Cuando estás en un lugar de playa con cine al aire libre, a veces vas a ver películas que no irías a ver en Madrid. Este es el caso de Spiderman: homecoming. Dirigida por John Watts del que vi en TV una curiosa película llamada Coche policial. Está claramente dirigida a los interesados en los superhéroes de Marvel entre los que se encuentra este hombre araña, del que hasta ahora habíamos podido ver sus aventuras desligado de la factoría Marvel. Supone la incorporación al personaje de Tom Holland, el niño de Lo imposible, la película de J.A. Bayona.
Un joven Peter Parker/Spider-Man comienza a experimentar su recién descubierta identidad como el superhéroe Spider-Man. Después de la experiencia vivida con los Vengadores, Peter regresa a casa, donde vive con su tía. Bajo la atenta mirada de su supervisor Tony Stark. Peter intenta mantener una vida normal pero irrumpe en su rutina diaria el nuevo villano Vulture y con él, lo más importante de la vida de Peter se verá amenazado. Típica película de la saga de Los vengadores, con buenos efectos especiales, algunos momentos ingeniosos y varias bromas privadas para seguidores de esos personajes. Curioso ver a Michael Keaton haciendo de villano tras su personaje en Birdman.
En 2012 una película sin diálogos y en blanco y negro fue considerada la mejor película española del año. Se trataba de Blancanieves, premiada en san Sebastián, ganadora de 10 Goyas y de otros muchos premios. Su director y guionista era Pablo Berger y esa era su segunda película tras Torremolinos 73. Ahora, cinco años después, nos llega su nueva producción, Abracadabra, de la que es responsable como en las dos anteriores del guión y la dirección y en la que ha contado con gran parte del equipo de Blancanieves.
Carmen (Maribel Verdú) una ama de casa con un marido, Carlos (Antonio De la Torre) que es un maltratador en potencia, violento y celoso, y una hija adolescente más bien inaguantable. Pepe (José Mota) es primo de Carmen y dedica su tiempo libre al hipnotismo. Cuando durante una boda, Pepe realiza un espectáculo de hipnosis, Carlos hace todo lo posible para intentar arruinar el espectáculo. Pero Pepe, sin querer, consigue que un espíritu se adueñe del cuerpo de Carlos, que se convierte en otra persona, más amable, más cabal... ¿Una comedia dramática o un drama con tratamiento de comedia? Una película de intriga, humor negro, fantasía, enfermedad mental, reivindicación femenina... Una mezcla de todo esto, quizá demasiadas cosas, que se convierte en una película interesante pero un tanto irregular con algunos momentos excelentes, sobre todo el tratamiento costumbrista, y otros, básicamente los relacionados con el juego paranormal, que no me gustaron nada. Y es una pena, porque creo que la película daba para más, con muy buenos intérpretes, especialmente Maribel Verdú y Antonio de la Torre. En cualquier caso la película es interesante y seguro que sumará candidaturas en los Goya
Película israelí dirigida por Maha Haj, una directora de arte y guionista que debuta en la dirección con esta. Curiosamente fue directora de arte en la película El atentado, basada en una interesante novela de Yasmina Khadra, autor del que hablamos en el curso 2015-16.
Como su título indica se trata de un relato sobre una familia. Los padres, ya mayores, están inmersos en la rutina y el silencio. Apenas se dirigen la palabra y mientras el se queja de que ella solo hace punto y mira la televisión, ella se podría quejar también de que él siempre está conectado a internet y tomando café, pero no lo hace. Sociedad machista. Uno de sus hijos vive solo en Suecia y les invita a pasar unos días allí. El otro hijo, Tarek, mantiene una relación con una chica en Palestina, pero no quiere ir más allá. Y la hija espera un niño mientras el marido recibe una oferta para participar en una película. Sin entrar apenas en el conflicto político de la zona, la película se centra en la incomunicación, por rutina, por hastío, por falta de madurez o por deterioro mental, pero siempre incomunicación. Y todo contado de forma muy sobria, sin apenas música, y ésta siempre diegética, y con una composición estética de los planos que enlaza con la actividad de su directora como directora artística. Comedia dramática pero sin apenas incidentes dramáticos, tan solo al final se encara con la situación política pero la resuelve sin mayores dificultades para sus protagonistas. Los intérpretes, muchos de ellos, al parecer, no profesionales cumplen con su cometido. Me gustó la actriz que hace de la pareja del hijo que vive en Palestina, creo que es Maisa Abd Elhadi. Se deja ver, pero sin entusiasmo.
Christopher Nolan es un director inglés un tanto discutido. Con diez películas dirigidas hasta ahora, se ha mostrado como un director de largometrajes espectaculares, llenas de imágenes impactantes, preocupado por la utilización del tiempo narrativo y el diseño de sus producciones, pero creador de historias un tanto vacías y, en ocasiones, poco comprensibles. Ya en su segunda película, Memento, jugaba con el tiempo, abandonando la linealidad en la narración, de la que podría decirse que avanzaba hacia atrás. Su segunda película sobre Batman, El caballero oscuro, sirvió para introducir una visión algo distinta sobre el personaje y sobre todo sobre su antagonista, un Joker interpretado por Heath Ledger. Esta película le abrió la posibilidad de hacer sus películas más personales que le han permitido experimentar técnica y visualmente, Origen, Interestelar (comentada en el blog en febrero de 2015)y ahora Dunkerque.
