domingo, 23 de noviembre de 2014

ARNO SCHMIDT (Amuleto , de Roberto Bolaño)

Domingo, 23 de noviembre 2014
ARNO SCHMIDT            ( Roberto Bolaño  “Amuleto”)
Para presentaros a Arno Schmidt, he tomado   una carta de Julio Cortazar a Francisco Porrua
“Arno Schmidt nació en Hamburgo el 18 de enero de 1914. Se crió en Silesia. Fue reclutado como soldado durante la Segunda Guerra –en la sección de cartografía– y peleó en Francia y Noruega hasta caer prisionero en Bruselas en 1945. Escribió su primer relato en 1937. En 1949 publicó su primera obra, Leviatán. Los relatos reunidos en Meteoro de verano fueron redactados hacia finales de los años 50 y principios de los 60. Desde 1958 vivió en una casa de madera en las afueras del pueblo de Bargfeld. Obstinado colaborador de diarios y revistas, el periodismo y la traducción fueron durante años su más asiduo ganapán. (Realizó más de una decena de traducciones de autores ingleses y norteamericanos, como Wilkie Collins y Faulkner). Otro medio de vida se lo proporcionó la Süddeutsche Rundfunk, que le encargó programas de radio nocturnos, de más de una hora de duración, y que Schmidt aprovechó para inaugurar un género nuevo: diálogos encendidos sobre escritores del pasado. Caminante, fotógrafo aficionado, hombre solitario y de pocos amigos, mezcla de arqueólogo y predicador literario, a sus favoritos no podía criticárselos: “Jean Paul es uno de nuestros grandes, uno de entre aquellos veinte por los cuales me batiría a duelo contra todo el mundo”. En ese panteón se encontraban, además, Karl Philipp Moritz, Ludwig Tieck, Christoph Martin Wieland, Adalbert Stifter, pero también Edward Bulwer-Lytton, James Fenimore Cooper, H. Rider Haggard, Edgar Allan Poe, Lewis Carroll, James Joyce y Raymond Queneau. De una obra que incluye ocho novelas, diez nouvelles, dos volúmenes de cuentos, cinco de ensayos, una biografía de La Motte Fouqué, un estudio sobre Karl May, diversos tomos de correspondencia e innumerables fragmentos dispersos, al español se ha traducido La república de los sabios, Momentos de la vida de un fauno, El corazón de piedra, El brezal de Brand y Leviatán/Espejos negros. Según Schmidt, cuya especialidad era la novela de mediano alcance, los cuentos eran “pequeños yuyos venenosos”. Acaso su obra magna sea una investigación entre documental y novelesca sobre la vida y obra de Poe, publicada en 1970 y titulada El sueño de la ficha. (Al igual que Nabokov, era a partir de fichas como Schmidt componía sus textos y para este libro se calcula que utilizó unas ciento veinte mil, que llenaron más de mil trescientas páginas impresas). Arno Schmidt murió el 3 de junio de 1979. Un escritor que no se compara con nadie, en alguna oportunidad escribió: “Es mejor andar a pie solo que viajar con muchos”.
Así también, un prólogo de Gabriela Adamo sobre la obra del autor puede ayudarnos a comprender y quizás  a interesarnos por un escritor poco conocido en el ámbito cultural de la lengua castellana.
“Los textos de Arno Schmidt son un desafío para todo lector. Su primer obstáculo radica en que se oponen a cualquier lectura veloz: nos obligan a ir despacio para evitar los sacudones de un camino que parece plagado de ripios, pero que esconde un virtuosismo deslumbrante. Y que expone, si se lo recorre con calma, una idiosincrasia de posguerra que resulta rabiosamente actual. Los cuentos se repiten casi como una fórmula, pero es una fórmula que permite el lucimiento de todas las artes de Schmidt: sus constantes neologismos, sus juegos de palabras, su dominio sobre el aspecto plástico de la lengua –la sonoridad y el ritmo–, sus conocimientos literarios e históricos, su ironía implacable y su vocabulario infinito. Todos los relatos están unidos por un narrador que se repite en la obra de Schmidt: un alter ego del autor que algunos críticos han leído como una especie de Don Quijote “malo”. Porque con su ironía Schmidt destila una maldad implacable, una furia potente que se dirige contra el mundo que lo rodea y del que solo se permite rescatar tres zonas: las ciencias puras, el arte y la naturaleza. Su esfuerzo por destruirlo todo y, a la vez, reconstruir amorosamente estas estrellas que sobreviven en el lodazal, impulsa su fuerza narrativa, le da forma a un poder hipnótico del que es imposible sustraerse”
Notas:
Francisco Porrúa (Corcubión, La Coruña; 1922), conocido también como Paco Porrúa, es un editor y traductor literario español con nacionalidad argentina. Para sus traducciones ha empleado varios seudónimos, como Luis Domènech, Ricardo Gosseyn, Francisco Abelenda o simplemente F. A.  Publicó  Rayuela, de Julio Cortázar y  Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez. Fundó Ediciones Minotauro, una de las principales editoriales de ciencia ficción de habla hispana, donde editó por primera vez en este idioma libros de Bradbury, Tolkien y Ballard, entre otros.

