miércoles, 31 de octubre de 2018

Cine: QUIEN TE CANTARÁ


Carlos Vermut nos sorprendió hace dos años con Magical Girl, una de las películas españolas más interesantes de los últimos años (y ha habido varias). Presentada en el Festival de San Sebastián, galardonada con la Concha de oro a la mejor película y la de plata al mejor director, obtuvo varias nominaciones para los Goya. Nos llega ahora su nueva película, Quien te cantará, en la que se advierte el éxito de la anterior. Ha pasado de un presupuesto de medio millón de euros a más de dos millones. Y se nota.



Lila Cassen (Najwa Nimri) era la cantante española más popular de los noventa, desaparecida como de un día para otro. Años después prepara su vuelta a los escenarios pero, poco antes de la esperada fecha, pierde la memoria tras un ¿accidente o intento de suicidio?
Violeta (Eva Llorach) vive dominada por su conflictiva hija Marta (Natalia de Molina). Cada noche escapa de su realidad imitando a Lila Cassen en el karaoke donde trabaja. Un día Violeta recibe una propuesta: enseñar a Lila Cassen a volver a ser Lila Cassen. La pregunta es, ¿quién es Lila Cassen?

Carlos Vermut se confiesa admirador de Ingmar Bergman, Pedro Almodóvar (con cuya productora estuvo en tratos para hacer esta película) y Fassbinder. Quizá habría que añadir a Douglas Sirk, maestro del melodrama. En ésta  conecta claramente con Persona (1966), del maestro sueco. 

Dice el director que cuando se la planteó era una película de fantasmas. Una película de posesiones, de juegos de identidad en el que una mujer era poseída por el espíritu de otra. La historia fue creciendo y evolucionando hasta acabar convirtiéndose casi en una película musical. La esencia de la película es la misma, reconocerse o no en la imagen que se proyecta en los demás, perder el contacto con uno mismo, acabar viviendo arrinconado dentro del personaje creado con el fin de conseguir la aceptación o el amor de los demás. Ser poseídos por el personaje de alguien que no reconocemos. Tanto Lila como Violeta no son capaces de reconocerse en sí mismas, pero se reconocen en el personaje que ha creado la otra y eso las une. 

Esto es básicamente lo que narra la película. Centrada en estas dos mujeres infelices, acompañadas por la manager de Lila, controladora y, probablemente, celosa y la hija de Violeta, una veinteañera, que es para mi un personaje bastante poco logrado, aparte de su odiosa personalidad. Los límites entre sus respectivas personalidades se difuminan a medida que avanza su relación, y acabará apareciendo una nueva Lila. Un juego de personalidades y posesiones bastante interesante y atractivo. 

Película con cuatro personajes femeninos fundamentales para su desarrollo, cuenta con cuatro buenas actrices, entre las que destaca sobre todo Eva Llorach, actriz poco conocida pero con una carrera bastante amplia en el cine independiente. Najwa Nimri regresa al cine después de la serie Vis a vis, con un personaje que recuerda sus trabajos con Julio Medem. Carmen Elías y Natalia de Molina tienen personajes menos importantes pero resueltos con calidad como cabe esperar de ellas. La música es de Alberto Iglesias. 

Me pareció una película muy interesante, un poco pretenciosa por parte de su creador y en la que lamenté que el genero musical al que pertenecen sus canciones no me resulte atractivo.




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