viernes, 10 de abril de 2015

LA RAZÓN DEL MAL-- RAFAEL ARGULLOL








La razón del mal.
Rafael Argullol.


Acantilado.
22o pág.


Rafael Argullol es un escritor catalàn, poeta, narrador,pensador y sobre todo ensayista en temas relacionados con la creación artística ,es catedrático de Estética y Teoría de las artes en la Facultad de Humanidades de la Universidad Pompeu Fabra y habitual colaborador del periódico El País.
La editorial Acantilado recupera esta novela que obtuvo el premio Nadal en el año 1993, los años no la han perjudicado, al contrario sorprende lo actual de sus postulados y la coincidencia de muchas situaciones y comportamientos con la actualidad ética y política de este país.
Esta novela es sobre todo una crónica que explora la metarmofosis que sufre una ciudad /no se menciona aunque claramente es Barcelona / y sus habitantes a partir de un acontecimiento , insólito y distópico, como es que cada vez más personas ingresen en los hospitales aquejados de un extraño mal, personas normales que van cambiando sus comportamientos y se transforman, pierden el interés por todo, se abandonan y caen en una apatía total. En un principio la ciudad parece inmune a los hechos:
Verdaderamente no había ningún motivo importante para el desasosiego. Las crónicas del pasado no contenían momentos similares. Se pronunciaban sobre hambre, guerras y agitaciones. Si juzgamos por ellas, la ciudad había sido, con poco intervalo, permanente escenario cruento donde el odio se había cobrado innumerables víctimas. Ideas y pasiones habían ensangrentado las calles. Pero todo esto parecía pertenecer a un tiempo muy remoto. No, quizá, en la distancia de los años aunque sí en la disposición del espíritu. El espíritu de la ciudad, libre al fin de aquellas penurias depositadas en los libros de Historia, había apostado por una paz duradera y ,lo que era más decisivo ,había ganado la apuesta.
La connivencia de gobierno, políticos, periodistas y grupos de poder ocultan la situación, pero finalmente ante el aumento de casos se hace necesario informar, ante la dificultad de explicar racional y científicamente algo que no se podía calificar de enfermedad ni de epidemia, se buscó un nombre a los afectados, se les llamó exánimes, al ser demasiado brutal  llamarlos idiotas, eso sí  el gobierno investigaría, se nombrarían comisiones de expertos, comisiones de tutela, y comisiones de vigilancia de todas las comisiones, todas se revelaron incapaces de solucionar el mal, pero eso sí , se convirtieron en poderosas herramientas de control de la información y de los ciudadanos.
Sin embargo la crisis de los exánimes comenzó a pasar factura:
Y bajo el imperio del peligro las conductas se volvieron peligrosas.Las familias que antes, desesperadas, entregaban sus enfermos a los hospitales, ahora lo hacían con alivio y, aún,con rabiosa satisfacción.Los hogares vomitaban a sus envenenados,despreocupándose de su suerte.Nadie quería tener contacto con el mal
Los exánimes pasaron de enfermos a adversarios y se les recluyó en sospechosos centros de acogida,la ciudad se transformó, comenzaron los disturbios, la ciudad se degradó, los templos volvieron a llenarse, surgieron predicadores, adivinos,farsantes y augures y entre todos ellos uno especial Rubén que"en seis meses había pasado de ser un perfecto desconocido, a ser un rastro que se reproducía en los carteles que sus seguidores habían colgado por toda la ciudad"
Rubén fué pronto llamado El Maestro y en efecto se reveló como un maestro del populismo y la prestidigitación que contaba a los ciudadanos aquello que querían oir:
El Maestro había bromeado enardecido, declarándose filósofo y payaso, teólogo y cientifíco.Sin embargo, al hablar de todo, todo lo había desmenuzado, troceando los conceptos de tal manera, que dueño de un caos de fragmentos, había reordenado a su voluntad las cáscaras huecas de las palabras. Y este universo de cáscaras, ofrecido como si fuera un jardín de frutos primordiales, embelesaba a los espectadores.
Rafael Argullol ha escrito una novela con pocos personajes y donde la protagonista principal es la ciudad, una ciudad orwelliana que parece tener vida propia, lo que propicia, por parte del autor numerosas prosopopeyas:
Era una ciudad que podía considerarse mayoritariamente feliz.
Una ciudad ecuánime consigo misma.
La ciudad quedó envuelta en los pesados vapores de la duda.
La ciudad despertó con la cabeza confusa y el cuerpo embotado.
El hilo de la narración se realiza a través del personaje de Victor Ribera fotógrafo de éxito, aunque el mismo está hastiado de la poca autenticidad de su obra, y su relación con los demás personajes:
su amigo David médico psiquiatra impotente para afrontar y tratar el mal de los exánimes, Salvador Blasi director del periódico El Progreso que un día fue pionero en las libertades y ahora convertido en un periódico esclerótico y silente,, Victor viejo periodista fatalista que sabía que las heridas cerradas en falso de la ciudad se volverían a abrir, el senador Félix Penalba símbolo de la clase política dirigente capaz de todo por perpetuarse, Max Bertrán el ciníco, frívolo y sarcástico cronista de la villa conocedor de los trapos sucios del sistema, y por último Angela compañera de Victor entregada a su profesión de restauradora.
En la trama juega un papel simbólico muy importante el cuadro que Angela restaura, que representa a Orfeo y Eurídice retornando del Hades. La restauración dura un año coincidiendo con la aparición del mal y con su insólita desaparición:
Victor pensó que no era una simple coincidencia.Un hilo secreto ataba el destino el destino de la ciudad a la incertidumbre de Orfeo: al fondo permanecía amenazante, el infierno de la memoria guardando una verdad demasiado intolerable.
La razón del mal es una novela simbólica ,para reflexionar en la deriva de las sociedades y democracias actuales,, bien escrita ,con un estilo brillante, depurado y culto y a la vez nada pomposo, en fin una lectura muy recomendable que no te deja indiferente.
Por último añadir que el planteamiento inicial recuerda a los Ensayos de la ceguera y de la lucidez de José Saramago aunque estos están escritos con posterioridad.