En mayo de 1940, Alemania inicia la invasión de Francia. En las playas de Dunkerque, cientos de miles de soldados de las tropas británicas y francesas se encuentran rodeadas por el avance del ejército alemán. Atrapados en la playa, con el mar cortándoles el paso, la casi totalidad de las fuerzas británicas, parte del ejército belga y tres unidades del ejército francésse enfrentan a una situación angustiosa que empeora a medida que el enemigo se acerca. La película relata la Operación Dinamo, una complicada operación de evacuación, que permitió el rescate de más de 200.000 soldados británicos y más de 100.000 franceses y belgas. Para hacerlo, Nolan toma una serie de decisiones. En primer lugar, nunca vemos al enemigo como tampoco vemos al mando británico. Solo asistimos a la operación desde tres perspectivas distintas. Playa, mar y aire. Los soldados en tierra esperando ser evacuados, las embarcaciones, muchas de ellas civiles, encargadas de hacerlo y la aviación que intenta evitar que los aviones alemanes los bombardeen y ametrallen. Una estructura narrativa aun más compleja en cuanto que no existe una continuidad temporal, algo que por otro lado no nos sorprende en Nolan, que juega con alternar los tres focos que se desarrollan en espacios temporales diferentes, algo que nos anuncia al principio de la película mediante unos rótulos que no nos aclaran nada y que no me parece, en absoluto, un acierto. Una notable utilización de los medios, rodada con cámaras Imax y de 65 mm, nos transmite en bastantes momentos la sensación de agobio, de lucha por la supervivencia de los atrapados. Pero lo hace a través de unos pocos personajes faltos de personalidad dramática. Lo que hace que las interpretaciones, salvo, quizás la de Mark Rylance, no aporten nada destacable. Y no nos transmite, o yo no la aprecio, la dimensión de una operación en la que se vieron implicados gran cantidad de barcos. Esto, unido a la presencia excesiva de la, por otra parte, excelente música de Hans Zimmer, hace que la película quede, en mi opinión, notablemente por debajo de, por ejemplo Salvad al soldado Ryan, aunque aquí se nos evita la imagen de carnicería gore de la película de Spielberg. Está claro que mi opinión sobre Christopher Nolan y en especial sobre esta película no coincide con la de la mayoría de la crítica. Hace tiempo que no había encontrado una opinión favorable tan unánime. Es curioso señalar que la evacuación de Dunkerque es también una parte importante de la película Su mejor historia, estrenada y comentada hace unos dias.
Grupos de estudiantes de Comunicación audiovisual de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona han conseguido últimamente poner en marcha diferentes proyectos que han llegado a las pantallas comerciales. Ese fue el caso de Las amigas de Ágata, y ahora de esta película Julia ist que está dirigida por Elena Martín, la protagonista de la anterior, que también es la autora del guion y su protagonista, aunque como ella dice se trata de un trabajo de equipo. Julia ist obtuvo la Biznaga de plata a mejor película y mejor directora en el festival de Málaga. Recuerdo que en la década de los sesenta un grupo de cineastas catalanes dio lugar a lo que se llamó Escuela de Barcelona, un grupo bastante heterogeneo que emparentaba en su deseo de romper con lo existente con el cine de la Nouvelle vague francesa o el Free Cinema inglés. Ahora parece que Barcelona es el origen de otro movimiento, nacido en las diferentes escuelas de cine allí ubicadas.
Julia (Elena Martín) es una estudiante barcelonesa de arquitectura de 21 años que decide irse de Erasmus a Berlín. Deja en Barcelona a su novio y su familia con la que vive. Una vez allí, se ve perdida en medio de una ciudad fría y gris. Se da cuenta de que no se conoce tanto como creía ni sabe muy bien lo que quiere hacer con su futuro. Poco a poco, Julia irá construyendo una nueva vida en Berlín mientras conoce la ciudad y su gente. Una interesante visión de lo que significa para un joven la experiencia de irse a vivir a otra ciudad en un pais desconocido lejos del manto protector de la familia y las amistades. Una visión alejada de las fiestas y tipo de vida que se suele identificar con la experiencia de las becas Eramus. Lo que aqui se muestra es lo que supone introducirse en un marco de relaciones diferente y sin la protección cotidiana que marca la vida en su residencia habitual. La directora ha aprovechado su propia experiencia y la de algunos compañeros como estudiantes de comunicación en Berlín, algunos años atrás, para mostrar "el momento de desorientación en el que te das cuenta de que sin referencias ni contexto estás muy perdida". En este sentido el personaje central se ve obligado a tomar responsabilidades y decisiones a las que no está acostumbrada y asistimos a ese proceso de cambio. Este aspecto de la película me resultó atractivo, si bien se echa de menos la presencia de un conflicto más definido, algo más allá de mostrar la vida cotidiana de esta chica en un mundo diferente. Algo que consiga enganchar mejor al espectador. A destacar la multitarea de Elena Martín que se muestra como directora y actriz a seguir.