Gabriela Adamo, directora ejecutiva de la Fundación El Libro y de la Feria del Libro de Buenos Aires, cree que en los próximos años se alterará lo que entendemos por autor y por editor.  Sostiene que "los diseñadores tendrán que adaptarse a nuevos retos y los libreros deberán poner todo su esfuerzo en revalorizar su lugar simbólico como mediadores culturales más que simples despachantes de mercancía".
Estas declaraciones forman parte de una consulta de LecturaLab sobre sus predicciones para 2014 acerca del papel que jugarán en el acto de leer los nuevos escenarios creados a partir de la irrupción del libro digital y la influencia que ejercerán las nuevas tecnologías en el comercio del libro, las bibliotecas y la industria editorial en general.


viernes, 21 de noviembre de 2014

Jean Pierre Dupray. Los poetas malditos



Jean Pierre Duprey 1930-1959
Poeta y escultor francés, un moderno ejemplo de Poeta maldito.
Nacido en Rouen, sus poesías escritas entre 1948 y 1949 fascinaron a André Breton que incluyó su libro “Detrás de su doble” en su antología del humor negro.
En 1951 abandonó la poesía  para dedicarse a la escultura en hierro y a la pintura, repleta de seres amenazantes y fantásticos. Volvió a la escritura con una obra dramática, “El bosque sacrílego” y un ciclo de poemas en el que manifestaba su atracción por el vacío y la muerte.
El 2 de octubre de 1959 envió por correo a Breton su último libro de poemas “El final y sus maneras” y el mismo día se suicidó. Su mujer, que había llevado el libro al correo, lo encontró ahorcado a su vuelta a la casa.
En todas sus obras no hay nada que no lleve el signo de las fuerzas más oscuras que a veces invaden la mente humana, nada que no esté marcado por la noche y de la muerte.
Personaje dado a los escándalos. Un dia orinó en la tumba al soldado desconocido en el Arco de Triunfo, lo que le llevó a la cárcel y a un hospital mental.

¿Qué son los poetas malditos?

