lunes, 2 de noviembre de 2015

Teatro: ESCENAS DE LA VIDA CONYUGAL


La presencia de Ricardo Darín, el extraordinario actor argentino, en los escenarios españoles, constituye un acontecimiento teatral ya que no actuaba desde hace diez años.  La verdad es que no se ha prodigado mucho en el teatro en España. Tan solo recuerdo su presencia en Art , el éxito de Yasmina Reza, en el que interpretaba el mismo papel que había estrenado Jose María Flotats. 

A lo largo de lo que va de siglo, sin embargo, hemos podido disfrutar de sus interpretaciones en el cine con papeles tan notables como El hijo de la novia, Nueve reinas, El secreto de sus ojos, Una pistola en cada mano, Relatos salvajes y la recentísima Truman, películas todas ellas que le han situado en un lugar de excepción en el panorama actoral en lengua castellana.

Ahora regresa a los escenarios con un montaje de Escenas de la vida conyugal, junto con la actriz también argentina Érica Rivas y la dirección de la también actriz argentina Norma Aleandro, la inolvidable madre en El hijo de la novia.
Un montaje que le ha ocupado durante dos años en Argentina, con otra actriz, y que ahora se ha presentado en España.



El autor de la obra es Ingmar Bergman, el director de cine sueco, e inicialmente fue una serie de televisión de seis capítulos, allá por 1973. Posteriormente se convirtió en una larga película estrenada en España como Secretos de un matrimonio. La obra de teatro fue una versión posterior, estrenada en 1981. Se trata de seis escenas que toman su título del de los capítulos de la serie televisiva.

La obra efectúa un recorrido por seis momentos de la relación entre Juan y Mariana. Casados, con dos hijas. Son momentos muy diferentes, y muy separados temporalmente. Los tres primeros, una escena cotidiana, el anuncio de un nuevo embarazo, y la separación para irse con una amante mucho más joven. Los otros tres son encuentros, una vez separados pero no divorciados, con las vidas más o menos rehechas y deshechas, pero con un amor latente entre ellos.

La versión que yo recuerdo era dura. Aquí sin embargo, se juega mucho a la comedia romántica agridulce, a provocar la risa del espectador remarcando las replicas y dejando un poco de lado el dramatismo original. Por momentos me recordó Dias de vino y rosas.

La interpretación de los dos actores a lo largo de las diferentes escenas es adecuada. Darín demuestra su categoría, especialmente en algunos momentos. Muy contenido. Pero yo eché de menos esa carga emocional de algunos de sus papeles como en Truman.  Ella, a la que conocemos por el último episodio de Relatos salvajes, le da buena réplica, huyendo del desgarro. Me gustó mucho la escena de la separación y la posterior reacción de ella al hablar por teléfono con unos amigos. Al ver la obra me entraron ganas de recordar la película, especialmente por Liv Ullman. El montaje no puede ser más sencillo. Apenas unos efectos de luz y unos muebles adecuados para cada lugar de la acción. O el escenario desnudo en el momento de la separación.

El público de la representación que yo vi, predispuesto a la risa, abusó de ella en algunos momentos. No me parece que sea obra para carcajadas y hubo muchas. Aplausos al final de cada escena, cosa poco habitual. 

Un éxito absoluto de público, las entradas están agotadas desde hace dias a pesar de los precios exagerados (40 € la butaca). Yo compré las entradas a finales de agosto, cuando me enteré de su venida. Pero a mi me quedó una cierta sensación de decepción que, sin embargo, no había tenido el dia anterior con la película Truman, en este fin de semana que he dedicado a Ricardo Darín.

Cine: TRUMAN


El director de esta película es Cesc Gay. Le descubrí en una película de 2003, En la ciudad,   La película relata la vida  de un grupo de seis amigos y la realidad que están viviendo en un momento determinado, sus sentimientos y deseos en una historia coral. Me llamó la atención su aproximación a los sentimientos de sus personajes y su habilidad para exponerlos. Después hizo Ficción (2006), VOS (2009) y Una pistola en cada mano (2012). En todas ellas destacaba esa facilidad para contar los sentimientos y enlazar historias.



Julián, un actor que se encuentra enfermo, en fase terminal, y ha decidido renunciar a más tratamientos inútiles, recibe la visita inesperada de su amigo Tomás que vive en Canadá. Los dos amigos junto a Truman, su perro fiel, compartirán a lo largo de cuatro intensos días momentos emotivos y sorprendentes, mientras solucionan la principal preocupación de Julián, encontrar un nuevo hogar para Truman, su perro.