martes, 7 de abril de 2015

Teatro: PLUTO



En el Teatro de la Latina se está representando una versión de la comedia de Aristófanes, Pluto. Presentada en el Festival de Mérida el año pasado, es una versión actualizada por Emilio Hernández que fue director del Festival de Almagro y pareja de la directora de la función, Magüi Mira.

Hernández ha creado una revista musical a partir del texto de Aristófanes. Una revista con numerosas canciones y algún momento coreográfico, con continuas alusiones a la corrupción de los políticos, frases de doble sentido y lenguaje un tanto obsceno. 


Aristófanes nos presenta a Pluto, el dios del dinero, circulando ciego por las calles. Está triste porque no sabe a quién se da. Quisiera repartirse con justicia entre toda la gente honesta… Los que no lo tienen lo reclaman, y los que ya lo tienen no lo quieren soltar. Pero Crémilo, un agricultor arruinado, le devuelve la vista. Y comienza el reparto justo de la riqueza. Aunque tal como nos indica la diosa Pobreza, es probable que todo vuelva a la situación anterior. Solo es cuestión de tiempo.

Hernández mantiene la estructura de la obra original incorporando canciones que le dan un aire de revista, lo que teniendo en cuenta el marco, el teatro de la Latina, parece muy adecuado. Recuerda un musical inglés de los años 60 que llevó al cine Richard Lester en 1966, Golfus de Roma, que supuso la última aparición de Buster Keaton en el cine aunque en este caso se acerca más a las comedias de Plauto que a Aristófanes.

Magüi Mira ha dirigido un montaje muy sencillo, sin decorados, donde todos los intérpretes permanecen en escena continuamente adoptando el papel de coro tras unas máscaras blancas que solo abandonan cuando interviene su personaje. Bajo su dirección hemos visto recientemente Kathie y el hipopotamo.