Un poeta maldito es aquel que vive al margen o contra la sociedad. El consumo de drogas y alcohol, la locura, la violencia y, en general, los pecados sociales que a menudo desembocan en la muerte, son los elementos típicos del poeta maldito.
Su prototipo fue Francois Villon, en el siglo XV, pero el concepto fue acuñado en el XIX por Alfred de Vigny en su drama Stello, en el que llama al poeta la raza siempre maldita por los poderosos de la tierra. Se consideran ejemplos típicos, Baudelaire, Paul Verlaine y Rimbaud.
El término fue ampliamente utilizado tras la antología de Verlaine, Los poetas malditos de Saftsack (1884). En ella Verlaine expuso que el genio de cada uno de ellos había sido también su maldición, alejándolos del resto de personas y llevándolos de esta forma a acoger el hermetismo y la idiosincrasia como formas de escritura. También fueron retratados como desiguales respecto a la sociedad, teniendo vidas trágicas y entregados con frecuencia a tendencias autodestructivas; todo esto como consecuencia de sus dotes literarias.
El concepto de Verlaine del poeta maldito se cree que fue tomado del poema de Charles Baudelaire llamado Bendición, que inicia su libro Las flores del mal. El uso de esta expresión y del término malditismo se generalizó luego para referirse a cualquier poeta (o a un escritor de otros géneros o incluso a un artista plástico) que, independientemente de su talento, es incomprendido por sus contemporáneos y no obtiene el éxito en vida; especialmente para los que llevan una vida bohemia, rechazan las normas establecidas (tanto las del arte como los convencionalismos sociales) y desarrollan un arte libre y provocativo.

En 1970 Pierre Seghers publicó una nueva antología (1946-1970) Los poetas malditos de hoy donde incluía a Antonin Artaud y Jean Pierre Dupray.

Un par de muestras de sus textos:

Una mano de rosas clavada sobre un objeto negro...
¿Qué queda, qué queda?
Del cielo sólo un gran tejido ajado de espectros y los ojos que sólo colman las órbitas del vacío.
Una araña desplaza la noche, es el sueño de una muerta
La araña lleva en sí el sexo abierto de la noche y sus hijos irán a ennegrecer el sueño de los vivos.
Un paso secreto cierra el túnel del silencio y la estrella palidece.
En la cámara nupcial, es la cultura de los corazones negros. Loreta... Olim perseguidas por sus sombras. La balanza se inclina hacia el lado del abismo. A todo lo largo de los muros se encienden los candelabros que no alumbran, sino reflejan los ojos de los muertos, los habitantes.
-Y ahora a toda marcha-ordena el caporal espectro. ¡Cuidado! una profundidad de subterráneo, una llamada de lo que esté debajo del mundo hace caer la sonda hacia las Sombras de lo Anterior.
¡Una llamada interminable! Es la respuesta de las campanas del vacío, a las campanas del vacío, al vacío bajo campanas...
El hoyo-escotadura en pleno corazón de la vida.
¡Oh la espina clavada en la historia del mundo!




La eternidad en sábanas negras. Mis funerales vestido de ceniza. ¡Aquí el gran trepanador de imbéciles!... Nos transformaron. Lo que somos nos produce un hermoso reflejo y yo siempre llevo conmigo la foto del supremo detergente. ¡Todos nuestros puertos naufragarán en alguna parte! Tengo un navío, una pala de recuerdos que flota, que flota. No se necesita el pez, vea usted, yo elimino. Lanzo un gran día al descubierto; ya tengo comisión por el día de los muertos. En otro lugar, cerré puertas y ventanas, bajé las cortinas, busqué los venenos posibles. Tengo la vela como el interior de la vista y nada me impedirá arrojarme al fuego de los proyectiles de recuerdos. Herrero, golpeé en la cabeza de piedra los fuegos de pólvora de un acero que no quería oírse decir. Instalado por mi cuenta, separé lo propio de lo que no era; instalado especialmente, me reemplazo por un sueño lleno de galpones que me alojan un seso convertido en esponja en una cama de arañas crudas. Y a mí me gustaban bien cocidas, patas peladas, espárragos de rabia

jueves, 20 de noviembre de 2014

EN EL AÑO 2059 ¿QUIEN LEERÁ A GARY SNYDER ?

Hacemos nuestros votos juntos con todos los seres.

Comiendo un bocadillo
durante el trabajo ,en el bosque
mientras una cierva mordisquea hierba en la nieve

mirándonos el uno al otro,
masticando juntos.

Un bombardero de Beale
sobre las nubes
cruza el cielo con un rugido.

Levanta la cabeza, escucha
espera que el fragor haya pasado.
Y yo también.


