miércoles, 17 de junio de 2015

Cine: Requisitos para ser una persona normal


Película española, debut de la actriz Leticia Dolera como directora de largos, tras haber dirigido varios cortos con los que ha ganado algunos premios. Esta película se presentó en el Festival de cine español de Málaga, donde se llevó los premios a mejor guión novel, fotografía y montaje. Aquí además de dirigir, es la protagonista. La recuerdo como protagonista en Semen, una historia de amor (2005),junto a Ernesto Alterio.





María de las Montañas es una chica de 30 años un tanto peculiar. En una entrevista de trabajo se define como una persona normal. ¿Pero que es ser normal? A partir de ese momento su objetivo será convertirse en una persona normal. Para ello, elabora una lista con los requisitos fundamentales para serlo, se da cuenta de que no cumple ninguno de ellos y se propone hacer todo lo posible para cumplirlos.

Como dice la directora, en realidad nadie se siente normal y a la vez la mayoría de aspiraciones que nos impone la sociedad tienen que ver con una supuesta normalidad: tener una casa, pareja, trabajo, vida social, vida familiar, aficiones y ser feliz, por supuesto. En la película he querido contar cómo a menudo intentamos ser aquello que creemos que se espera de nosotros, cuando
en realidad lo mejor a lo que podemos aspirar es a ser nosotros mismos, a aceptarnos con todas nuestras virtudes, defectos y particularidades.

Se trata de una comedia muy sencilla, simpática, amable y entretenida con dos personajes "poco normales" que se entienden perfectamente. Como he dicho la historia es muy sencilla y parece más adecuada para ser desarrollada en un corto que en los 80 minutos que dura la película. Los protagonistas, la directora y Manuel Burque (actor, guionista y director, popular por la TV,  con un físico poco habitual), forman un pareja singular y eficaz. Les acompañan, como la madre y el hermano  Silvia Munt, y el debutante Jordi LLodrá, con sindrome de Down, cuyo personaje es el más positivo, como contrapunto de su hermana, de la película.

En resumen, un interesante debut de una joven y prometedora directora, que ya nos había ofrecido algún corto atractivo.

miércoles, 10 de junio de 2015

Despedida a Marisa

Termina un curso. Un curso en que nos hemos acercado, como siempre a diferentes obras literarias de todo tipo. Ensayos variados, (Erich Fromm, Carlos Fuentes, Goytisolo, Edwards), obras clásicas, (Ovidio y Quevedo), clásicos del siglo XX como Conrad, Bioy Casares, Raymond Chandler o Joyce. Novela actual, como Intemperie, Todo está tranquilo arriba o Una bendición. Una sesión de poesía con obras de Cernuda, e incluso una obra de Shakespeare complementaria de esa dedicación al teatro que Maite nos ha seguido organizando y que tuvo un final espléndido con Antígona.

Pero este curso es especial. Por eso este texto no es una memoria sino un  reconocimiento a la labor que Marisa ha llevado a cabo durante los veinte años en que nos ha conducido por el camino de la lectura.

Ahora Marisa nos deja. Se termina un ciclo. No sabemos qué nos deparará el Patronato de Cultura el curso próximo. Pero de lo que estamos seguros es de que la persona que la sustituya no podrá superarla en interés y dedicación.

Yo me incorporé hace sólo ocho años, pero entre nosotros están presentes compañeros que la han acompañado a lo largo de todo el camino. Y creo que todos compartimos el mismo sentimiento.

Este acto supone, pues, una despedida. Pero no un adiós. Solo se dice adiós a quien desaparece, pero independientemente de que ya nos ha anunciado su deseo de seguir en contacto y abrir un punto de encuentro con nosotros, Marisa va a permanecer siempre en nuestro recuerdo.


Para este momento, Cristina ha escogido un poema de Claudio Rodriguez, Alto jornal. Nos habla sobre la necesidad, y el placer, de realizar bien nuestro trabajo... a pesar de todo. Y de sentir la vida, y de vivirla... de notar, con fuerza  y alegría, el sonido de nuestros pasos sobre la tierra, y de ver sus huellas... fijarnos bien en ellas... y sonreír.

Creemos que recoge nuestro sentir sobre tu trabajo con nosotros.