El protagonista de la función es Javier Gurruchaga que interpreta tanto al dios Pluto como a la diosa Pobreza con eficacia. Cuando actuaba como la diosa me recordaba a Mary Santpere, actriz, cantante y vedette catalana, bastante popular en mi juventud. Le acompañan con la misma eficacia actores populares como Marisol Ayuso,  Jorge Roelas, Marcial Alvarez (al que vimos en El cojo de Innishmann) y Ana Labordeta, entre otros. Todos ellos acompañados por un músico cuyo nombre no figura en el sucinto programa que facilitan que acompaña con su instrumento unas canciones facilonas y llenas de esloganes.

Una observación. ¿No os parece que el lenguaje malsonante y obsceno está invadiendo nuestros escenarios y pantallas en niveles excesivos? Bien está el realismo, pero ¿es necesario tanto? El otro dia en Buena gente y ahora en Pluto así como, en general, en las películas y series de TV la proliferación de tacos y expresiones soeces me parece excesiva. Y no puedo decir que yo me distinga por la utilización de un lenguaje refinado. Pero si es cierto que los extranjeros, especialmente los sudamericanos se quedan asombrados del nivel de nuestro lenguaje. Quizá sería el momento de que se intentara un proceso de regeneración de nuestra forma de hablar. Por lo menos en público.

Pluto está prevista en el Teatro Mira el próximo mes de mayo. 

lunes, 6 de abril de 2015

teatro: ENRIQUE VIII Y LA CISMA DE INGLATERRA


La Compañía Nacional de Teatro Clásico presenta en el Teatro Pavón esta obra de Calderón de la Barca. Se trata de una versión llevada a cabo por Jose Gabriel López Antuñano y con la dirección de Ignacio García del que no he visto montajes anteriores.

En la obra Calderón nos presenta el proceso por el que Enrique VIII pasa de ser un defensor de la fe católica a declararse cabeza de la Iglesia anglicana, todo ello bajo la manipulación del cardenal Volsey (aqui Volseo) y el deseo de unirse a Ana Bolena, separándose de Catalina de Aragón para después arrepentirse, condenar a muerte a la Bolena y tratar de volver con Catalina, en una interpretación un tanto personal de la Historia.

Dejando al margen la fidelidad histórica,  la obra nos presenta el conflicto en que se encuentra Enrique VIII, un rey culto, educado, que pretende gobernar honorablemente su reino, pero incapaz de controlar su pasión por Ana Bolena y el deseo de tener un hijo varón. Junto a él y aprovechándose de su inestabilidad, el Cardenal Volseo, ambicioso y manipulador, que deseoso de deshacerse de la reina Catalina facilita la relación del rey con Ana Bolena y el cisma religioso.

Calderón destaca el papel y la personalidad de la reina Catalina frente a sus dos enemigos, el cardenal y Ana, y manipula el final de la relación entre el rey y ésta, presentando un arrepentimiento religioso que, al parecer, queda bastante lejos de la realidad.

Pero más allá del carácter de denuncia y del intento de desprestigiar la iglesia anglicana exhibiendo su pecado original, Calderón nos ofrece un texto sobre las debilidades humanas de los distintos personajes y una reflexión sobre el poder y la ambición. El montaje de Ignacio García hace hincapié en la falta de sensibilidad de los gobernantes que miran mas por sus propios intereses que por los de sus ciudadanos, tratando de acercar la obra a la situación actual.

En general la obra me gustó. Estamos ante teatro, no ante una lección de historia, y en este sentido el lenguaje de Calderón, la puesta en escena y la interpretación me parecieron notables.


Enrique VIII es Sergio Peris-Mencheta, un actor cuyo valor se está incrementando dia a dia. Me gustó mucho más que en el Julio Cesar que le vi hace algunos meses. El cardenal es Joaquín Notario, un habitual de la compañía, un actor sólido que dota de credibilidad a sus personajes, aunque aquí quizá marca demasiado el carácter corrupto de Volseo. Catalina es Pepa Pedroche, otra habitual de la compañía que en esta ocasión me gustó mucho. Completan el elenco, entre otros,  Mamen Camacho (la hemos visto en la serie de TVE, Gran reserva y procede de la compañía joven de teatro clásico) como Ana Bolena, Emilio Gavira, Sergio Otegui y Chema de Miguel. También está María Jose Alfonso, como el ama de honor de la reina Catalina, cincuenta años después de ser La niña de luto (Manuel Summers, 1963).