Gary Snyder, nacido en San Francisco en 1930 y criado en una granja en Seattle, es un poeta, ensayista, traductor de poesía china y japonesa, mezcla de budista y anarquista zen, indigenista, naturalista, ecologista activo y algo chamán.
Licenciado en antropología y literatura pasó diez años en una escuela para monjes de Kioto donde se impregnó de filosofía budista que marcó toda su trayectoria personal y poética que le llevó a ganar el Pulitzer en el año 1974 por su poemario "Turtle Island".
Unido generacionalmente y por amistad a algunos miembros de la llamada generación "beat", sobre todo con Kerouacs que le ficcionó en su novela "Los vagabundos de Dharma", no compartió sin embargo su pesimista ideario, él está más identificado con la filosofía de Thoreau, Snyder prefirió los caminos de montaña a los itinerarios asfaltados, la cabaña en el bosque antes que los garitos de carretera, la compañia de lobos, osos,águilas y halcones antes que la de "camellos", la música country antes que el jazz, en definitiva el acercamiento a la naturaleza "Magna Mater" y a la vida sencilla con la máxima "crecer con lo mínimo", sí compartió con ellos el sentimiento transgresor y de ruptura esa "contracultura" que llevaría a la sociedad norteamericana en los 60 al hippismo y al enfrentamiento civil a la guerra de Vietnam.
Muestra de su ideario la encontramos en el ensayo que escribió en 1961 titulado "El budismo y la revolución venidera":
              Hoy en día, ya nadie puede ser inocente o permanecer en la ignorancia de la naturaleza de los gobiernos actuales, de la política y de los órdenes sociales. Los regímenes del mundo moderno mantienen su existencia mediante una avidez y un miedo deliberadamente conservados: extorsiones monstruosas de protección. "El mundo libre" se ha vuelto económicamente dependiente de un sistema increíble de incitación a una avidez que no puede ser colmada, a una sexualidad que no puede ser satisfecha y a un odio que no pude ser expresado salvo contra uno mismo, las personas que se supone que amamos o las aspiraciones revolucionarias de las lamentables sociedades marginales, afectadas por la pobreza, como Cuba o Vietnam .Las condiciones de la guerra fría han transformado todas las sociedades modernas- incluidas las comunistas-en viciosos distorsionadores del verdadero potencial humano. Engendran poblaciones de "preta"-esos fantasmas hambrientos con un apetito de gigante y una garganta no más amplia que una aguja. La tierra, los bosques y toda la vida animal son utilizadas por esos colectivos cancerosos que deshonran el aire y el agua del planeta.
Al igual que Auxilio Lacouture me repito la pregunta ,en el año 2059¿Quién leerá a Gary Snyder" creo yo que los amantes de la naturaleza y la poesía ,los descendendientes de aquellos que caminaron cantando hacia el abismo sin fondo, al final del valle.

lunes, 17 de noviembre de 2014

Teatro: DESDE BERLIN tributo a Lou Reed



En el Matadero, Naves del Español, se representa Desde Berlín, tributo a Lou Reed, con textos de Juan Villoro, Juan Cavestany y Pau Miró, dirección de Andrés Lima e interpretada por Nathalie Poza y Pablo Derqui.

Lou Reed fue un cantante, compositor y letrista norteamericano dedicado a la música de rock. Fallecido el año pasado, fue lider de un grupo, Velvet underground, y está considerado como el padre del rock alternativo. Nacido en 1942, en los años 70, tras el fracaso del grupo, empezó a trabajar en solitario y tras algunos éxitos iniciales pareció estar llamado a convertirse en un ídolo del Pop. La publicación, en 1973, de un album llamado Berlin, un trabajo sombrio que narra una historia trágica de amor entre dos drogadictos en esa ciudad, un disco que fue calificado como uno de los más deprimentes de la historia, acabó con esas expectativas, pero le convirtió en músico de culto, es decir, sin exito de público pero adorado por minorías. Uno de sus primeros éxitos fue Walk on the dark side, que no tiene que ver con la película del mismo título (En España La gata negra, 1962, Edward Dmitrik);  la canción es diez años posterior.

