martes, 31 de enero de 2017

Cine: LION (leon)

Película australiana en coproducción con USA que ha conseguido seis nominaciones para los Oscar, entre ellas la de mejor película. También contó con cuatro nominaciones en los Globos de oro pero no obtuvo ningún premio. La dirige Garth Davis, que proviene de la TV donde ha participado en un par de series, pero que debuta como director de largometrajes.
La película está basada en la autobiografía de Saroo Brierley, la historia del viaje de su viaje para encontrar su casa y a su madre biológica.



Saroo es un muchacho indio que vive en la extrema pobreza con su madre y su hermano.  Con tan solo 5 años, se separa accidentalmente de su hermano en una estación de tren y se pierde en las calles de Calcuta, a miles de kilómetros de su casa.

Después de vivir durante algún tiempo en la calle y enfrentarse a numerosos desafíos, Saroo es adoptado por una pareja australiana, Desde entonces, vive en Australia y crece rodeado de una cultura diferente, lejos de sus orígenes. Veinticinco años después, el joven decide localizar a su verdadera familia, embarcándose así en un difícil viaje hacia su pasado, contando tan sólo con sus recuerdos, una determinación inquebrantable y las posibilidades que le proporciona la herramienta de búsqueda Google Earth. 

La película está dividida en dos partes. En la primera vemos como se desarrolla la vida de Saroo en una situación de extrema pobreza en un pequeño pueblo de la India. Un dia acompaña a su hermano en busca de trabajo. En una estación, buscando a su hermano, sube a un tren y se queda dormido. Así llegará a Calcuta donde vemos su difícil subsistencia. Toda esta parte, que tiene bastantes puntos de contacto con la oscarizada Slumdog millionaire, está bien narrada y realmente consigue transmitirnos la angustia del niño que se ve obligado a huir constantemente de los numerosos peligros que le acechan. Y que puede ser entendida como una denuncia de la explotación a que están sometidos los muchos niños abandonados en la India.

La segunda parte se centra en un Saroo con veinticinco años más, instalado en el seno de una familia australiana con otro hermano también adoptado, estudiando, con una relación estable.  Pero ahí surge, sin que esto quede bien explicado, la necesidad de volver a sus orígenes en busca de su madre y hermano. Esta parte es mucho más convencional y juega además con una utilización dramática del buscador de Google, muy poco atractiva y creíble, aunque nos digan que real. Me gustó en cambio su relación con su madre adoptiva. Y me parecen dos personajes muy poco interesantes la novia y el hermano adoptado.

Excelente el niño que hace de Saroo niño y correcto el resto del reparto, en el que destacan Dev Patel como Saroo mayor, lo que acentúa el recuerdo de Slumdog millionaire, y Nicole Kidman como su madre adoptiva. Ambos nominados como secundarios. También está Rooney Mara, a quien hemos visto en papeles mucho más interesantes en Carol y como Lisbeth Salander en la versión americana de Millennium. 

En resumen película un tanto melodramática que va perdiendo interés y fuerza a medida que avanza su historia y que difícilmente se verá recompensada en los Oscar.

lunes, 30 de enero de 2017

Cine: LOS DEL TUNEL


Cámara café fue un programa de Tele 5 que se mantuvo en antena durante varios años hace ya bastante tiempo. Era una versión española de un programa francés que había pasado sin pena ni gloria por algunas TV autonómicas y que, sin embargo, logró un notable exito en Tele5.
Los coordinadores de la primera temporada fueron Pepón Montero y Juan Maidagán que también fueron responsables de una breve serie, Plaza de España, que no me interesó nada. Y a partir de la imagen de uno de los personajes de Cámara café, Jesús Quesada, interpretado por Arturo Valls, han creado una comedia coral, Los del tunel. Jesús Quesada era el típico jeta simpático, sin grandes preocupaciones, viviendo el presente, por lo que puede resultar cómodo estar con él un rato, aunque sea fácil que se convierta en insoportable. 

Y como digo, un personaje que podría estar inspirado en él, da lugar a esta película, producida por el propio Arturo Valls. Con esta película debuta como realizador Pepón Montero.