Aunque el rigor histórico de la obra, basada en la historia del jesuita Pedro de Rivadeneyra, no sea muy de fiar, el espectáculo vale la pena.


lunes, 30 de marzo de 2015

Teatro: BUENA GENTE


David Lindsay-Abaire es un autor teatral y guionista cinematográfico estadounidense ganador del Pulitzer para drama en 2007 con una obra titulada El agujero del conejo (Rabbit hole) que fue llevada al cine y se estrenó en España con el título de Los secretos del corazón (2010) con Nicole Kidman como protagonista. Tanto esa obra como la que ahora comento estuvieron nominadas para los Premios Tony, los equivalentes a los Oscar cinematográficos. También ha escrito los guiones de Corazón de tinta (2007) y la mencionada Los secretos del corazón.


Buena gente se representa en el Teatro Rialto de Madrid. Protagonizada por Verónica Forqué, con Juan Fernández, Pilar Castro, Susi Sanchez y Diego Paris. La versión y dirección es de David Serrano, director y guionista de cine (Dias de futbol-2005- y Dias de cine -2007-, entre otras) y director de teatro con Lluvia constante, La venus de las pieles, Mas de cien mentiras y Hoy no puedo levantar.


Buena gente nos presenta a dos personajes Margarita y Raúl. Los dos se criaron en un barrio humilde y tuvieron una breve relación, pero mientras Margarita ha permanecido allí, trabajando en lo que ha podido, madre soltera de una hija con un severo retraso físico y psiquico,de la que tiene que cuidar como a un bebé a pesar de que ya ha cumplido los cuarenta, Raúl consiguió estudiar y salir del barrio y es ahora un prestigioso oftalmólogo. Las circunstancias van a dar lugar a que Margarita, recién despedida de su trabajo por llegar siempre tarde, visite a Raúl para pedirle trabajo y a que este se vea obligado a invitarla a su fiesta de cumpleaños. Pero no siempre es agradable reencontrarse con el pasado... 
El planteamiento es un tanto maniqueo. Margarita es una victima de la mala suerte y de ser una buena persona, aunque su vida haya estado llena de decisiones equivocadas, mientras Raúl es  un clasista que ha renunciado a sus orígenes y, aunque ha escapado de ellos trabajando muy duro, es el malo de la función.  Aunque en un momento de la obra, los diálogos expongan la otra visión de los hechos, finalmente lo que queda es esa visión maniquea. 

La obra que se estrenó en Estados Unidos y que, en general, ha tenido buenas críticas y, como dije antes, varias nominaciones, me pareció más bien floja. Tiene un desarrollo previsible y se sostiene por la interpretación y la agilidad del montaje, así como por el tratamiento de comedia que hace que el público disfrute con el texto, a pesar de lo dramático de su contenido.

Margarita es Verónica Forqué, que repite el personaje quejumbroso de Shirley Valentine. Lo cierto es que está muy bien. Le da buena réplica como Raúl, Juan Fernandez, al que hemos visto recientemente en la serie de TVE Victor Ros. Habitual secundario de cine, Tv y teatro, transmite la incomodidad de su personaje. También destaca, en un doble papel, Pilar Castro que me parece una muy buena actriz y a la que siempre me creo en los personajes en que la he visto. Los otros dos actores cumplen perfectamente su cometido.

Dos cosas destacables. El papel de Margarita lo estrenó en EEUU Frances Mcdormand, una actriz que me gusta mucho, casada con Joel Coen y habitual de las películas de los hermanos Coen, que ganó el Tony de interpretación femenina por este papel. La otra, que en la versión original, la esposa de Raúl es afroamericana. Esto pone de manifiesto que Raúl, con sentimientos racistas en su juventud, lo ha superado en su evolución.Aquí esos sentimientos se han sustituido por homofobismo y, en mi opinión, reduce la expresión de la evolución experimentada por Raúl, cargando las tintas negativas de su personaje.


martes, 24 de marzo de 2015

LOS LIBROS DEL TRIMESTRE


Estos son los libros del trimestre que viene.