Borja Sitjá, director artístico del Teatro Romea de Barcelona, quiso rendir homenaje a este músico y encargó a Andrés Lima la función. Lima pidió a Juan Villoro, Juan Cavestany y Pau Miró que escribieran escenas inspiradas en las canciones, y luego armó la dramaturgia, la historia de una pareja, Caroline y Jim, que se desarrolla siguiendo el contenido de las canciones del album Berlín.
Probablemente la historia como tal, sea lo menos atractivo de la función. En cambio la puesta en escena, con la escenografía de Beatriz Sanjuán, habitual colaboradora de Andrés Lima, las proyecciones y la iluminación me pareció excelente.  Y las interpretaciones de los dos actores, a veces casi coreografía, sobresalientes.







 Nathalie Poza es una actriz capaz de tocar el piano y cantar y sobre todo, emocionar. Habitual del grupo Animalario, la he visto en Marat Sade, Tito Andrónico, Penumbra y A cielo abierto y nunca me ha defraudado. Aquí es Caroline, una prostituta tierna, enamorada y desesperada.








 A Pablo Derqui solo le conozco por la primera temporada de la serie Isabel, donde interpretaba a Enrique IV de Castilla y destacaba como uno de los mejores actores.  Aquí es Jim, un yonqui enamorado y violento. 



La música, las canciones de Lou Reed, a un volumen excesivo en ocasiones, nos conducen por una relación trágica, violenta, amorosa y sin esperanza. No son unos personajes originales. Les hemos visto en muchas ocasiones en cine y teatro, pero nos transmiten una sensación emocionante.

Por supuesto, por lo que he escrito, queda claro que no es una obra para pasar el rato, pero sí un buen espectáculo.





lunes, 10 de noviembre de 2014

Cine; DOS DIAS, UNA NOCHE


Coproducción franco-belga dirigida por los hermanos belgas Jean-Pierre y Luc Dardenne, de los que recuerdo, hace un par de años, El niño de la bicicleta, una sensible e interesante película sobre un niño de 11 años que se escapa de su hogar de acogida para encontrar a su padre y la relación que establece con una joven peluquera




Ahora nos traen la historia de Sandra, quien tras una baja por depresión se encuentra con que en la fábrica en que trabaja, han decidido prescindir de ella y dar una extra de mil euros al resto del personal. Sandra dispondrá de dos dias y una noche para tratar de convencer a sus compañeros para que renuncien a la paga y ella pueda volver a ocupar su puesto.




Dos dias, una noche se encuentra en una línea del cine francés al que pertenecen títulos como Las nieves del Kilimanjaro (Robert Guédiguian, 2011) o  Una vida mejor (Cédric Kahn, 2011). Cine social, con las raices en la crisis económica actual. 

La película es interesante en cuanto nos presenta un panorama de los diferentes compañeros de Sandra con los que ésta se pone en contacto. Sus egoísmos, sus angustias, sus necesidades, se nos ofrecen en un recorrido por diferentes personajes de la clase media trabajadora, pero salvo en  casos concretos, sin juzgarlos.  No lo es tanto en cuanto las circunstancias de Sandra, trabajadora en situación de baja por enfermedad, de treinta y tantos años, casada con un marido que trabaja,  la quiere y ayuda, con dos hijos, con una hipoteca, no nos resultan tan conmovedoras ni desesperadas como podría parecer. Ni tampoco la visión económica de  los compañeros que aceptan  el ahorro de un sueldo a cambio de una extra de una cuantía poco proporcionada al ahorro de ese puesto de trabajo. Cabe suponer que tendrá unos derechos que deberán ser respetados en caso de que la despidan, podrá acogerse al paro. Otra cosa es, como he dicho, la galería de personajes, de compañeros de trabajo. Desde quien la evita para no tener que enfrentarse a ella, quien no puede prescindir de la paga con la que ya cuenta o quien se siente culpable por haber votado por su despido y rectifica su postura. Una colección de seres humanos con sus miserias y un denominador común, la crisis en una empresa que ha descubierto que el trabajo que se hacía con 17 personas, se puede hacer con una menos.

