Me quedé con ganas de ver el montaje del Don Juan que presentó Blanca Portillo en el Teatro Pavón esta temporada. Por eso al ver que en el Festival de Almagro se daban cuatro representaciones, me animé a desplazarme hasta la ciudad manchega para verlo. Además siempre es agradable pasar unas horas en esa ciudad, a pesar del calor.
En mi opinión este avance no transmite una idea correcta del montaje, ya que le muestra con una truculencia excesiva que no se corresponde con la expresada en el mismo.
No voy a descubrir ahora la obra. Una obra del romanticismo que nos transmite el mito de D.Juan al que salva de la condenación el amor de Inés, al contrario que en el resto de las versiones (El burlador de Sevilla, de Tirso, o la ópera de Mozart, que yo conozca) donde se condena. Creo que la obra tiene cosas buenas y otras que no. La primera parte es teatralmente muy apreciable, pero literariamente no tanto con unos versos que caen en muchas ocasiones en la facilidad y el ripio. Algo de lo que, al parecer, fue consciente Zorrilla que criticó duramente su propia obra. Y tiene un notable sentido del humor. La segunda parte es menos brillante desde un punto de vista de desarrollo teatral y sin embargo gana en la calidad y profundidad de sus versos.
La versión de Juan Mayorga y el montaje de Blanca Portillo presenta una serie de características que la alejan de las versiones tradicionales que yo he visto. En primer lugar, consideran que la obra es intemporal, lo que les permite utilizar un vestuario y unas formas un tanto modernas. Así, por ejemplo, Don Juan y Don Luis ( y sus amigos Avellaneda y Centella) son presentados como unos pandilleros navajeros más cerca de West side Story que de la imagen tradicional. Demasiados golpes en la mesa y saltos en la escena inicial en la Hostería del Laurel. Pero la escena tiene fuerza y está bien interpretada. A Diego Tenorio, el padre, nos lo presenta como un individuo violento (de tal palo tal astilla). Choca un poco.
Doña Inés es realmente joven y cambiante. Es de agradecer esa juventud. En el texto se nos dice que tiene 17 años. Habitualmente es interpretada por actrices bastante mayores. Choca un tanto su vestuario o más concretamente su "camisón" impropio de una novicia que facilita su desnudo en la escena de la seducción.
Brígida, que, tradicionalmente es una sirvienta mayor, se convierte en una celestina joven y atractiva que no duda en satisfacer sus apetencias sexuales con cualquiera. Y Ana de Pantoja está presentada con un notable erotismo.
También desarrollan el personaje de Miguel, el mozo de la Hostería, que se mantiene en escena toda la primera parte, tratando de transmitirnos el deslumbramiento que las hazañas de D. Juan podría generar en los jóvenes.
Destaca el tratamiento dado a dos de las escenas clave de la obra, la lectura de la carta y la escena del sofá. En la primera, mientras Ines lee, vemos a don Juan componiéndola verso a verso, diciendo algunas lineas, buscando el efecto que espera conseguir. En la escena del sofá, donde no hay sofá, vemos a Don Juan aseándose, recién llegado de seducir a Doña Ana, que va cambiando su actitud hacia doña Inés pasando de la broma al amor.
Una última escena, un tanto chocante, nos muestra a Inés que salva a Don Juan, para después lanzarle un escupitajo de desprecio.
La interpretación, en general está bien. Jose Luis Garcia Pérez es Don Juan. Le ví hace unos años en La avería, también dirigido por Blanca Portillo. Una interpretación que exige un gran desgaste físico. Me gustó. Creo que se adapta perfectamente al carácter del personaje. Doña Inés es Ariana Martinez. No la conozco. Parece que hizo una serie en Antena 3, Bandolera. Me pareció muy adecuada para su papel. Miguel Hermoso es Luis Mejía. También estuvo en La avería, Bandolera y la serie de TV sobre Alatriste. También me pareció correcto, como el resto del reparto en el que destaca Beatriz Argüello como esa Brígida tan poco tradicional.
Otra aportación de este montaje es la inclusión de una cantante, Eva Martín, que al parecer encarna el espectro de una mujer embarazada por Tenorio, que canta con bonita voz en los cambios de escena, canciones compuestas por Pablo Salinas . Esto viene motivado por una escenografía creada por la directora que, aunque sencilla e imaginativa, obliga a ensamblar una serie de elementos entre escena y escena, lo que ralentiza y alarga la obra, sobre todo una vez superada la novedad de las canciones, que llega a superar las dos horas y cuarto.
En resumen, una visión algo distinta del clásico de Zorrilla, empeñada en mostrarnos a Tenorio como lo que es, una mala persona, lo que queda claro en la obra sin necesidad de ser recalcado como se hace aquí, con algunas ideas afortunadas y otras no tanto, que personalmente tengo que decir que no me disgustó en absoluto.
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