentes los temas que definen casi toda su obra ,la belleza, la pasión, los mitos...
Lampedusa es una isla mediterránea situada entre Sicilia y Túnez ,que pertenece administrativamente a Italia, pero geográficamente más cerca de África, esta cercania con las costas libias, la ha convertido en puerto de arribada transitorio para los inmigrantes camino de Europa, su pasado,escenario de grandes batallas entre cristianos y sarracenos, su cruce de culturas fenicios, griegos, romanos, egipcios,árabes...ha quedado eclipsado por la controversia que rodea el tema de los flujos migratorios.
Lampedusa /Una historia mediterránea  es la primera novela de este autor, editada en 1981 ha sido reeditada en 2008, Argullol en una  entrevista de 2013 decía: << Yo mismo he reeditado varias veces Lampedusa, y lo que debería hacer es reescribirla por entero y ponerle un nuevo título : "La isla de los espíritus dolientes" >>-

En el año 1977 un viajero conoce en el ferri  que le conduce a la isla de Lampedusa a Leonardo Carracci, entablan conversación y Carracci, cogiendo el testigo de la narración le cuenta su historia ; remontándose al año 1937 ´cuando llegó a Siracusa concluida su licenciatura de filogía, griego de alma y corazón, se sintió embriagado por la belleza de la ciudad siciliana, allí conoce a Irene bailarina que representa en el Teatro Griego  "Las Bacantes" de Eurípides, enigmática mujer ,pasional ,embrujadora, eterna ,como salida de un sueño, ".. el primer día que te ví te recordé". Después de unos días de pasión desasogadora, posesiva y sacrílega Irene desaparace dejando una escueta nota ,"...me reuniré contigo en Lampedusa. Ya sabes que estás siempre en mí. Te amo más allá del amor, Irene". Caracci viaja a Lampedusa donde vivía su antigua nodriza, Irene ha desaparecido fisícamente pero no en su mente, siente su mirada y su presencia, se va adaptando a los rituales ancestrales de los lugareños, se casa con Claretta y es movilizado por el fascio para combatir en Addis Abeba y más tarde hecho prisionero por los ingleses, a la vuelta a Lampedusa solo muerte y desolación " las secuelas de la paz eran tan envilecedoras como las secuelas de la guerra".  Treinta años después Caracci vuelve a Lampedusa a su reencuentro definitivo con Irene.

Argullol es licenciado en filosofía, economía y ciencias de la información, es catedrático de Estética y Teoría de las artes todo esto unido a su faceta de humanista y gran viajero ,lo convierten en un hombre del Renacimiento, sin asomo de pedantería "Lampedusa"recrea esa mirada de esteta y su amor al mundo de los clásicos. La novela se desarrolla en dos escenarios principales, Sicilia y Lampedusa, y en dos épocas separadas cuarenta años, 1937 en un contexto prébelico con el ascenso del partido fascista y en 1979 donde un viajero solitario busca en el Mediterráneo algún rincón que conserve la pureza , pero el tema principal es la pasión de su protagonista Caracci por la belleza del mundo clásico y por Irene.
     
       " Estos treinta años han sido para mí, Grecia, los dioses, los héroes, el mito, el arte, han sido los lsdrillos con los que he construido mi muralla, mi mundo alejado, escéptico, distante...Las sensaciones antiguas, suavemente dolorosas, me han defendido del estrépito de las nuevas sensaciones, y las esperanzasque un día
se alojaron para siempre en mi pechome han librado de la obstinada búsqueda de esperanzas a las que los hombres son tan fútil, tan estérilmente dados ".

La novela tiene XVII capítulos y dos narradores ,el capítulo I está narrado por un personaje, presumiblemente el propio autor Argullol, que en primera persona cuenta el encuentro con el personaje principal Caracci es 1979 y el capítulo corresponde a la exposición, del capítulo II al XV corresponde al nudo ,es una larga analepsis que nos lleva a 1937 y que esta narrado en primera persona por Caracci ,en un largo soliloquio con muy escasas lineas de diálogo, por último el desenlace en los dos capítulos finales recupera al narrador inicial.
Además de los tres personajes principales hay algunos secundarios menos trascendentales en la trama, la nodriza Marcella, la solícita Claretta que luego sería su esposa, los esquivos lugareños con los que rotas las barreras consigue congeniar, Gianni el pescador pretendiente de Claretta que reta a Caracci al arcaico reto de lanzarse por el acantilado de Punta Parisi , y sobre todo se erige como protagonista omnipresente el mar de mares, el Mare Nostrum, nuestro Mediterráneo,mar amigo y enemigo, proveedor  y hostil, testigo de grandezas y de miserias, el mar de poetas y escritores , desde Homero a Cavafis ,de Durell a Maalof y Camus, el mar de los héroes y los Dioses ,el mar de Ulises. Pietro ,uno de los pescadores de Lampedusa a punto de desaparecer dice con lógica fatalista:
            "Prefiero acabar en el mar que en la tierra. Para nosotros los pescadores es nuestro derecho y es nuestro deber. Además, el mar no mata, combate. No te aniquila sin más, sino que te ofrece oprtunidades, algunas veces muchas, otrs pocas, pero siempre algo. Es como un guerrero: tiene sus brazos, su armadura, su lanza. Nosotros también los tenemos, aunque sean más débiles. Sí, el mar mata pero no deshonra".     
Toda la trama viene influenciada por la figura de Irene, ella representa el misterio , la belleza ,la fuerza de un destino inexorable,la mirada de la Medusa,la esencia de lo femenino de Helena, posesiva como la ninfa Calipso,seductora como Circe,...