Con todo nuestro cariño




Alto jornal

Dichoso el que un buen día sale humilde
y se va por la calle, como tantos
días más de su vida, y no lo espera
y, de pronto, ¿qué es esto?, mira a lo alto
y ve, pone el oído al mundo y oye,
anda, y siente subirle entre los pasos
el amor de la tierra, y sigue, y abre
su taller verdadero, y en sus manos
brilla limpio su oficio, y nos lo entrega
de corazón porque ama, y va al trabajo
temblando como un niño que comulga
mas sin caber en el pellejo, y cuando
se ha dado cuenta al fin de lo sencillo
que ha sido todo, ya el jornal ganado,
vuelve a su casa alegre y siente que alguien
empuña su aldabón, y no es en vano.

domingo, 7 de junio de 2015

Teatro: MEDEA


Dentro del proyecto Teatro de la ciudad al que hacía mención en mi comentario sobre Antígona, Andrés Lima nos presenta su adaptación de Medea. Para ello parte de la obra de Séneca, no de la de Eurípides. 

Recordemos que Jasón, para poder ser rey en su tierra,  tiene que recuperar el vellocino de oro. Para ello, acompañado por  los argonautas acude a la tierra donde reina el padre de Medea. Con la ayuda de ésta, que se enamora de él, Jasón recupera el vellocino, escapan juntos y Medea mata a su hermano que les persigue. Pero cuando llega a su reino, su tio Pelias no le devuelve el trono. Como venganza, Medea consigue que las hijas de Pelias lo asesinen de forma no consciente y se refugia junto con Jasón y sus hijos en Corinto. Allí Jasón decide abandonar a Medea y casarse con Creusa, hija del rey de Corinto, Creonte (no tiene nada que ver con el Creonte de Antígona y Edipo).
La tragedia comienza con la orden de destierro que Creonte comunica a Medea, quien ya está urdiendo su venganza contra Jasón y consigue retrasar un día su marcha para llevarla a cabo.
Tal como se explica en la guía didáctica del teatro, hasta la obra de Eurípides, Medea formaba parte de la mitología griega como la hechicera que ayudaba a Jasón a conseguir el vellocino y que, al sentirse abandonada, mataba a su rival y a su padre. Eurípides la presenta como una mujer engañada y atrapada por su pasión, con plena conciencia de sus actos que justifica humanamente. Séneca partió de la tragedia de Eurípides, dando un giro al personaje de Medea a la que presenta como una bruja irracional cuya víctima es Jasón. Aquí el conflicto entre la infidelidad de Jasón y los celos de Medea ejemplifica los funestas consecuencias de una pasión desenfrenada. Séneca quiere mostrar el modelo contrario a la conducta estoica. En comparación con la tragedia de Eurípides, Medea es un personaje plano, sin evolución psicológica.

Todo esto está en la versión de Andrés Lima que se centra en la figura de Medea que nos relaciona en un largo relato inicial, tomado de la Teogonía de Hesiodo con el origen del Cosmos y el linaje de los dioses, identificándola con los mitos de la Creación y numerosas alusiones al embarazo y la maternidad. Pero no me parece que nos lo haga llegar con claridad. El propio Lima interpreta al coro, asumiendo papel de narrador, a Creonte y a Jasón a la vez que observa y anima a los actores. Aunque queda muy claro cuando es cada uno, ni su actuación ni su vestimenta contribuyen a la claridad del planteamiento. En la obra hay otros dos personajes, una cantante e intérprete de contrabajo y otra mujer cuya función no parece clara. La cantante, con buena voz, interpreta dos canciones de Caetano Veloso, Tierra y Tonada de luna llena que contribuyen a crear un clima mágico.

Toda la obra tiene un carácter desgarrado, visceral, muy físico. Muy centrado en la figura de Medea y su venganza mágica que, salvo en el asesinato de sus dos hijos, no termina de llegarnos.

Medea es Aitana Sánchez Gijón. Su entrega al personaje es extraordinaria, tanto física como intelectualmente. No tanto, en mi opinión, su eficacia. En cualquier caso, su interpretación tiene mucho mérito. Creo que Andrés Lima se equivoca asumiendo tantos papeles, aunque por los montajes que le he visto, le gusta la figura de maestro de ceremonias que en el fondo es lo que hace en esta ocasión. 