Empezaremos con La muerte de Montaigne, de Jorge Edwards, que ya estaba previsto el trimestre anterior.




Todo está tranquilo arriba de Gerbrand Bakker

Helmer es un granjero que, con cincuenta y cinco años y una vida marcada por la soledad, está a punto de tomar las riendas de su vida. Gerbrand Bakker nos envuelve en los pensamientos de un protagonista que trata de entender su propio aislamiento a través de un lenguaje directo que nos divierte, emociona y nos lleva a preguntarnos el porqué de nuestras propias decisiones. Los constantes viajes entre el pasado y el presente nos hacen partícipes de una historia que podría haber sido diferente.

Y este es un enlace con una entrevista al autor en El Pais  

enlace El pais



El corazón de las tinieblas de Joseph Conrad

Joseph Conrad escribió esta novela basada en su experiencia en el Congo. Este clásico habla de la lucha del hombre contra los elementos naturales, si bien ha servido y sirve para criticar la amarga historia de un pueblo sometido a los excesos y privilegios de la colonización. El corazón de las tinieblas, publicado en 1902, trasciende la circunstancia histórica y social para convertirse en una exploración de las raíces de lo humano, esas catacumbas del ser donde anida una vocación de irracionalidad destructiva que el progreso y la civilización consiguen atenuar pero nunca erradicar del todo. Aquel viaje que sin duda representó para él un descenso a los infiernos, es el que nos cuenta por boca de Marlow, su alter ego, con un relato estremecedor en el que las fuerzas elementales de la Naturaleza hallan su contrapartida en las fuerzas oscuras y primitivas que actúan en el interior del hombre. El corazón de las tinieblas es una de las historias más conocidas de Conrad, y en ella se basaría Francis Ford Coppola para filmar Apocalypse Now. 



 Ulises de James Joyce. Soliloquio final

 De dos a tres de la madrugada es el soliloquio adormilado de la Sra. Bloom, tras acostarse su marido; son ocho larguísimas frases de la mente de Molly, nada inhibida moralmente en su obsesión erótica alternada con cuestiones domèsticas de cocina y ropa. 




El entierro de Genarín de Julio LLamazares

Cada Jueves Santo se celebra en León una “procesión” en homenaje a Genaro, el pellejero alcohólico muerto la noche de Jueves Santo de 1929, arrollado por el primer camión de la basura que tuvo el municipio.
El libro es un alegre descenso a los bajos fondos leoneses, pasando revista a tugurios y prostíbulos donde lo mejorcito de cada casa comparte pedazos de su existencia con Genarín, cuya habilidad para sobrevivir es digna de la mejor novela picaresca. Unos infiernos donde todo queda en casa, porque en la ciudad y en la época todo el mundo se conoce, lo cual dota a la narración de un tono cariñoso que forma tanta parte de la ironía como el tono ejemplar y evangelizador con que está escrito el libro.



El largo adios, de Raymond Chandler
La novela se centra en la amistad que Philip Marlowe establece con un peculiar personaje, Terry Lennox, al que una madrugada ayuda a salir del país hacia México para descubrir a la mañana siguiente que es sospechoso de asesinar a su esposa y de que el propio Marlowe puede ser acusado de complicidad. El suicidio de Lennox y su carta de confesión, sumados a la influencia del padre de la asesinada, un millonario interesado en echar tierra sobre el escándalo, cierran el caso. A pesar de las presiones adversas de un gángster amigo del difunto, el detective sigue indagando.Cuanto más indague, mayores serán las sombras que encuentre en el pasado de su amigo, del que descubre lo poco que en realidad conocía.
Existe una versión cinematográfica de 1973 dirigida por Robert Altman e interpretada por Elliot Gould. 
La novela de Benjamin Black (alias de John Banville) La rubia de ojos negros se basa en personajes de El largo adios.