Un grupo de personas sobrevive a una catástrofe, pero… ¿y ahora qué? Tras haber estado quince días atrapados en un túnel, por fin son rescatados y la tragedia parece quedar en el pasado. Así, llenos de buenos propósitos, celebrarán el estar vivos reuniéndose periódicamente a cenar, creando un grupo de Whats App y asumiendo cambios en su vida... Pero estos variados personajes tendrán que seguir adelante con sus vidas, tarea que no será tan fácil como pensaban. El héroe, la adolescente rebelde, el matrimonio en crisis, el emigrado colombiano… y Toni, el ¿idiota, el jeta? Su transformación y como ésta actúa sobre la mecánica del grupo centra la película


Bien construida, no abusando ni alargando los gags, se trata de una comedia coral un tanto ácida, digna, para mí, de la tradición de la comedia italiana o la colaboración de Berlanga y Azcona. Incluso el a menudo insoportable en sus presentaciones de TV, Arturo Valls logra componer un personaje patético en la línea de algunos del inolvidable e inigualable Alberto Sordi. Y destacar un amplio reparto de caras conocidas. Natalia de Molina, Raúl Cimas, Neus Asensi, Manolo Solo, Nuria Mencía... Algunos veteranos como  Teresa Gimpera, Jesús Guzmán, Marta Fernández Muro. Y algunos para mí desconocidos. Todos ellos completan un reparto que cumple adecuadamente, en general, con el aspecto coral de la historia.

Quizá por contraste con la alemana Toni Erdmann que acababa de ver, Los del tunel me pareció una comedia agridulce, divertida y triste a la vez. Una visión paródica y esperpéntica de una sociedad como la que vivimos. Una grata sorpresa.



sábado, 28 de enero de 2017

Cine: Tony Erdmann


Tras su presentación en el festival de Cannes, 'Toni Erdmann' se convirtió en una película aclamada loque dio lugar a que su ausencia entre las premiadas fuera criticada. Parece que a través de Twiter. esa herramienta que se ha convertido en el oráculo de mucha gente, se inició una reivindicación de la película que ha resultado ser tan efectiva o más que cualquier galardón: 'Toni Erdmann' lleva meses siendo la película que no puedes perderte. 

Ganadora de cinco premios del Cine europeo (película, dirección, guión e interpretación femenina y masculina), nominada para los Globos de oro y favorita para el Oscar en lengua no inglesa, no cabe duda de que se trata de uno de los títulos importantes del año.

Está dirigida por Maren Ade, una realizadora alemana. Esta es su tercera película tras Los árboles no dejan ver el bosque que creo que no se estrenó en España y Entre nosotros, que sí lo hizo pero que no conozco.




Ines trabaja en una importante empresa alemana con sede en Bucarest. Tiene una vida perfectamente ordenada y dedica todo su tiempo a reuniones y otros compromisos profesionales.  Aparentemente triunfadora profesional y socialmente aunque incapaz de disfrutar de la vida. Un día, recibe la inesperada visita de su padre, un hombre que duda de los excesos del neocapitalismo, que viene a alterar el mundo organizado de su hija, llegando a poner en peligro su carrera. Aficionado a las bromas y a los disfraces asume un personaje imaginario y desproporcionado, Toni Erdmann, en una curiosa estrategia para demostrar a su hija que es necesario aprender a vivir.

Tengo que decir que la película no me gustó. Me recordó a las películas de Paco Martínez Soria en que su presencia en la familia de sus hijos servía para arreglar su vida, en una lectura un tanto cutre y conservadora de la realidad. Por supuesto que esta tiene muy poco que ver en su desarrollo, pero la imagen de Martinez Soria no desapareció de mi cabeza a lo largo de las cerca de tres horas de proyección. Lo cierto es que el personaje del padre no me provocó la menor simpatía ni consiguió apenas alguna sonrisa. Las situaciones que plantea están totalmente alejadas de la concisión narrativa. Eso si, me gustaron los actores protagonistas. Pero no fui capaz de compartir su humor esperpéntico y un tanto triste. A lo mejor, si durara una hora menos...

Es posible que si la volviera a ver, fuera capaz de disfrutar de esas virtudes que se le adjudican y que no fui capaz de apreciar. Pero vista su desmesurada duración no creo que le de esa oportunidad. 


lunes, 23 de enero de 2017

Cine:LOVING



El caso "Loving vs Virginia", dio lugar a la decisión de la Corte Suprema
que abolió algunas leyes segregacionistas- como las leyes contra el matrimonio interracial - en los Estados Unidos, estableciendo el matrimonio como un derecho fundamental. "Loving vs Virginia" todavía se cita con frecuencia en

los casos judiciales de hoy, incluso en los desafíos a las prohibiciones de matrimonio gay. 
Su historia fue seguida por los medios de comunicación y tras el fallecimiento de Mildred, en 2008, la documentalista Nancy Buirski se conmovió por la inquebrantable devoción del uno por el otro y por la relevancia contemporánea de su caso y decidió hacer un documental sobre Richard y Mildred Loving. Su investigación le llevó a la productora de televisión que había pasado horas filmando a los Loving en su casa en 1965 y luego volvió en 1967 para
que ABC-TV los entrevistara en vísperas de la decisión judicial. Las imágenes y otros recursos de archivo, incluyendo instantáneas fotográficas fueron utilizados por Buirski en la escritura, producción y dirección de The Loving Story. El documental participó en los festivales de 2011 antes de ser mostrado por la HBO en el Día de San Valentín de 2012. Ganó premios y cautivó a audiencias y críticos por su representación de una pareja comprometida y valiente que, por encima de todo, estaban profundamente enamorados.
La historia ha dado lugar a la película dirigida por Jeff Nichols, con su propio guion. Nichols es el director de, al menos, dos películas muy interesantes, Take Shelter y Mud.