Probablemente influyó en mí a la hora de apreciar este montaje el haber visto un par de dias antes el de Antigona, muy diferente en sus planteamientos. Lo cierto es que me sentí algo decepcionado.

Recordar, por último, que los dos espectáculos, Antigona y Medea (y también el Edipo de Alfredo Sanzol) se van a poder ver en el Festival de Mérida. Por cierto que he estado allí este fin de semana y me encantaría poder organizarme para ver allí la Medea que va a montar José Carlos Plaza con Ana Belén con texto de Vicente Molina-Foix.

jueves, 4 de junio de 2015

MONÓLOGO DE MOLLY BLOOM  (16/17 de junio de 1904)
(ULISES) – JAMES JOYCE
Relación de Molly con Boylan (su amante)

En el momento en que tiene lugar este monólogo , Molly es una mujer de 34 años, de temperamento fogoso, vital. Está casada pero desde hace 10 años no mantiene relaciones sexuales con su marido. La muerte de su hijo Rudy Bloom a los 11 días de nacer pudo ser el motivo este alejamiento.
En las horas previas al amanecer del día 17, la llegada de su marido la despierta. En la cama, tendida junto a él,Molly, en un atropellado fluir de pensamientos da rienda suelta a su imaginación y a su memoria.

(…) me gustan las flores me gustaría tener toda la casa nadando en rosas Dios del cielo no hay nada como la naturaleza las montañas salvajes después el mar y las olas precipitándose luego el campo encantador con sembrados de avena y trigo y toda clase de cosas…

Piensa y recuerda todas las cosas que ha hecho en su vida y todo lo experimentado y sentido cada vez que ha conocido a un hombre.
Este torrente de pensamientos  y sensaciones da lugar a un texto sin inhibiciones, sin cortapisas, sin auto-censuras ante las relaciones con los hombres, con su sexualidad y en general ante todos los recuerdos de su vida.
Mantiene una relación personal y profesional con Blazes Boylan. Molly es cantante lírica y Boylan es su representante o manager, al mismo tiempo que amante.

(…)Sí me dijo que yo era una flor de la montaña sí entonces somos flores todo el cuerpo de una mujer si ésa fue la única verdad que me dijo en su vida y el sol brilla para tí hoy sí por eso me gustaba porque vi que entendía o sentía lo que es una mujer…

Este fluir de la memoria nos va conduciendo poco a poco hacia su marido para enterarnos, finalmente, que lo prefiere por encima de Boylan.
Aunque ansia o fantasea con otra nueva experiencia de excitación sexual que Boylan le ha provocado, su marido sigue siendo para ella el único hombre que ha conocido realmente y el único, también, que ella cree que la ha entendido.

Molly. En un momento determinado, adivina o percibe que su marido ha tenido una eyaculación ese día y ello la lleva a recordar todas sus infidelidades. Pasa entonces a considerar las diferencias entre el dotado Boylan y Bloom en términos de atributos sexuales. También vienen a su memoria los admiradores de antes y los de ahora.

Recuerda el tiempo en que su marido le sugirió posar desnuda por dinero y su pensamiento vuelve a Boylan y al orgasmo que tuvo con él horas antes.

“(…) no hay educación ni modales ni nada de nada en su naturaleza dándome un cachete por atrás de esa manera en el culo porque no lo llamé Hugh el ignaro que no distingue la poesía de una berza eso es lo que consigues por no ponerlos en su sitio quitándose los zapatos y los pantalones ahí mismo en la silla delante de mí con toda la caradura sin ni siquiera pedir permiso campándole eso de una manera tan vulgar en esa medio camisa que llevan para que se les admire como a un cura o a un carnicero…

El silbido de un tren la lleva a los años vividos en Gibraltar, cuando su aburrimiento y su soledad la habían inducido a escribirse cartas a sí misma e imagina recibir una carta amorosa de Boylan.