Una historia de sentimientos, sobre la amistad y la muerte, tratada con humor e ironía pero con un notable fondo de dramatismo. Una película que me llegó especialmente por la reciente muerte de un amigo.

Bien construida, aunque con algunas situaciones excesivamente convencionales y forzadas, se convierte en una muy notable película en virtud de las interpretaciones de Ricardo Darín (Julián) y Javier Cámara (Tomás). Unas interpretaciones llenas de sensibilidad, justamente premiadas en el Festival de San Sebastián. Junto a ellos, Dolores Fonzi, una actriz argentina, y en papeles episódicos, actores tan notables como Natalie Poza, Eduard Fernández, Pedro Casablanc, José Luis Gómez... y Elvira Mínguez, una de mis actrices españolas preferidas.

Una película muy recomendable y un recital de sus dos intérpretes principales.



martes, 27 de octubre de 2015

A PROPOSITO DE MOIRA __3

Cumpliendo la sugerencia de Arturo, de cómo imaginamos podría ser la vida de Joseph en una hipotética segunda parte de la novela MOIRA de Julien Green los siguientes diez años de su vida, relato lo que pienso, en mi opinión, sería una situación justa Creo que el final de  la novela queda abierto a todo aquello que el lector quiera fabular, pues el autor no cierra el relato con una posible detención o entrega de Joseph, por tanto mi continuación de la novela, dentro del periodo mencionado, podría ser del siguiente estilo.

Joseph es victima de un plan urdido para ridiculizarle, vulgarmente conocido como "novatadas estudiantiles", que suelen realizarse con los recién llegados a la universidad, institutos, y colegios. Dadas las características, un tanto especiales de Joseph, en cuanto a su forma de entender la vida, dentro de un fanatismo religioso en el que ha sido educado, relación con el sexo femenino, reacciones violentas ante hechos o sucesos que le ocurren contrarios a su forma de pensar, urden un plan que consiste en que Moira, una joven de conducta un tanto alocada e inmadura, se introduce en la habitación de Joseph, cierra la puerta con llave y la introduce entre sus senos. Ante esta situación la reacción de Joseph es totalmente desproporcionada, pues su carácter violento, que se incrementa por su fanatismo, no le deja razonar y buscar una solución pacífica a la situación. No se puede eximir de culpabilidad a Joseph pues su obsesión por el puritanismo religioso en el que se ha criado y educado, le hace reaccionar de una manera tan violenta que ya motivó el apelativo que le dedicó su compañero Praileau, cuando le dijo "eres un asesino",

No se puede absolver a Joseph del homicidio cometido, pues aunque pueden considerarse ciertos atenuantes por la encerrona sufrida, está claro que es un inadaptado a los cambios que se producen en el mundo como consecuencia de la evolución de la sociedad, y mientras no se le recupere psicológicamente sus reacciones defensivas siempre serán violentas. En su readaptación está su salvación. Su inmovilismo moral y religioso le hundirán en el abismo.

lunes, 26 de octubre de 2015

Cine: MI GRAN NOCHE


Comedia paródica y desmadrada dirigida por Alex de la Iglesia. A mi me parece Alex de la Iglesia uno de los directores españoles con más capacidad para la creación de imágenes y también temas originales. Sus últimas películas, Las brujas de Zugarramurdi (2013), La chispa de la vida (2011) o Balada triste de trompeta (2010) o El dia de la bestia (1995) y La comunidad (2000) entre sus primeras así lo confirman. Pero a la vez tiene una gran capacidad para el desvarío, para convertir una historia mas o menos verosímil a partir de premisas inverosímiles, en un caos desmadrado. Y en este caso tengo que decir que tiene casi todo lo peor de su director y poco de lo bueno.


Jose, (Pepón Nieto) en paro, es enviado por la ETT de figurante a un pabellón industrial a las afueras de Madrid, para trabajar en la grabación de un programa especial de Nochevieja, en pleno agosto, para sustituir a un accidentado. Allí coincide en la mesa con Paloma, (Blanca Suarez) a la que el resto de la mesa acusa de gafe, y enseguida se establece una relación especial entre ellos. Cientos de personas  llevan varios días festejando estúpidamente la falsa venida del año nuevo, una y otra vez, desesperados, sin poder salir, ya que fuera están decenas de trabajadores de la cadena protestando contra un ERE y el posible cierre de la misma. 
Alphonso, (Raphael) la veterana estrella  de la canción, trata de asegurarse de que su actuación tendrá el máximo share. Adanne, (Mario Casas), su antagonista, joven cantante latino, obseso del sexo y de escasas luces, es acosado por las fans que quieren chantajearle. Los presentadores ( Hugo Silva y Carolina Bang) del programa se odian, compitiendo entre sí para ganarse la confianza del productor (Santiago Segura), que lucha por impedir el cierre de la cadena. Y un fan despechado, Oscar (Jaime Ordoñez) trata de matar a Alphonso. Si a este coctel se le añaden unos representantes enloquecidos, unas realizadoras de TV lesbianas amenazadas de despido, y unas cuantas cosas más tenemos tal acumulación de ingredientes que convierten la película en algo poco digestible.