       "A veces la Medusa se hacia visible a aquellas atemorizadas tripulaciones en forma de una mujer muy hermosa, cuya mágica luminosidad contrastaba con lo sombrío de la tempestad. Se decçia que cuando esto ocurría una extraña felicidad se apoderaba de los marineros griegos, un extásis vertiginoso y paralizante que les habría la purta del paraíso, cuando esto ocurría ya no podian escapar a la muerte".
Estupenda novela que nos lleva al mundo clásico y al espíritu romántico y fatalista un viaje al pasado desde una perspectiva atemporal.


domingo, 3 de noviembre de 2019

Cine: PARÁSITOS


El cine de Corea del Sur ha dado, a lo largo de los últimos años, películas que han traspasado fronteras y logrado un gran reconocimiento internacional cosechando buena valoración entre público y crítica, llegando a ser premiadas en prestigiosos galardones. Algunos nombres se han hecho, a pesar de su dificultad, populares entre los críticos y ha habido oportunidad de ver algunas de sus películas en las pantallas españolas. Incluso se celebran semanas y cursos dedicados al cine de esta nacionalidad. 

Así, por ejemplo, Oldboy de Park Chan Wook ganó en 2004 el premio del jurado en Cannes. Su última película fue La Doncella, estrenada en 2016. Hierro 3 de Kim Ki-Duk se llevó premios ese mismo año como el León de Plata a Mejor Director en el Festival de Venecia o la Espiga de Oro a Mejor Película en el Festival de Valladolid. Y Tren a Busan de Yeon Sang-ho  atravesó fronteras y fue presentada en España doblada al castellano. 


Tengo que reconocer, sin embargo, que apenas he visto películas de esa nacionalidad. Recuerdo Ahora sí, antes no, de Hong Sang-Soo, muy elogiada pero que me aburrió y Burning de Lee Chang-Dong, una de las mejores películas del año pasado.


Bong Joon-ho es autor de cintas reconocidas como Mother, Okja (que fue producida por Netflix y contó con figuras como Jake Gyllenhaal), o The Host, que llegó a ser la cinta más taquillera de su país. Pero su obra más aclamada es Crónica de un asesino en serie que ganó la Concha de Plata en San Sebastián en 2003. Parásitos viene de ganar la Palma de oro en Cannes 





Los Kim, padre, madre y dos hijos, malviven en un semisótano infestado de cucarachas. Un día, el hijo logra que le contraten para dar clases particulares de inglés a la joven hija de una familia rica, los Park. Inmediatamente se da cuenta de las posibilidades que la nueva situación ofrece para ir infiltrando de incógnito al resto de su familia en la vida de los Park. Es el comienzo de un engranaje que resultará incontrolable

Dividida en tres partes y un epílogo, Parásitos nos cuenta como una familia de cuatro miembros se infiltra, a base de mentiras, como empleados domésticos de otra, los Park, que podría ser su simétrica. Una familia de clase baja que vive en un sórdido semisótano, y que no tiene expectativa alguna; solo espera una vida ordinaria, nada especial, pero incluso eso es difícil de conseguir. Los Park tienen de todo y les sobra, el modelo de familia ideal, de cuatro miembros, entre la moderna élite urbana. En el mundo real, es poco probable que se crucen los caminos de familias como estas, salvo como empleo entre clases, como cuando se contrata a alguien como tutor o trabajador doméstico. En tales casos, hay momentos en que las dos clases se acercan lo suficiente como para sentir la respiración del otro. Y el olor. Para los Park lo único molesto, hasta insoportable de ellos, es su olor, el olor a metro, a multitudes, a pobres. 