Situada en una pequeña ciudad de Virginia, a finales de la década de 1950, un estado en el que los matrimonios interraciales estaban prohibidos. Alli  Mildred (Ruth Negga), una mujer de raza negra, se queda embarazada de Richard Loving (Joel Edgerton), un hombre blanco. La boda tiene que celebrarse en Washington, para evitar las leyes de su estado, pero cuando regresan a su hogar son arrestados. Consiguen evitar la cárcel pero se ven obligados a abandonar el estado durante 25 años. Eso supone dejar a su familia y su ansiada vida rural. Apoyados por los defensores de los derechos civiles, la pareja luchará durante diez años por su derecho a regresar. Su caso llegó al Tribunal Supremo y finalmente lograron volver a su ciudad. 

Narrada de forma tranquila y clásica, sin apenas momentos de intensidad dramática. Es un recorrido por una sencilla historia de amor que se convirtió, sin buscarlo apenas, en un revulsivo para el reconocimiento de los derechos civiles de la pareja protagonista. Una pareja donde la aparentemente más débil, Mildred, fue quien tuvo la suficiente fortaleza para asumir su papel reivindicativo.

Nichols consigue evitar el caer en el aspecto melodramático de la historia y contar la incomodidad que supone una vida como la que se ve obligada a llevar la pareja. No hay momentos de gran tensión, ni persecuciones. Todo es tranquilo, sin violencias.  En este sentido, incluso los abogados que llevaron adelante el caso aparecen como dos seres vulgares, lejos de los abogados pretenciosos de algunos telefilmes.

Es curioso que esta película se presentó en el Festival de Cannes el mismo dia que Paterson, recientemente estrenada y comentada. Y es curioso porque las dos, siendo notables, las encuentro faltas de fuerza, de un nudo narrativo que rompa ese discurrir sosegado, demasiado tranquilo, lo que es a la vez su virtud y su punto desfavorable. En este caso creo que la película quedaría mejor si fuera algo más breve.

Destacar la presencia de los dos actores protagonistas. A Ruth Negga no la conocía en absoluto. Da vida a Mildred, una mujer negra que tiene la fuerza suficiente para aceptar la lucha por sus derechos y los de su familia y no duda en aparecer en los medios para darla a conocer. A Joel Edgerton si le hemos podido ver en algunas películas, especialmente el año pasado en El regalo, que dirigía, y también en Exodus, Black Mass, El gran Gatsby y La noche más oscura. da perfectamente la imagen del americano rural, sin muchas luces, pero profundamente enamorado, que solamente participa acepta la presencia de los medios en su conflicto por satisfacer a su mujer. Su único argumento es "amo a mi mujer"

Tiene una breve aparición Michael Shannon, un actor habitual en las peliculas de Nichols, al que veíamos hace poco en Animales nocturnos.

miércoles, 18 de enero de 2017

Cine y teatro. Lo mejor de 2016

Ha terminado 2016 y es momento de resúmenes, antes de que empiecen los premios.

En mi opinión, a lo largo de 2016, hemos podido ver una serie de películas interesantes. 

Entre las extranjeras, para mi, las diez mas destacadas han sido: La gran apuesta, Spotlight, El hijo de Saul, El renacido, Carol, La habitación, Regreso a casa, Animales nocturnos, Comanchería y La llegada. 

En un segundo nivel situaría a Steve Jobs, Animalisa, Dos buenos tipos, Los caballeros blancos, Sing Street y Sully.

Y entre las españolas, 

Que Dios nos perdone, El hombre de las mil caras, La reconquista, y María (y los demás), y en un segundo nivel, Tarde para la ira, Un monstruo viene a verme y Los últimos de Filipinas.

En cuanto al teatro, creo que Incendios (La abadiaha sido el espectáculo más interesante (por cierto está anunciado en el Mira para esta primavera) junto con Hamlet (CNTC La comedia) y La piedra oscura (Galileo). 