De repente, siente que ha empezado con el periodo, lo que significa que sus encuentros con Boylan no han provocado un embarazo.
Piensa en despertar a su marido por la mañana y hablarle de sus relaciones con Boylan para hacerle comprender su culpabilidad en ello. Sus celos la llevan a preguntarse con quién y donde habrá estado esa noche. No se puede hablar de adulterio porque ambos conocen sus infidelidades.

Molly, a mi juicio, es una mujer que sacia sus instintos como puede, pero que, en realidad, es mentalmente fiel a la figura de su marido.
Vuelve a Gibraltar y rememora el tiempo en que ella era una flor de montaña. Rememora su propuesta de matrimonio y rememora o se repite a sí misma ese sí quiero sí, con el que termina el monólogo.
Molly es un ser que expresa toda la fuerza afirmativa de una mujer que desea y ama con una entrega sin reservas, Ama y quiere ser amada. Es la fuerza de la naturaleza, unas veces tierna y otras terriblemente desenfrenada. Es la naturaleza en su plenitud.

lunes, 1 de junio de 2015

Teatro: ANTÍGONA



Miguel del Arco ha firmado en los últimos años algunas de las puestas en escena mas atractivas de la cartelera teatral madrileña. Podemos recordar La función por hacer, Veraneantes y El misántropo con su compañía Kamikaze producciones pero también De ratones y hombres, El inspector y el que, para mí, ha sido su único desliz, Deseo, de la que era autor. Además de su calidad hay que destacar también su éxito de público.

Ahora nos presenta, dentro del proyecto denominado Teatro de la ciudad, junto a otros dos de los nombres más destacados de los directores actuales, Andres Lima y Alfredo Sanzol, su versión de Antígona, la tragedia de Sófocles. Lo primero que tengo que decir es que me pareció un espectáculo extraordinario. Me gustó mucho. 

La adaptación del texto consigue hacerlo cercano e inteligible. Los diferentes conflictos nos llegan con un lenguaje claro sin que tengamos en ningún momento sensación de traición al original, que por otra parte está convenientemente reducido y simplificado. La interpretación muy buena,  con muchos de los habituales del director, con mención destacada para Manuela Paso (Antígona), con un leve exceso de grito en algún momento, Carmen Machi (Creonte) espléndida, en lo mejor que le he visto, y Raúl Prieto (Hemón). Y la puesta en escena (escenografía, iluminación, vestuario, sonido) espectacular. (Con alguna salvedad, como esas máscaras de luchador en un momento determinado).


Aunque muchos la estuvimos viendo el viernes, recordar que la obra se centra en Antígona, una de los cuatro hijos de Edipo y Yocasta. Los dos hijos varones, Polinices y Etéocles pese a haber pactado que reinarían en alternacia, uno cada año, se enfrentan en una batalla en la que ambos mueren. Creonte, su tio, hermano de Yocasta se hace con el poder y determina que Polinices no sea enterrado pues es considerado traidor al reino. Cuando Antígona desobedece esta orden es apresada y condenada a muerte por Creonte. Su hermana Ismene, que inicialmente acepta la determinación de su tío, cambia de opinión a la vista de la condena, mientras el hijo de Creonte, Hemón, prometido de Antígona, suplica por su vida. Tan solo la amenaza que el adivino Tiresias  le vaticina, le hace cambiar de opinión, pero demasiado tarde. Y la profecía se cumple.

A partir del conflicto inicial, la prohibición de dar sepultura a Polinices, surge el tema fundamental, la defensa de las leyes naturales o morales frente al cumplimiento de las leyes de las polis. Un tema muy válido en la actualidad, lo que además es subrayado por Del Arco en su adaptación. Sófocles hace una llamada a la moderación, a la reflexión y a la inteligencia, virtudes que ni Creonte ni Antígona son capaces de aplicar. Como en un momento dice el coro, la sensatez es la primera condición de la felicidad.


Mención especial merece la idea de cambiar el sexo de Creonte. En mi opinión, el hecho de que Creonte sea mujer, no altera en absoluto el conflicto inicial, si bien intensifica el emocional entre Creonte y su hijo, especialmente en la desgarradora escena final. Una buena idea de la adaptación que además nos permite contemplar a la mejor Carmen Machi.

lunes, 25 de mayo de 2015

El monólogo de Molly Bloom. Las infidelidades de Leopold.