La primera parte nos cuenta con tratamiento de comedia, ese acercamiento. Pero una vez conseguido, ¿como mantener la situación? Los pobres parasitando a los ricos. ¿Pero es asi? No serán los ricos los parásitos en una sociedad claramente dividida en clases. Esta y otras cuestiones están detrás de esta brillante película, cuya primera parte es extraordinaria. A partir del primer giro de guion, con la aparición de un nuevo parásito, la película pierde algo de pulso a la vez que introduce una sensación de intriga o suspense para desembocar en una tercera parte donde la situación estalla.

Dice su director que, a primera vista, Parásitos podría leerse como una sátira social en la que una familia pobre se aprovecha de un clan adinerado, pero esa lectura es peligrosa. "En realidad, los pobres de mi película son personas con talento y dignidad. Es la falta de empleo la que les empuja a aprovecharse de los ricos. Además, la familia burguesa también puede verse como un grupo de parásitos: son incapaces de realizar las tareas más elementales y requieren de sus sirvientes para hacer cualquier cosa. Los protagonistas de esta película son miembros de una familia que viven en el mundo real.  Lo considero una tragicomedia que representa el humor, el horror y la tristeza que surgen cuando quieren vivir una vida próspera juntos, pero luego se ven enfrentados a la realidad de lo difícil que puede ser dicho anhelo. Es un drama bastante realista, pero tampoco me opondría si lo llamáramos un drama criminal, una comedia, un drama  o un thriller horrible". Comparto sus opiniones.  

  Una mezcla de comedia negra, crítica social e intriga. Una sátira social donde enfrenta a los de arriba y los de abajo, los poderosos y los desafortunados, los señores y los sirvientes, de una manera que recuerda inicialmente en su planteamiento a películas como El sirviente (Joseph Losey, 1963), que pudimos ver como obra teatral recientemente, o La ceremonia (Claude Chabrol, 1995), e incluso a Las criadas, obra teatral de Jean Genet. Pero aquí hay humor, mucho humor y sorpresas, aunque también mucha ferocidad en su resolución.

Volviendo a las palabras del director, "en la sociedad capitalista de hoy hay rangos y castas invisibles, pero la realidad es que existen barreras de clase insalvables. Creo que esta película representa las grietas que aparecen cuando dos clases se enfrentan entre sí" 

Valdría la pena analizar la película, el desarrollo de sus diferentes partes, los giros, no siempre sorprendentes, sus analogías e influencias, como nos presenta y diferencia visualmente los dos mundos, el de arriba y el de abajo, luminoso el de arriba, oscuro el de abajo, pero ni este es el lugar ni sería posible hacerlo sin destriparla. Dejémoslo en que recomiendo su visión. 

miércoles, 30 de octubre de 2019

Cine: LO QUE ARDE


El año pasado una película a caballo entre el documental y la ficción, Entre dos aguas, dirigida por Isaki Lacuesta, ganó el festival de  San Sebastián y estuvo entre las elegidas como mejores del año. Aunque no es de mis favoritas, no cabe duda de su calidad, una película viva. Este año podemos ver otra película que se mueve por derroteros similares. Se trata de Lo que arde. Está dirigida por el hijo de padres gallegos nacido en París, Oliver Laxe y ganó el premio del Jurado en la sección Un certain regard del Festival de Cannes, un Festival especialmente grato para este director ya que sus dos anteriores películas (Todos sois capitanes y Mimosas) también fueron galardonadas.



Amador sale de la cárcel tras cumplir condena por haber provocado un incendio. Regresa a su casa, una aldea perdida de las montañas lucenses, donde volverá a convivir con su madre, Benedicta, su perra Luna y sus tres vacas. Sus vidas transcurren al ritmo sosegado de la naturaleza, hasta que todo cambia cuando un fuego violento arrasa la zona.

La película es un documento sobre la vida en el entorno rural, sobre la naturaleza acosada por el hombre en un reducto de la Galicia más profunda. Desde las imágenes iniciales, un espectral avance de un "bulldozer" (no sé si excavadora sería mas correcto) derribando arboles que vemos caer como fichas de dominó hasta un incendio que aniquila parte del monte, todo lo que vemos es la presencia del hombre, la acción real del ser humano en la naturaleza. Una acción que pasa por el intento de construir una casa rural en la aldea para atraer el turismo a la zona. "Galicia calidade". Una mirada poética a las tradiciones, a los valores perdidos, a la tierra maltratada.

En ese mundo tan particular, Oliver Laxe introduce a su protagonista, Amador,  un hombre soltero del campo, que tras volver de la cárcel vive encerrado, voluntariamente marginado con su madre y sus animales, con una idea que le acosará: quien es condenado por un crimen es sospechoso de los siguientes.