Ante todo ello el espectador no puede menos que preguntarse cual sería su reacción en un caso similar. En cualquier caso y sin querer anticipar el final, hay que decir que la postura de Sandra será coherente y honesta y al final habrá recuperado la autoestima y el valor.

La película se apoya en Marion Cotillard que interpreta a Sandra. Es Sandra, con sus momentos de desesperación y de esperanza, de fe y de comprensión hacia sus compañeros, de generosidad y de falta de capacidad de reacción, según el momento. Una excelente interpretación, El marido es Fabrizio Rongione, un actor belga habitual de los directores.

Película muy recomendable, aunque, evidentemente, dado su tema, no es para pasar el rato simplemente. 

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Cine: RELATOS SALVAJES


En los años sesenta, Dino Risi uno de los grandes directores italianos, realizó una película, I Mostri, (Los monstruos) que en España se tituló Monstruos de hoy. La película constaba de veinte episodios que retrataban la Italia de los años de prosperidad económica. Una sátira social ácida, aguda e inteligente aunque de muy irregular calidad que, apoyada en unos extraordinarios intérpretes, Vittorio Gassman y Ugo Tognazzi sobre todo, criticaba por igual a la Iglesia, los políticos, los ricos, los pobres, la sociedad italiana en general... Casi quince años después, de nuevo Dino Risi, junto con otros dos grandes del cine italiano, Mario Monicelli y Ettore Scola nos ofrecían I nuovi mostri (Los nuevos monstruos) que en España se tituló Que viva Italia, volviendo a unir a Gassman y Tognazzi, junto con Alberto Sordi y Ornella Muti, aunque el resultado era aún más irregular.

Con ellas se inauguraba una moda de películas de episodios que llegaba hasta España, Francia y EEUU. Se trata en general de películas muy desiguales, con episodios extraordinarios y otros con muy poco interés.

Viene esto a cuento por que Relatos salvajes podría incorporarse claramente a esta corriente cinematográfica.



Relatos salvajes consta de seis episodios muy irregulares en calidad y duración, que nos presentan las reacciones extremas de sus protagonistas ante situaciones que les llevan, en algunos casos, a perder el control, y en otros, directamente, a la violencia meditada. Todo ello con grandes dosis de humor negro y con una conclusión que supone un vuelco mas o menos inesperado.
Al igual que las italianas que comentaba antes, su eficacia se basa en gran medida en sus intérpretes, entre ellos el gran Ricardo Darín, un actor que consigue que nos creamos cualquier cosa que interpreta.

Las historias son variadas. La primera es casi un chiste. En un avión se encuentran una serie de personas con la particularidad de que todas ellas han tenido relación con otro determinado en algún momento de sus vidas. Una especie de Diez Negritos mucho menos enrevesada.
Después una camarera se ve obligada a atender al hombre que destrozó su vida y la de su familia y tiene la oportunidad de vengarse. ¿Será capaz?
Un nimio incidente de tráfico da lugar a una lucha feroz en la tercera historia.
En otra, unos padres intentan salvar a su hijo, culpable de un accidente mortal, buscando a alguien que asuma las culpas. Un descarnado retrato de la corrupción de los diferentes estamentos sociales. Probablemente la mas cercana a los planteamientos de crítica social de las películas italianas que comentaba al principio. 
Un ingeniero, especialista en demoliciones, sufre una serie de contratiempos con su coche (se lo retira la grúa, padece un atasco, llega tarde a la fiesta de su hija) y su mujer, lo que le llevará a reaccionar contra todo, con un desenlace quizá demasiado complaciente. Por último, una mujer descubre en su boda que el marido le es infiel con una de las invitadas. De esta historia se ha dicho que es propia de Pedro Almodóvar, uno de los productores de la película, que es una coproducción entre España y Argentina.  