Otros destacables han sido: Lluvia constante (reposición), Tierra del fuego (Matadero),  Vida de Galileo y La cocina (Valle Inclán).

martes, 17 de enero de 2017

Cine: BAR BAHAR (entre dos mundos)


Acostumbrados al cine norteamericano y de algunos países europeos, se hace extraño encontrar películas producidas en países de oriente próximo, películas que responden a una realidad muy diferente de la que nos presenta el cine que vemos habitualmente. En muchas ocasiones ese cine es un producto multicultural, fruto de coproducciones con países europeos. Este es el caso de Bar bahar, una coproducción entre Francia e Israel dirigido por una palestina, Maysaloun Hamoud,  nacida en Budapest que creció en un pueblo del norte de Israel.


Salma, Leila y Nour son tres palestinas con pasaporte israelí que viven en Tel Aviv, lejos de sus lugares de origen. Las dos primeras son independientes, trabajan y viven su sexualidad sin limitaciones. Nour es una joven musulmana creyente, prometida con un musulmán, que llega para compartir piso con ellas a la espera de sus exámenes. Las tres tienen que esforzarse diariamente para conseguir la libertad de trabajar, de divertirse y de elegir su vida lo que, dados sus orígenes, no es sencillo y las hace enfrentarse tanto con sus tradiciones como con la sociedad que las rodea. 

Película llena de buenas intenciones que nos quiere mostrar la realidad de una juventud que se mueve entre dos mundos. Fraguada en el movimiento underground palestino, a la sombra de la "Primavera árabe" representa el sentir de una juventud que condena la opresión, el patriarcado, la marginación y la homofobia. Que aspira a superar los códigos culturales aplicados en nombre de la tradición. Algo que no esperas encontrar en un cine al que se supone mayor confrontación política.  

Pero la película que cuenta con unos personajes femeninos estupendos, tropieza con unos personajes antagonistas demasiado tópicos. Un integrista puritano abusador, un moderno que se comporta de manera hipocritamente tradicional en el entorno familiar, unos padres de familia que repudian la homosexualidad de su hija. Unos planteamientos que me recordaban el cine español de los 70/80. Probablemente necesarios en esa sociedad pero que a mi me suenan a antigualla.

Película correcta, con buenas actrices, pero que a la vista de las críticas que había leido, se me quedó corta. 

lunes, 16 de enero de 2017

Cine: LA COMUNA

Hace tres años tuvimos oportunidad de ver una notable película dirigida por el danés Thomas Vinterberg, La caza, a la que luego se añadió el nombre del director al título, supongo que por razones de derechos, una de las más interesantes de ese año que fue comentada en su momento por Angel.

Nos llega ahora otra película de este director, La comuna. Antes había dirigido en Inglaterra una nueva versión de Lejos del mundanal ruido, la novela de Thomas Hardy, que no tuve oportunidad de ver y que ya había sido llevada al cine en 1967 por John Schlesinger con Julie Christie como protagonista.



La historia se sitúa en los años 70. Erik, un profesor de arquitectura, hereda un viejo caserón cerca de Copenhague. Su esposa Anna, popular presentadora de TV, le convence para que no lo venda e invite a sus amigos a vivir con ellos y su hija de 14 años. Trata así de combatir el aburrimiento que empieza a aparecer en sus vidas. Nace una comuna cuyo equilibrio empieza a romperse cuando Erik se enamora de una alumna bastante más joven que él, que también se incorpora al grupo.

La película nos plantea una situación que se dio en los años 70 y que quizá pueda volver a darse en la actual dificultad económica. Vivir en una comuna, un grupo de personas que viven juntas y comparten su vida y sus gastos. Lo que pasa es que este género de vida parece más accesible a gente joven que no a maduros en los cuarenta que son los personajes de la historia. 

Pero la película se centra en la situación de la pareja. Su crisis y su ruptura y la desorientación e incapacidad de la mujer de asumir la situación. La comuna no pasa de ser un marco donde se sitúa esa relación, una especie de coro de tragedia griega que puntúa lo que ocurre. Poco sabemos del resto de los integrantes de la comuna, que solo se muestran como un contrapunto, más de comedia que de drama, del conflicto conyugal. Incluso el personaje de la hija queda un tanto difuminado. El grupo tan solo se manifiesta en relación con el conflicto cuando votan en contra de la incorporación de la amante de Erik al grupo, que prevén como posible causa de ruptura del mismo. 

Me gustó mucho la interpretación de Tryne Dyrholm como Anna, el personaje más creíble de la historia, por el que ganó el premio de interpretación en el pasado Festival de Berlin. Está bien acompañada por el resto del reparto. Pero la película me decepcionó. Esperaba más del autor de La caza.