Todo está contado con lirismo y con unas excelentes y arriesgadas imágenes, rodadas por Mauro Herce. Tuvieron que formarse para acompañar a los bomberos en la filmación y esperar que el campo ardiera. 

Dice su director que se evoca la idea de que los incendios son consecuencia de la fe que hemos tenido en el mito del progreso, este tiempo tan histérico que ha hecho que se abandone el cuidado del entorno rural. Tiene un aire crepuscular, habla de un mundo que se acaba. Aunque, eso sí, sus habitantes resisten ante esa histeria que les rodea. Siguen ahí con sus hábitos y valores milenarios, sus
casas, sus vacas, sus perros viejos, sintiéndose bien sintiéndose pequeños 
frente a esa naturaleza que los acoge.

Distinta y hermosa película.



viernes, 25 de octubre de 2019

Cine: JOKER


Nunca me han interesado las películas e historias de "superhéroes", por lo tanto no suelo ver películas sobre Batman, Superman, Ironman, Spiderman y similares, aunque mientras mi hijo no podía ir al cine solo, algunas de ellas no tuve más remedio que acompañarle. Aunque también tengo que decir que en algunos casos se trata de producciones muy notables, pero cuya historia, en general, no me interesa nada. Sobre Batman, recuerdo haber visto las dos primeras  dirigidas por Christopher Nolan, (Batman begins y El caballero oscuro) aunque la primera de ellas en TV. Al margen de mi poca simpatía por Nolan y por el personaje, reconozco que en El caballero oscuro me pareció interesante la confrontación entre Batman y Joker como dos caras de la misma moneda y también la interpretación que del segundo hacía Heath Ledger.

Ahora alguien ha decidido que si existió un Batman begins, tambien puede existir un "Joker begins" y podemos ver este Joker, dirigido por Todd Phillips que escribió el guion en colaboración. Se trata de narrarnos los orígenes de este personaje de comic, algo que, al parecer no se había hecho antes. Para eso ha decidido que Joker es un enfermo mental despreciado y acosado que acaba  convertido en asesino y nos ha contado su historia. Aunque en el fondo no creo que se trate más que de la eterna lucha por dominar la taquilla.

La película fue presentada en el Festival de Venecia y, sorprendentemente dado su tema y que el jurado lo presidía Lucrecia Martel (cuyo cine se sitúa a años luz de este tipo de cine), ganó el León de oro.



Arthur Fleck (Joaquin Phoenix) vive en Gotham con su madre, y su única motivación en la vida es hacer reír a la gente. Es  un hombre con graves problemas psiquiátricos.  Su gran sueño es actuar como cómico delante del público, pero una serie de acontecimientos le hará ir incrementando su ira contra una sociedad que le ignora o desprecia lo que le llevará a convertirse en Joker, el gran rival de Batman.

La película es espectacular, un derroche puesto al servicio de la interpretación de Joaquín Phoenix, un actor siempre propicio a los excesos que en esta parece encontrarse muy a gusto. Junto a él, en un papel bastante episódico, otro actor un poco a su estilo, Robert de Niro, aunque aquí en un personaje de presentador de TV un tanto histriónico pero no comparable. Juntos protagonizan algunos de los mejores momentos de la película.

El problema de la película, en mi opinión, reside en su guion, en su forma de contar la historia. Por dos motivos, está llena de cosas poco razonables o inverosímiles y existe un exceso de flashback y explicaciones innecesarias.  Hay bastantes cosas en ese sentido, bastante claras, pero no quiero destripar la película. Y algunos momentos donde para enlazar con la historia de Batman se se crean o fuerzan situaciones. Me parece mas interesante como historia de un pobre hombre con una enfermedad mental que se convierte en un asesino psicópata que como la génesis del que acabará siendo rival de Batman. 

Por otra parte la película te engancha y se sigue con interés. Joaquin Phoenix hace una de esas interpretaciones que optan necesariamente a los premios de este año. Y la creación de un ambiente oscuro, degradado y deprimente está muy conseguida. Como también la gestación de una revuelta cuya violencia  deja pequeña las varias que se han vivido en la realidad de los últimos meses. Aunque sea difícil entender que Joker se convierta en su símbolo.

No voy a entrar en la polémica que existe en algunos medios de si es una incitación a la violencia o si se trata de justificar la violencia personal como reacción a una sociedad que desprecia o rechaza a gente como el protagonista.  Es cine y hay violencia como en tantas otras películas y en la vida real.

Y como va a ser una de las películas del año, hay que verla.