Relatos salvajes está bien, es entretenida, bien interpretada y dirigida (Damián Szifrón, a quien no conocía, pero que al parecer ha sido el creador de alguna serie de TV de éxito) y está teniendo un enorme éxito de público en Argentina y ahora aquí, en España. Será la representante de Argentina en los Oscar, tratando de revivir el éxito de El secreto de sus ojos, ganadora en 2009. Por cierto, mucho mejor que ésta, aunque lo cierto es que la película se puede recomendar.

martes, 4 de noviembre de 2014

AUTORRETRATO LITERARIO

El autorretrato literario puede ser OBJETIVO, si únicamente te limitas a realizar una descripción de lo que puedes contemplar en un espejo al verse en él reflejada tu imagen. Es como si describes lo que una cámara fotográfica ha plasmado en una fotografía. Sería SUBJETIVO si además de lo que ves añades tu opinión, tus gustos y preferencias. También se puede hacer un autorretrato psicológico, pero eso ya es meterse en profundidades en las que la autoestima y nel ego te pueden conducir a situaciones muy embarazosas.

Voy a intentar realizar un autorretrato objetivo sobre lo que yo veo cuando me pongo ante un espejo, sin prejuzgar si lo que veo es bonito o feo y si me gusta o no.

Puesto ante un espejo, la figura que aparece a mi vista estoy seguro que soy yo mismo, me reconozco perfectamente, no hay confusión posible, aunque tenga el pelo abundante y largo y barba de quince días.

Voy a describir lo que aparece en el espejo. Varón, con bastante poco pelo, producto de una alopecia que según opiniones muy fundamentadas es de tipo genético, pues mi progenitor estaba prácticamente calvo a los veinte años de edad. Frente ancha y despejada, cada vez más despejada pues le va ganando espacio al cabello que va desapareciendo y al que va sustituyendo. El que se resiste y aguanta como un jabato toma un color plateado, aunque algo parece que queda de su color castaño original, en la nuca u occipital (eso lo puedo asegurar con la ayuda que otro espejo me da). Las cejas poco pobladas y bastantes separadas, forman un toldo protector a unos ojos ni grandes ni pequeños, de color verde ya algo oscuro, pero que todavía dan lugar a una mirada alegre y bienintencionada. Los párpados inferiores ya comienzan a sufrir las arrugas de la edad pero también alguien, con mucho oficio, sentencia que es la señal que deja la experiencia. Las orejas son normales, ni grandes ni pequeñas y aparecen a los occipitales pegadas: lo que se ve en el espejo no se pueden considerar como orejas voladoras. La nariz, a mí me parece clásica, más griega que romana, recta pequeña, las aletas nasales sin dilatar, vamos que lo que en el espejo veo es una nariz normal. La boca es pequeña, es lo que opina mi odontóloga cuando me pide que abra la boca más y le digo que no hay nada más que abrir; de labios finos, aunque cuando es necesario ofrecen una sonrisa leal y franca. Barba poblada y ya blanquecina pero dura y algo tupida, siendo necesario rasurarla día a día. La boca del espejo la boca cerrada tiene por tanto de los dientes nada se sabe, aunque yo aseguro que sí existen. La barbilla o mentón. no es muy ancha y un poco puntiaguda, alguien podría decir que es una barbilla tacón. En la imagen que el espejo ofrece la papada no aparece y la nuez de la traquea escondida se haya en un cuello corto, más de conejo que de jirafa.

Lo que el espejo ofrece es lo que llamamos foto carnet, y lo que aquí se ha descrito a ello se ha ajustado, del cuello para abajo es lo que se ha cortado, por tanto no busquemos tres pies al gato.

Emilio González Cuenca.  3 de noviembre de 2014.
Grupo Literatura de Pozuelo de Alarcón.