Entre lo salvable, la parodia de la grabación del programa, el sentido del humor que demuestran Raphael, parodiándose a si mismo, y Mario Casas que repite un personaje muy corto de entendederas y algunos gags, mas verbales que visuales.  ¡Ah! y algunas interpretaciones, sobresaliendo Jaime Ordoñez en una parodia de la interpretación de Raphael de la canción que da título a la película. El resto casi mejor olvidarlo. Un chafarrinón con aspiraciones de esperpento y bastante poca gracia.




Cine: TAXI TEHERAN


Jafar Panahi es un director iraní que fue condenado e inhabilitado para ejercer su profesión en 2010, acusado de una serie de delitos que incluían propaganda contra el estado. Hasta entonces había realizado una serie de películas centradas en la visión social de la vida en su país, que le reportaron varios premios en festivales internacionales. A pesar de su condena ha seguido realizando películas en la clandestinidad y ha seguido obteniendo reconocimientos en el resto del mundo. Su última película es Taxi Teheran que fue premiada con el Oso de oro en Berlín 2015.

Aunque cabe preguntarse como es posible que a pesar de la prohibición siga presentando su obra en el resto del mundo sin que las autoridades iranís tomen nuevas medidas contra él, no cabe duda de que se trata de un luchador contra un régimen censor y absolutista.



Un taxi conducido por Jafar Panahi recorre las  calles de Teherán.  Su cámara, colocada en el salpicadero del vehículo, captura el espíritu de la sociedad iraní mediante personajes muy diversos que entran en el taxi a lo largo de unas pocas horas. Se trata de vehículos que se pueden compartir con desconocidos lo que da lugar a que los primeros pasajeros sean una maestra y un autónomo con visiones muy opuestas de la vida. Después un traficante de películas prohibidas por la censura, un accidentado con su mujer que quiere que se grabe su ultima voluntad y unas mujeres supersticiosas, para finalmente recoger a su sobrina del colegio, entrevistarse con otro hombre y recoger a una abogada de un grupo que le apoya en su defensa. Todo esto está contado, en mi opinión, con poca agilidad y, aunque nos transmite  un retrato de la sociedad en que se desenvuelve, la verdad es que varios de los episodios se alargan demasiado y no sabemos si estamos ante un documental o una ficción. 

Algunos episodios son verdaderamente reveladores, aunque el primero, por ejemplo, podría grabarse en cualquier país, incluido el nuestro.

Mención aparte merece la secuencia con su sobrina, una niña espontanea y encantadora a la que utiliza para transmitirnos las duras y absurdas condiciones que la censura impone al cine, condiciones que recuerdan a otras no muy lejanas en nuestro país. Y que, además, constituye  una reflexión sobre la manipulación en los documentales.

Creo, sinceramente, que como documental es interesante pero que los premios y opiniones que recibe, lo son más a su situación y la lucha que sostiene contra las autoridades de su país que a la calidad cinematográfica.


Cine: BLACK MASS


Black mass está basada en una novela de mas de 500 páginas del mismo título que he visto estos días en las librerías. Sus autores son dos exreporteros del Boston Globe y, al parecer, el libro es el producto de su investigación sobre la historia real que narran para lo cual obtuvieron la confesión de un agente del FBI involucrado. Su nombre Dick Lehr y Gerald O'Neil. Fue el mayor escándalo en la historia del FBI. Hubo numerosas tentativas de encubrirla incluso institucionalmente, pero el celo de los periodistas, la mediación del Departamento de Justicia y la cooperación de la DEA neutralizaron la  tramoya criminal. 

La película está dirigida por Scott Cooper, actor, director y guionista, que dirigió en 2009 Corazon rebelde, película por la que Jeff Bridges obtuvo el Oscar al mejor actor.



Boston, años 70. El agente del FBI John Connolly (Joel Edgerton) convence a Whitey (Johnny Depp), un mafioso irlandés  amigo de la infancia que acaba de
salir de la cárcel, para que colabore con el FBI con el fin de eliminar a un enemigo común: la mafia italiana. Esta  alianza provoca una espiral de violencia que permite a Whitey eludir el control de la ley, consolidar su poder y convertirse en uno de los más implacables y poderosos gángsters de la historia de Boston.