Molly adivina que Leopold ha tenido una relación sexual ese día. Sí. El lo ha hecho en algún sitio, estoy segura por ese apetito. De todos modos no es amor, o si no no comería pensando en ella, así que o ha sido con una de esas mujeres de por la noche o si no habrá sido cualquier putilla con la que se ha enredado en algún sitio o la ha pescado a escondidas.

Eso le da pie a recordar sus posibles infidelidades con otras mujeres.
Hacerse el interesante con esa vieja bruja de la sra. Riordan que él se imaginaba que la tenía en el bote. Tendríamos en seguida en el asunto una enfermera del hospital o a lo mejor una monja como la de la foto indecente que tiene. Una vez o dos tuve sospechas  al hacerle que se me acercara cuando le encontré el pelo largo en la chaqueta, sin contar la vez que entré en la cocina y él haciendo como que bebía agua. Todo fue culpa de él, claro, echando a perder a las criadas. y luego proponiendo  que la dejáramos comer a nuestra mesa en Navidad. Insinuándome que yo saliera para  quedarse solo con ella.

Molly se debate entre justificar a su hombre,
todos los hombres se ponen un poco así a su edad, él no podría pasarse sin eso tanto tiempo,
y  pensar que todas le quieren conquistar
Cuando se torció un pie, la solterona Srta. Stack  le llevó flores, cualquier cosa con tal de meterse en la alcoba de un hombre. Las mujeres siempre tratan de ir a parar a eso e insistir en ello cuando él está allí. Sus ojos maliciosos, guiñando un poco, haciéndose el indiferente cuando ellas salen con algo semejante

Y pretende aparentar que no le importa lo que haga aunque está claro que no soporta que le engañe:
No es que me importe un pito con quien lo hace ni a quien había conocido antes, aunque me gustaría averiguarlo. Con tal que no los tenga a los dos delante de las narices todo el  tiempo como aquella sinvergüenza, la Mary, que tuvimos en Ontario Terrace poniéndose rellenos en el trasero para excitarle. Ya está mal sentir el olor de esas mujeres pintadas.  Vi también que se le hinchaba la cara de rabia cuando la despedí. Yo no le podía ni tocar de pensar que andaba con una asquerosa embustera descarada, una sucia como esa, negándomelo en la cara.

Mary le conoce mejor que nadie
Si le conocieran tan bien como yo. Anteayer estaba garrapateando algo como una carta cuando entre en la salita y él lo tapó con el secante, así que muy probablemente eso era para alguna que se imagina que le ha conquistado.




miércoles, 20 de mayo de 2015

A PROPÓSITO DE MOLLY Y MILLY BLOOM.



           Sì Molly pasó una larga noche tejiendo y destejiendo recuerdos ensoñaciones y fantasías sexuales en su cama desvencijada y chirriante nada que ver con la firmeza de la cama que Ulises fabricó para Penélope inamovible con su pilar a tierra de raíz de olivo Molly con treinta y tres años es madre de Milly de quince años no sabemos si su concepción fue deseada o fruto de una frustrada retirada mal calculada lo que si recuerda es su elefantitis lo que pasó y sobre todo que los pechos se pusieron duros como alcancías de arcilla Milly se saciaba con poco Poldy sacaba partido de los manantiales de leche a veces engullendo directamente a veces mediante ordeño para completar su té Milly es testigo de los escarceos de su madre con quince años ya coquetea y es muy solicitada labios colorados blusas escotadas replicante y deslenguada
ante los consejos de su madre le dijo la sartén al cazo de tal palo tal astilla incómodo testigo de las infidelidades paternas y maternas es enviada por Poldy a estudiar fotografía con su abuelo Molly desea para ella una instrucción más completa que la que tuvo ella al menos recibirá sus postales ella que nunca recibió cartas no sabe si es buena madre cree que sí seguramente sí guardó luto y lloró por un segundo hijo que murió al nacer desde entonces condenó a celibato forzoso a Poldy tal vez no es tarde para tener otro pero nunca de su amante de tenerlo sería otra vez de Poldy más vale lo malo conocido el monólogo no lo cuenta pero seguro que Poldy al despertar encontró las tostadas y el par de huevos de su desayuno seguro que sí sí.