lunes, 23 de marzo de 2015

Cine: SELMA


En la primavera de 1965, una serie de acontecimientos cambiaron el curso de la historia de Estados Unidos y el concepto de los derechos civiles. Los manifestantes, armados de valor, y dirigidos por el Dr. Martin Luther King, intentaron en tres ocasiones realizar una marcha desde Selma hasta Montgomery, dos ciudades del estado de Alabama, para solicitar un derecho humano básico: votar. Los enfrentamientos, la marcha final triunfal y la aprobación de la Ley de Derecho al Voto de 1965 que le siguieron son una parte de la historia. Aunque en 1870 se había aprobado la decimoquinta enmienda a la Constitución que prohibía cualquier tipo de discriminación en el ejercicio del voto en base a la raza o el color, había estados que utilizaban diferentes medios para limitar ese derecho.  Esta Ley puso fin a esas tácticas discriminatorias


Dice Ava DuVernay, la directora, una mujer de color que proviene del mundo del cine independiente y cuya familia es originaria de Alabama, que Selma es una historia acerca de la voz  de un gran líder, la voz de una comunidad que triunfa a pesar de los disturbios y la voz de una nación que lucha por convertirse en una sociedad mejor. Y es cierto. La gran virtud de la película es reflejar esos hechos, presentándonos los intentos de Luther King para conseguir del Presidente Johnson el reconocimiento de la situación y el apoyo a sus reivindicaciones mediante el desarrollo de la Ley,  su enfrentamiento con el gobernador Wallace y la fuerza de la manifestación pacífica frente a la brutalidad de las fuerzas del orden. En este sentido la película es eficaz al conseguir transmitirnos todo eso. No obstante, en mi opinión, pese a la fuerza de lo relatado, le falta emoción, desarrollo del resto de los personajes. Es, quizá, demasiado documental. 

Han sido muy elogiadas tanto la fotografía como la interpretación del inglés David Oyelowo. Este actor, al que hemos visto en bastantes películas, entre ellas en El año más violento que comentaba hace unos dias, donde hace de fiscal, Lincoln, Interstellar y Criadas y señoras nos presenta un Luther King perfectamente creíble. También me gustó Tom Wilkinson como el Presidente Johnson, pero esto no es destacable,  a Wilkinson siempre te lo crees. Respecto a la fotografía tengo que decir que la copia que yo vi me pareció muy oscura, bastante poco afortunada y no justificaba los elogios recibidos. 

Recordar que Selma formó parte de las películas nominadas para el Oscar. Creo que la nominación era excesiva y, lógicamente, no pasó de ahí. Como digo su interés reside fundamentalmente en los hechos que narra, pero no en su forma de narrarlos.

Cine: CALVARY


Película dirigida por el irlandés John Michael McDonagh que también es el autor del guión, del que tan solo se conoce otra película El irlandés (The guard, 2011) también con guion suyo, que no he visto pero que, al parecer, tuvo buenas críticas.


Apoyada en la interpretación de Brendan Gleeson, un veterano actor irlandés al que hemos visto en numerosas películas, Calvary nos cuenta los dias que pasan desde que el padre James recibe la amenaza de muerte de un hombre al que está confesando hasta el dia en que esa amenaza debe concretarse. Como dice el padre el comienzo es impactante. Durante la semana que transcurre desde la amenaza, veremos que la vida en el pueblo donde el padre ejerce no es tan tranquila como podría parecer. El protagonista no es tan apreciado como podría pensarse, incluso por su compañero en la parroquia.  Y tendrá que decidir si huye para evitar la amenaza o se enfrenta a ella.

La película es interesante. Nos presenta mediante una serie de diálogos con diferentes personas del pueblo y la autoridad eclesiástica, las dudas del padre y su intento de ayudar a algunos de sus feligreses, personajes bastante extraños. Incluida su hija, ya que James llegó al sacerdocio tras fallecer su esposa. 

Temas como el abuso de menores, el adulterio, la violencia, el abandono, el amor y la falta de amor desfilan por la pantalla en una película apreciable con buenos intérpretes y que se sigue con interés y con la duda de si la amenaza se concretará finalmente.