Lone Scherfig es una directora danesa que empezó su carrera dentro del movimiento Dogma 95 impulsado por Lars Von Trier. Pero su reconocimiento internacional le llegó con una película que no seguía las directrices de ese movimiento, Italiano para principiantes (2000), que ganó un Oso de plata en Berlín y varios premios y nominaciones más. La película An education (2009) la introdujo en el cine del Reino unido. Tengo un buen recuerdo de esta película que además supuso el descubrimiento de Carey Mulligan en lo que se ha convertido en una notable carrera. Su mejor historia es la adaptación de una novela de Lissa Evans y en la producción han coincidido los productores de An education, Brooklin y Carol, lo que supone una buena garantía.
En plena Segunda Guerra Mundial, cuando los bombardeos se suceden sobre Londres, el ministerio de información británico decide utilizar el cine para levantar el ánimo de la población. Los productores encargados buscan que la historia tenga un "toque femenino" ( las mujeres son las grandes consumidoras de películas, sus maridos están en el frente) y deciden incorporar a una mujer al grupo de guionistas.Así llega la gran oportunidad para Catrin Cole, una joven secretaria que se convierte en una pieza importante en un equipo esencialmente masculino que no ve con buenos ojos la presencia de una mujer en sus tareas. Paralelamente vemos la relación de Catrin con su pareja. La película se mueve por tres caminos sin que, en mi opinión, los consiga ensamblar adecuadamente. Por un lado, la creación de la película, una historia sobre dos hermanas que consiguen rescatar a soldados heridos en Dunkerque, que es la parte más atractiva. Nos muestra la confección del guión, la manipulación de la realidad, el encuentro con los actores y el rodaje. Cine dentro del cine. Por otro, tratado con cierto aire de comedia y no muy original, la presencia femenina en un equipo casi exclusivamente masculino, que se nos muestra en varios momentos mucho más inteligente y con capacidad de resolver situaciones que los profesionales. Y por último el aspecto sentimental, su relación con una pareja poco fiable y con un compañero guionista. Esta es, para mi, la parte menos válida de la película, bastante previsible en muchos momentos, y que se decanta por un tono muy melodramático. Su mejor historia tiene como punto de apoyo fundamental la solidez habitual del cine británico y, sobre todo, la interpretación de Gemma Arterton (que fue chica Bond en Quantum of solace y a la que recuerdo en Tamara Drewe) y Bill Nighy, un veterano actor inglés, que aquí está que se sale. Una muy correcta película, interesante, pero con la pega de una cierta indefinición en su tratamiento de la comedia y el melodrama.
Esta película viene a cerrar la trilogía que se ha dedicado a explicar que es lo que pasó en la Tierra mientras los astronautas de la novela y película El planeta de los simios viajaban por el universo, para que cuando volvieron a ella se encontraran con un planeta donde los simios habían ocupado el lugar de los hombres. Una explicación que, personalmente, no me parece necesaria en absoluto. Los encargados de esta tercera entrega son los mismos de la segunda (El amanecer...) Matt Reeves como director y guionista, Mark Bomback y Pierre Boulle también como guionistas y Peter Chernin como productor. Curioso que se acredite a Pierre Boulle como guionista cuando el autor de la novela original lleva mas de veinte años muerto.
César y sus simios se ven forzados a luchar contra un ejército de humanos dirigidos por un despiadado Coronel. Tras perder a su pareja, César se enfrenta a sus instintos más oscuros y comienza su propia cruzada para vengarse y rescatar a sus compañeros que están siendo utilizados como esclavos en la construcción de un muro que, curiosamente, defienda al ejército del Coronel de otros ejércitos humanos y no de los monos. Así, finalmente, la batalla que determinará el futuro de las especies y el planeta no será entre hombres y monos, sino entre los propios hombres, lo que enlaza con la idea final de la primera película. Creo que lo más destacable de la película es la utilización de la tecnología CGI en los personajes de los simios a los que dota de expresiones llenas de emoción. Y dentro de esto la presencia de Andy Serkis, un especialista en este tipo de interpretaciones. Por otra parte, la aparición del personaje del Coronel, un personaje claramente inspirado en el Coronel Kurtz de El corazón de las tinieblas y, sobre todo, su presencia, interpretado por Marlon Brando, en Apocalipsis now. Y el hecho de que los simios de la historia, capaces de hablar o no, muestren tal cantidad de sentimientos y capacidad organizativa que hace pensar en una evolución que hubiera necesitado cientos o miles de años para su desarrollo. Lo demás, una historia de acción espectacular, desarrollada con muchos medios, muy comercial y que se esfuerza en cerrar la mayor cantidad de cabos sueltos y enlazar con la historia original.