Black mass es una película que podría haber filmado Martin Scorsese ya que responde claramente al género de algunas de sus películas como Casino, Uno de los nuestros o Infiltrados. Lamentablemente no la ha dirigido el. Y se nota. No obstante hay que decir que la película es interesante y está razonablemente bien contada, pero deja la sensación de una película de Scorsese sin Scorsese. O de James Gray que nos dejo dos buenas muestras de cine de acción y lazos familiares en La otra cara del crimen (2000) y, sobre todo, La noche es nuestra (2007).

Toda ella gira alrededor de la figura de James Whitney Bulger, interpretado por Johnny Depp con un aspecto físico muy diferente al que nos tiene acostumbrados, producto de una notable caracterización. Y hay que decir que está convincente en la recreación de un personaje duro, despiadado, cruel, muy alejado del pirata Sparrow. Se le considera candidato seguro al Oscar. Para mi, no es para tanto, pero no me extrañaría. Le da la réplica, como el agente del FBI John Connolly, el hombre que le reclutó como confidente y que le encubrió para poder mantener su status dentro y fuera del cuerpo, Joel Edgerton, al que hemos visto en La noche más oscura, El gran Gatsby, Exodus, dioses y reyes (donde hacía de Ramsés)..
También está Benedict Cumberbatch, el protagonista de The imitation game, que interpreta al hermano de James Whitney, senador, que pretende aparentar que se mantiene al margen de la actividad de su hermano. Un personaje que me parece importante en la historia pero que queda marginado y desaprovechado.
En resumen, una película aceptable, interesante, pero que da la impresión de que, con el material de que partía, daba para bastante más.

domingo, 25 de octubre de 2015

A PROPOSITO DE MOIRA___2

Puestos a especular sobre una segunda parte de la novela Moira de Julien Green, primera lectura del curso, yo me decantaría por un tratamiento menos católico/ francés y abundaría más en las raices sureñas del escritor, partiendo pues de esa base tendríamos:
       Joseph Day sería condenado a veinte años de reclusión, pero eludiría la pena de muerte, un buen abogado amigo del inevitable Bruce Praileau y una correcta selección de rústicos sureños ultracátolicos como jurado, desmontaria el cargo de asesinato por el de homicidio con la prueba de la carta que Moira escribió a Céline y que demostraba que no hubo premeditación, ni intencionalidad ni deliberación en la muerte, esta fue el resultado de una enajenación transitoria de alguien que se sintió profundamente violentado en sus más íntimas conviciones religiosas.
Joseph profundiza en la prisión en sus conocimientos de las sagradas escrituras, con la Gran Depresión del 29 el Estado aligera sus gastos y dá la libertad condicional a muchos presos, Joseph sale libre y empieza a predicar una nueva religión por él creada la Iglesia de la Eterna Expiación, iglesia que invita al ascetismo y la mortificación para dominar las pasiones, sus prédicas comienzan en las calles usando como púlpito un cajón de frutas, en viejos graneros y almacenes abandonados, el ardor que pone en sus flamígeros discursos empiezan a darle popularidad, Praileau que continúa a su lado le consigue un programa radiofónico y más tarde con la llegada de la televisión se convierte en uno de los primeros telepredicadores del país, llegan los miles y miles de dólares y llegan los testimonios de escándalos ecónomicos y sexuales, que Praileau desmonta como puede.
        David Laird que siempre admiró la fé algo salvaje de Joseph y que siempre pensó que él valía más, a consecuencia de los acontecimientos, tuvo una crisis de fé y abandonó sus estudios de pastor y también a su novia, visitaba a Joseph en la cárcel y a su salida se convirtió en uno de sus apóstoles.
        Mrs. Dave asistió avergonzada a la lectura de la carta de Moira durante el juicio, nunca logró sobreponerse a su muerte, y a los pocos años murió de enfisema pulmonar y abandonó este mundo enchufada a una bombona de oxígeno, embadurnada de colorete y maldiciendo a aquel pelirrojo del que siempre desconfió.
        Céline y Frank Mac Allister autores de la encerrona a Joseph se consideraban culpables de la muerte de Moira, unieron sus remordimientos pensando que juntos podrían llegar a ser felices pero no lo consiguieron. 
        Killigrew también quedó marcado por todo lo sucedido, en sus sueños homoeróticos siempre aparecía un pelirrojo.